Cuarenta y cuatro años, nada menos, separan la primera e histórica visita de Juan Pablo II en 1982 al Mitin de «Comunión y Liberación» en Rímini y la que ayer protagonizó León XIV.
Tan largo intervalo de tiempo se explica porque el Papa polaco no volvió a la ciudad costera ni sus sucesores, Benedicto XVI y Francisco, honraron con su presencia el fenomenal acontecimiento que desde 1980 convoca en Rímini a decenas de miles de jóvenes y a personalidades de la cultura, la ciencia y la política no sólo italianas ni tampoco católicas.
Joseph Ratzinger siendo cardenal sí participó en el Mitin pero no lo hizo una vez elegido papa. Tampoco lo hizo Francisco en los doce años de su pontificado y el origen de su ausencia se explica porque las relaciones de Jorge Mario Bergoglio y el movimiento fundado en los años setenta del siglo pasado por Luigi Giussani atravesaron momentos de mutua incomprensión y alguna tensión.
El 7 de marzo del 2015 el Papa argentino, al recibir al Movimiento fundado por Giussani, fallecido diez años antes, les advirtió: «La referencia a la herencia que os ha dejado no puede reducirse a un museo de recuerdos, de decisiones tomadas, de formas de conducta». Diez años después dimitía como presidente de «CyL» el sacerdote español Julián Carrón que había sucedido al fundador.
El 15 de agosto del 2022 los cielinos volvieron a la Plaza de San Pedro para ser recibidos por Francisco. Este después de reconocer que el movimiento ha atravesado “graves problemas, divisiones y ciertamente un empobrecimiento” les exhortó a amar siempre a la Iglesia. «Amen y preserven -les dijo- la unidad de su “empresa”. No dejen que su fraternidad sea herida por divisiones y oposiciones, que hacen el juego al maligno».
El Papa Prevost con su presencia ha querido restañar viejas heridas y les ha pedido, como reza el lema del Mitin, que busquen ese “amor que mueve las estrellas”.
Cuarenta y cuatro años, nada menos, separan la primera e histórica visita de Juan Pablo II en 1982 al Mitin de «Comunión y Liberación» en Rímini y la que ayer protagonizó León XIV.. Tan largo intervalo de tiempo se explica porque el Papa polaco no volvió a la ciudad costera ni sus sucesores, Benedicto XVI y Francisco, honraron con su presencia el fenomenal acontecimiento que desde 1980 convoca en Rímini a decenas de miles de jóvenes y a personalidades de la cultura, la ciencia y la política no sólo italianas ni tampoco católicas.. Joseph Ratzinger siendo cardenal sí participó en el Mitin pero no lo hizo una vez elegido papa. Tampoco lo hizo Francisco en los doce años de su pontificado y el origen de su ausencia se explica porque las relaciones de Jorge Mario Bergoglio y el movimiento fundado en los años setenta del siglo pasado por Luigi Giussani atravesaron momentos de mutua incomprensión y alguna tensión.. El 7 de marzo del 2015 el Papa argentino, al recibir al Movimiento fundado por Giussani, fallecido diez años antes, les advirtió: «La referencia a la herencia que os ha dejado no puede reducirse a un museo de recuerdos, de decisiones tomadas, de formas de conducta». Diez años después dimitía como presidente de «CyL» el sacerdote español Julián Carrón que había sucedido al fundador.. El 15 de agosto del 2022 los cielinos volvieron a la Plaza de San Pedro para ser recibidos por Francisco. Este después de reconocer que el movimiento ha atravesado “graves problemas, divisiones y ciertamente un empobrecimiento” les exhortó a amar siempre a la Iglesia. «Amen y preserven -les dijo- la unidad de su “empresa”. No dejen que su fraternidad sea herida por divisiones y oposiciones, que hacen el juego al maligno».. El Papa Prevost con su presencia ha querido restañar viejas heridas y les ha pedido, como reza el lema del Mitin, que busquen ese “amor que mueve las estrellas”.
Robert Prevost ha querido restañar viejas heridas con su visita al Mitin de «Comunión y Liberación» en Rímini
Cuarenta y cuatro años, nada menos, separan la primera e histórica visita de Juan Pablo II en 1982 al Mitin de «Comunión y Liberación» en Rímini y la que ayer protagonizó León XIV.. Tan largo intervalo de tiempo se explica porque el Papa polaco no volvió a la ciudad costera ni sus sucesores, Benedicto XVI y Francisco, honraron con su presencia el fenomenal acontecimiento que desde 1980 convoca en Rímini a decenas de miles de jóvenes y a personalidades de la cultura, la ciencia y la política no sólo italianas ni tampoco católicas.. Joseph Ratzinger siendo cardenal sí participó en el Mitin pero no lo hizo una vez elegido papa. Tampoco lo hizo Francisco en los doce años de su pontificado y el origen de su ausencia se explica porque las relaciones de Jorge Mario Bergoglio y el movimiento fundado en los años setenta del siglo pasado por Luigi Giussani atravesaron momentos de mutua incomprensión y alguna tensión.. El 7 de marzo del 2015 el Papa argentino, al recibir al Movimiento fundado por Giussani, fallecido diez años antes, les advirtió: «La referencia a la herencia que os ha dejado no puede reducirse a un museo de recuerdos, de decisiones tomadas, de formas de conducta». Diez años después dimitía como presidente de «CyL» el sacerdote español Julián Carrón que había sucedido al fundador.. El 15 de agosto del 2022 los cielinos volvieron a la Plaza de San Pedro para ser recibidos por Francisco. Este después de reconocer que el movimiento ha atravesado “graves problemas, divisiones y ciertamente un empobrecimiento” les exhortó a amar siempre a la Iglesia. «Amen y preserven -les dijo- la unidad de su “empresa”. No dejen que su fraternidad sea herida por divisiones y oposiciones, que hacen el juego al maligno».. El Papa Prevost con su presencia ha querido restañar viejas heridas y les ha pedido, como reza el lema del Mitin, que busquen ese “amor que mueve las estrellas”.
