Carmen Morodo titula un artículo “Sánchez aprieta por sus bajos a Puigdemont”. Ay, qué dolor, Puchi. El catalán quiere regresar a España cuanto antes, pero el Apolo de la Moncloa controla los tiempos. No entiendo por qué quiere regresar ahora a un país en llamas, camino de ceniciento por un Apolo cenizo, con lo fresquito que se está en Waterloo. Como todos los veranos, el Apolo se ha puesto los vaqueros ajustados de visitar incendios y ha prometido más medios a quienes habitan en zonas rurales y pueblos: cubos para lanzar agua, mangueritas de regar el jardín, palas para cavar cortafuegos, silbatos de emergencia. Por lo demás, el Puchi sabe que el Apolo, como Dios, aprieta pero no ahoga. Julio Iglesias le aprieta los bajos a la Yoli: la ha denunciado ante el TS por su declaraciones en el caso de presuntos abusos sexuales. Daniel Ortega le aprieta los bajos al pueblo nicaragüense: no volverán a votar, o solo se votarán él y su señora a sí mismos, o algo así. Ahora que está de moda la vía Aldama, Diana Morant, ministra, ha optado por la vía Óscar Puente (pasando por Adamuz) para apretarle los bajos a Feijóo, dispuesta a perturbarle en el momento de iniciar la cuenta atrás para el cambio, la ¡ignición! para lanzar el cohete de la renovación total y dejar todas las instituciones limpias como los chorros del oro. Odia que el líder pepero sea Mister Proper. Leo: “Diana Morant equipara la política de Feijóo con los gobiernos criminales como el de Hitler”. Jo, eso sí que es apretar los bajos con mano de hierro digna de Himmler, líder de la SS, y de Goring, fundador de la Gestapo. Ya solo le falta desear a Feijóo que pase las vacaciones en Auschwitz, no en Moaña comiendo percebes. Ni la Fräulein Rottenmeier.
Ya solo le falta desear a Feijóo que pase las vacaciones en Auschwitz, no en Moaña comiendo percebes
Carmen Morodo titula un artículo “Sánchez aprieta por sus bajos a Puigdemont”. Ay, qué dolor, Puchi. El catalán quiere regresar a España cuanto antes, pero el Apolo de la Moncloa controla los tiempos. No entiendo por qué quiere regresar ahora a un país en llamas, camino de ceniciento por un Apolo cenizo, con lo fresquito que se está en Waterloo. Como todos los veranos, el Apolo se ha puesto los vaqueros ajustados de visitar incendios y ha prometido más medios a quienes habitan en zonas rurales y pueblos: cubos para lanzar agua, mangueritas de regar el jardín, palas para cavar cortafuegos, silbatos de emergencia. Por lo demás, el Puchi sabe que el Apolo, como Dios, aprieta pero no ahoga. Julio Iglesias le aprieta los bajos a la Yoli: la ha denunciado ante el TS por su declaraciones en el caso de presuntos abusos sexuales. Daniel Ortega le aprieta los bajos al pueblo nicaragüense: no volverán a votar, o solo se votarán él y su señora a sí mismos, o algo así. Ahora que está de moda la vía Aldama, Diana Morant, ministra, ha optado por la vía Óscar Puente (pasando por Adamuz) para apretarle los bajos a Feijóo, dispuesta a perturbarle en el momento de iniciar la cuenta atrás para el cambio, la ¡ignición! para lanzar el cohete de la renovación total y dejar todas las instituciones limpias como los chorros del oro. Odia que el líder pepero sea Mister Proper. Leo: “Diana Morant equipara la política de Feijóo con los gobiernos criminales como el de Hitler”. Jo, eso sí que es apretar los bajos con mano de hierro digna de Himmler, líder de la SS, y de Goring, fundador de la Gestapo. Ya solo le falta desear a Feijóo que pase las vacaciones en Auschwitz, no en Moaña comiendo percebes. Ni la Fräulein Rottenmeier.
