La muerte de Mattia Maestri, el adolescente italiano de 13 años que pasó nueve en estado vegetativo tras consumir un queso elaborado con leche cruda contaminado con la bacteria Escherichia coli, ha reabierto el debate sobre la seguridad de este tipo de alimentos. Aunque muchos quesos artesanales se elaboran con leche sin pasteurizar y pueden consumirse con seguridad cuando cumplen la normativa, los especialistas coinciden en que los niños pequeños, las embarazadas, los ancianos y las personas inmunodeprimidas deberían evitar el queso de leche cruda, ya que una contaminación puede tener complicaciones muy graves. El caso de Mattia ha impulsado además una campaña para exigir un etiquetado más visible que advierta de los riesgos asociados a estos productos. ¿Qué es el queso de leche cruda? El queso de leche cruda es aquel que se elabora con leche que no ha sido pasteurizada, es decir, que no ha sido sometida a un tratamiento térmico destinado a eliminar microorganismos potencialmente peligrosos. La mayoría de los quesos que se venden en supermercados están elaborados con leche pasteurizada, pero algunos quesos artesanales o tradicionales utilizan leche cruda porque este proceso conserva determinadas características de sabor y textura. El problema aparece cuando, durante el ordeñado, el transporte o la elaboración, la leche entra en contacto con bacterias capaces de sobrevivir al no haberse realizado la pasteurización. Entre los microorganismos que pueden encontrarse en estos productos figuran Escherichia coli, Listeria monocytogenes, Salmonella, Campylobacter y, en casos menos frecuentes, Brucella. El caso de la familia Maestri comenzó el 5 de junio de 2017, cuando el menor probó una porción de queso de la marca Due Laghi, elaborado con leche cruda en una quesería italiana. Las investigaciones posteriores revelaron graves deficiencias en las medidas de higiene de la planta, como que la recogida de la leche en las granjas abastecedoras se realizaba mediante mangueras que entraban en contacto directo con el estiércol. Por qué el queso de leche cruda puede ser peligroso para los niños Los especialistas explican que los niños tienen un sistema inmunitario todavía inmaduro, por lo que responden peor frente a determinadas bacterias transmitidas por los alimentos. Una contaminación que en un adulto sano puede provocar únicamente una gastroenteritis, en un menor puede derivar en enfermedades mucho más graves. Entre los principales riesgos destacan: diarrea intensa o con sangre; vómitos y fiebre elevada; deshidratación severa; insuficiencia renal aguda; síndrome hemolítico urémico (SHU), una complicación potencialmente mortal causada por determinadas cepas de E. coli. Por este motivo, organismos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) desaconsejan el consumo de leche cruda sin tratar y recomiendan extremar la precaución con los productos elaborados a partir de ella en los grupos más
¿Es peligroso el queso de leche cruda? La tragedia de Mattia Maestri pone el foco en los riesgos de este alimento para niños, embarazadas y personas vulnerables
La muerte de Mattia Maestri, el adolescente italiano de 13 años que pasó nueve en estado vegetativo tras consumir un queso elaborado con leche cruda contaminado con la bacteria Escherichia coli, ha reabierto el debate sobre la seguridad de este tipo de alimentos.Aunque muchos quesos artesanales se elaboran con leche sin pasteurizar y pueden consumirse con seguridad cuando cumplen la normativa, los especialistas coinciden en que los niños pequeños, las embarazadas, los ancianos y las personas inmunodeprimidas deberían evitar el queso de leche cruda, ya que una contaminación puede tener complicaciones muy graves.El caso de Mattia ha impulsado además una campaña para exigir un etiquetado más visible que advierta de los riesgos asociados a estos productos.¿Qué es el queso de leche cruda?El queso de leche cruda es aquel que se elabora con leche que no ha sido pasteurizada, es decir, que no ha sido sometida a un tratamiento térmico destinado a eliminar microorganismos potencialmente peligrosos. La mayoría de los quesos que se venden en supermercados están elaborados con leche pasteurizada, pero algunos quesos artesanales o tradicionales utilizan leche cruda porque este proceso conserva determinadas características de sabor y textura.El problema aparece cuando, durante el ordeñado, el transporte o la elaboración, la leche entra en contacto con bacterias capaces de sobrevivir al no haberse realizado la pasteurización. Entre los microorganismos que pueden encontrarse en estos productos figuran Escherichia coli, Listeria monocytogenes, Salmonella, Campylobacter y, en casos menos frecuentes, Brucella.El caso de la familia Maestri comenzó el 5 de junio de 2017, cuando el menor probó una porción de queso de la marca Due Laghi, elaborado con leche cruda en una quesería italiana. Las investigaciones posteriores revelaron graves deficiencias en las medidas de higiene de la planta, como que la recogida de la leche en las granjas abastecedoras se realizaba mediante mangueras que entraban en contacto directo con el estiércol.Por qué el queso de leche cruda puede ser peligroso para los niñosLos especialistas explican que los niños tienen un sistema inmunitario todavía inmaduro, por lo que responden peor frente a determinadas bacterias transmitidas por los alimentos. Una contaminación que en un adulto sano puede provocar únicamente una gastroenteritis, en un menor puede derivar en enfermedades mucho más graves.Entre los principales riesgos destacan:diarrea intensa o con sangre;vómitos y fiebre elevada;deshidratación severa;insuficiencia renal aguda;síndrome hemolítico urémico (SHU), una complicación potencialmente mortal causada por determinadas cepas de E. coli.Por este motivo, organismos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) desaconsejan el consumo de leche cruda sin tratar y recomiendan extremar la precaución con los productos elaborados a partir de ella en los grupos más vulnerables.El caso d
