Antes de irse de vacaciones 4 semanas a la residencia real de La Mareta en Lanzarote, el señor Sánchez cumplió con el trámite de comparecer en la Moncloa ante los medios de comunicación para hacer balance del curso político oficial que comenzó en septiembre. Para él, el “negacionismo climático” es la mayor amenaza contra los incendios, preguntándose retóricamente que “más tiene que pasar para llegar a un pacto de Estado” en ese ámbito. Los pactos así definidos son los acuerdos políticos que afectan a cuestiones de “interés general” y que son carentes de intereses exclusivamente partidistas por parte de quienes los suscriben. Normalmente, por ello son así considerados los que afectan al ámbito de la política de Defensa y de la Política Exterior, entre otras, por considerar que concurre el objetivo de estar al servicio del interés general de España y el bien común de los españoles. Su balance del curso fue triunfalista, lo que pone de manifiesto el concepto que los “progresistas” tienen de la democracia. Recordando que promovió una moción de censura para salvaguardarla dada “la amenaza a su calidad” que suponía el gobierno del Pp. Por ello, resulta obligado recordar que el “progresista sanchismo” ha llegado al extremo -inconcebible en una democracia parlamentaria occidental- de estar toda una legislatura careciendo de Presupuestos. Y de abusar del Real Decreto Ley, instrumento parlamentario previsto en la Constitución para exclusivo uso en casos de “extrema y urgente necesidad“. Así no sorprende que en la anterior legislatura fueran aprobadas 118 leyes frente a las 31 actuales y con más de la mitad de ellas usando y abusando del RDL. Por si no fuera suficiente con lo expresado, dedicó gran parte de la hora y media de su comparecencia a defender a su esposa y su hermano, lo que es suficiente para entender esa “calidad democrática”. Y su concepto de los “pactos de Estado”, cuando él está en la Moncloa gracias al pacto alcanzado con formaciones políticas con tan cualificado sentido de Estado como Bildu, ERC, Junts y el PNV. Todas ellas sin duda con una brillante hoja de servicios al servicio del “interés general de España”. Con ese acreditado currículum patriótico, Sánchez se permitió apelar al Pp para que priorizara dicho interés general por encima de su interés partidista y poder luchar eficazmente contra la “emergencia climática”, que, en su opinión, es la causa de los incendios que estamos padeciendo. Quizás sería mejor que en efecto él pusiera el interés general de España por encima de los suyos personales que han sumido en un auténtico desastre a un gobierno paralizado e incapaz de gestionar.
Sería mejor que Sánchez pusiera el interés general de España por encima de los suyos personales que han sumido en un auténtico desastre a un gobierno paralizado e incapaz de gestionar
Antes de irse de vacaciones 4 semanas a la residencia real de La Mareta en Lanzarote, el señor Sánchez cumplió con el trámite de comparecer en la Moncloa ante los medios de comunicación para hacer balance del curso político oficial que comenzó en septiembre. Para él, el “negacionismo climático” es la mayor amenaza contra los incendios, preguntándose retóricamente que “más tiene que pasar para llegar a un pacto de Estado” en ese ámbito. Los pactos así definidos son los acuerdos políticos que afectan a cuestiones de “interés general” y que son carentes de intereses exclusivamente partidistas por parte de quienes los suscriben. Normalmente, por ello son así considerados los que afectan al ámbito de la política de Defensa y de la Política Exterior, entre otras, por considerar que concurre el objetivo de estar al servicio del interés general de España y el bien común de los españoles. Su balance del curso fue triunfalista, lo que pone de manifiesto el concepto que los “progresistas” tienen de la democracia. Recordando que promovió una moción de censura para salvaguardarla dada “la amenaza a su calidad” que suponía el gobierno del Pp. Por ello, resulta obligado recordar que el “progresista sanchismo” ha llegado al extremo -inconcebible en una democracia parlamentaria occidental- de estar toda una legislatura careciendo de Presupuestos. Y de abusar del Real Decreto Ley, instrumento parlamentario previsto en la Constitución para exclusivo uso en casos de “extrema y urgente necesidad“. Así no sorprende que en la anterior legislatura fueran aprobadas 118 leyes frente a las 31 actuales y con más de la mitad de ellas usando y abusando del RDL. Por si no fuera suficiente con lo expresado, dedicó gran parte de la hora y media de su comparecencia a defender a su esposa y su hermano, lo que es suficiente para entender esa “calidad democrática”. Y su concepto de los “pactos de Estado”, cuando él está en la Moncloa gracias al pacto alcanzado con formaciones políticas con tan cualificado sentido de Estado como Bildu, ERC, Junts y el PNV. Todas ellas sin duda con una brillante hoja de servicios al servicio del “interés general de España”. Con ese acreditado currículum patriótico, Sánchez se permitió apelar al Pp para que priorizara dicho interés general por encima de su interés partidista y poder luchar eficazmente contra la “emergencia climática”, que, en su opinión, es la causa de los incendios que estamos padeciendo. Quizás sería mejor que en efecto él pusiera el interés general de España por encima de los suyos personales que han sumido en un auténtico desastre a un gobierno paralizado e incapaz de gestionar.
