Adrián Ben (Viveiro, 1998) habla todavía más rápido de lo que corre. Las ideas se acumulan en su cabeza al ritmo que toma decisiones en el 1.500, carrera en la que compite mañana (13:05, Teledeporte) en las series del Europeo de Birmingham después de ser campeón de España. La entrevista está hecha hace una semana, en el CAR de Madrid, un día después de que el atleta gallego cumpliera 28 años.. ¿Pudo celebrarlo o el regalo fueron unas series?. Hice unas series muy chulas, me puso un entrenamiento muy bueno el míster. Cumplo años en verano y siempre me coincidía de vacaciones con mi familia, eran días especiales, pero es que me doy cuenta de que ahora vivo casi siempre un cumpleaños. Ayer [el 4 de agosto] fue un día especial, me lo pasé genial, me levanté, me tomé el café con mi chica, con Águeda [Marqués, también atleta], que para mí es el mejor momento del día; luego bajé a entrenar con mis amigos, hice lo que más me gusta, les traje un poquito de jamoncito y un aperitivito…. Eso ya sí es un cumpleaños…. Por eso digo, que dentro de la rutina que tenemos que seguir, porque al final dentro de una semana tenemos un Campeonato de Europa, pues sí que fue un día especial en el que fui feliz.. ¿Cómo está Águeda de la lesión?. Ya está mucho mejor, pero bueno, si la conocieras bien, sabes que es un golpe duro porque ella siempre quiere estar corriendo, vive para esto, es de las chicas que descansa y a los seis días en vacaciones tiene que salir a correr porque no aguanta. Lo vive mucho, yo sé que lo pasa peor por el no poder correr que por el tener un dolorcillo, una molestia o lo que sea, pero ya está en el buen camino.. «Con 28 años un mediofondista está, como se dice ahora, en su prime. Cumplir años te puede quitar desparpajo, pero te da mucho más». Ha cumplido 28. ¿Qué le da y qué le quita la edad para el atletismo?. Pues por ahora sólo me da cosas. ¿Qué te puede quitar? A lo mejor te quita un poco ese desparpajo que tienes cuando eres júnior, que te da igual todo, pero creo que te da mucho más porque al final 28 creo que es una edad en la que deberíamos, como se dice ahora, estar en nuestro prime, sobre todo un mediofondista. Entonces, jolín, llevo ya 10 años aquí en la Blume, los hago el 4 de septiembre, primer día que pisé las instalaciones, y yo creo que me da muchísima experiencia que al final es un grado y como se vio en el Campeonato de España, pues te da ese puntito más que a lo mejor a alguien que no lleva tantos campeonatos o que no lleva tantos años a este nivel no tiene.. Mire esta pista. ¿Cuántas vueltas ha podido dar a ella?. Uff, a veces me lo pregunto. Hoy he salido del fisio y digo: “¿Cuántas veces habré hecho el camino al fisio?” Hostia, muchísimas, ¿eh?, porque 10 años dan para mucho. Ahora ya me voy un poquito más de concentración, pero los primeros seis años sólo entrenaba y estaba aquí. Es un dato que sí que de verdad me gustaría saber: ¿cuántos kilómetros o cuántas vueltas habré dado a la Blume entre verde y pista?. ¿En Viveiro dónde corría?. En Viveiro no tenemos pista de atletismo, desde hace dos años creo que tenemos una a 15 minutos, pero antes mis padres hacían una hora en coche para allí y otra en coche para aquí, que al final en Madrid a lo mejor no parece mucho, pero allí son 115 kilómetros que teníamos que hacer para poder pisar una pista y que yo me pusiera los clavos. Entonces cuando no podía ir a la pista, los entrenamientos los hacía en el paseo marítimo, que es plaqueta. Ir es precioso y se pasa muy bien, pero no tenemos el mejor sitio del mundo para correr y cuando ya tienes que ir todos los días inventaba mis caminillos ahí, por la arena o por las islas estas donde están los árboles, buscando terreno un poquito más blando.. ¿Ha podido ir este verano?. No, llevo sin ir desde marzo.. Ir allí es como un refugio.. Sí, sí, además soy hijo predilecto. El año pasado tuve que ir en medio de los incendios para dar el pregón, y no me importó porque merece la pena siempre. Me gustaría ir muchísimo más, lo que pasa que está a seis horas en coche o es coger un tren y me tienen que ir a buscar, tengo que molestar a mis padres, y en cuanto arranco en abril me voy a Font Romeu y ya no paro. Pude ir en marzo, por eso de que no hice la pista cubierta. Dije: «Estoy un poquito en casa, estoy con los míos para coger fuerzas, porque sé que luego me espera que hasta agosto o septiembre no voy a poder volver». Al final estar allí es estar en casa, en familia. Mucha gente se queja de que no es lo mismo estar en un piso que cuando estás en una residencia como la Blume, que estás por y para atletismo, viendo atletas, comes con aletas, cenas con atletas, mi chica es deportista… Entonces hay gente que dice: “No puedo más, me voy a mi casa”; y yo no tengo esa posibilidad, pero, bueno, llamo a mis padres todos los días, varias veces al día, entonces estamos en contacto.. ¿Cómo llega al Campeonato de Europa?. Pues con confianza. Creo que ha sido una temporada no sé si llamarla rara, en la que no he tenido muchas oportunidades de correr grandes carreras. He corrido siete y he quedado segundo en cinco y séptimo en dos. Y ya puedes adivinar dónde he hecho mis dos mejores marcas de la temporada: cuando he quedado séptimo. Entonces, claro, las dos carreras que he tenido sí que es verdad que lo he aprovechado, pero una fue en mayo y otra fue hace nada en un 1.500, después de venir de otros 1.500 donde no me estaba encontrando nada bien, por eso incluso me planteé hacer el 800. Es verdad que las carreras influyen mucho, y más a alguien que no es un “frontrunner” como puede ser mi caso. No me encontraba y decía: “Estoy entrenando muy bien, y las carreras no salen”, pero cuando acabas en el «top» de la carrera, no puedes pedir mucho más. Entonces, cuando quedé séptimo e hice el 3:32, ya dije, vale, me acabo de encontrar muy bien, no he hecho absolutamente nada, si cojo un poquito de velocidad… Hice los dos 800 y el Campeonato de España, y ahí ya dije: «Sí, sí, mucha confianza».. El 800 siempre lo tiene presente.. Soy mediofondista. Es verdad que cuando te vas haciendo más mayor, vas perdiendo a lo mejor ese punch o esa velocidad punta, progresivamente, pero a cambio vas ganando esa resistencia aeróbica que yo creo que en mis principios cuando hacía 1500 me faltaba, siendo tan joven, y el 800 era algo mucho más natural. Ahora poquito a poco ya lo tengo mucho más trabajado, y el pasar en 2:20, 2:21 un 1.000 no es como antes, que decía: «Es que es imposible, es que tengo que hacer marca personal». No, yo tengo 2:15 o 2:16 en el 1.000, entonces hay margen y, sobre todo, eso hace que me encuentre mucho más cómodo.. «He hablado con mi entrenador para el año que viene hacerlo todo un poco antes. Creo que pueden salir buenas cosas en junio o julio». Es una cosa de su entrenador, pero ¿es difícil planear el año?. Ahora vamos cambiando porque, como te digo, me voy haciendo mayor, vamos cumpliendo años, y cada vez… No es que me cueste, pero no quiero parar tanto. Por ejemplo, antes paraba tres semanas y este año voy a estar tres o cuatro días y luego iré a hacer mis 10 kilómetros, pararé otros cuatro días, haré mis 10 kilómetros, porque creo que me hará bien y no quiero estar sin hacer absolutamente nada tanto tiempo. Nosotros arrancamos poco a poco, hacemos una subida progresiva de kilómetros, hasta que llegas y te pones con una base que sigues construyendo durante el invierno. Llega la pista cubierta, afinamos un poquito, pero no la preparamos como el aire libre, la pista cubierta es un mes y no es nuestro fuerte. Luego solemos bajar un pelín para descansar, como te he dicho, cuando me voy a Viveiro a descansar dos o tres días, y ya otra vez volvemos a hacer esa mini pretemporada, donde buscamos de nuevo kilómetros, pero ya vamos metiendo un poquito de intensidad para en los meses de mayo, junio, empezar a competir, empezar a tocar ritmos. He hablado con Arturo [Martín] para que el año que viene intentara hacer todo un poquito antes y encontrarme con la confianza y con el estado de forma que me encuentro ahora en el mes de junio o julio. Creo que pueden salir buenas cosas.. ¿Los cambios son por la edad o porque salen nuevos métodos de entrenamiento?. Arturo tiene una forma de entrenamiento que conmigo funciona. Y ha sacado gente de 1:43 hasta Jesús [Ramos], que tiene 27:49 en 10.000 en pista y 27:35 en 10K ruta. Creo que es un método de entrenamiento bueno en el que buscamos afinar en los campeonatos para obtener resultados, pero se está demostrando hoy en día que se puede estar en forma durante todo el año, y no eso de dos picos de forma. Yo hablo todos los días con Arturo, le cuento mis sensaciones y él me explica. Yo le digo: “No quiero que pienses que te digo cómo me tienes que entrenar”. Y él: “No, no, por supuesto que no, pero para mí es muy importante que tú me digas tus sensaciones para yo poder seguir colocando y haciendo el Tetris como nos gusta». Al final, aunque seas Adrián, no eres el mismo Adrián de hace cinco años, entonces no deberíamos entrenar como el Adrián de hace cinco años. Es verdad que seguimos haciendo muchos entrenos que hacíamos otras temporadas, que nos sirven como un test para saber cómo estás, pero poco a poco, y sobre todo este año ya lo he hablado con él, le digo: «Mira, creo que quizás hacemos dos o tres ajustes con esto». Porque yo estoy llegando… Por ejemplo, el año pasado en Tokio noté que podría seguir compitiendo un mes más. O ahora que estamos en agosto y creo que podría seguir compitiendo hasta octubre tranquilamente. Por eso le digo lo de adelantar un poquito todo. Lo que se busca es como en la Fórmula 1: ajustar aquí una tuerca, allá lo otro, pues nosotros es ajustar este entrenamiento, hacer esto antes, una concentración aquí, quitamos esta porque creemos que tal, buscamos altitud, no la buscamos… Yo le digo que él es el mago y yo simplemente el soldado que acata la orden.. Ya ha dicho que no es un «frontrunner». ¿Cómo prepara la estrategia?. Nunca he sido un «frontrunner», entonces el tema de la estrategia siempre ha sido algo que ha ido en mi vida, es decir, siempre he tenido que tener una buena estrategia para poder tener opciones de apretar ese último kilómetro o ese último 100 o lo que sea. Me han educado así, tengo que estar ahí porque tengo una buena velocidad punta al final, que creo que en el 800 ya se ha demostrado. Te puedo contar el ejemplo de que cuando entrenaba en Lugo con otro chico que se llama Miguel Carballada, nuestro entrenador, que en paz descanse, Mariano [Castiñeira], nos decía: «Miguel, tú tira; Adrián, aguántale». Ahí aprendí que hay muchas maneras de ver el deporte, que cada uno es como es, que a pesar de que tú tengas entrenador, él tiene dos atletas y dice: «Oye, yo te digo lo mejor para ti y te digo lo mejor para ti, tú sabes que le tienes que dejar atrás porque tienes una velocidad de crucero mucho mayor y le ahogas, y tú sabes que si le aguantas le vas a pasar en el último 100». Son diferentes estrategias y personas, y si uno exprime su punto fuerte es donde realmente va a sacarlo.. Los 1.500 son 3:30 o 3:40 minutos. ¿Cuántas ideas le pasan por la cabeza?. Mira, si quieres te puedo contar los pensamientos del otro día en el último 300 en el Campeonato de España, y tú me dirás: «¿Pero fueron 37 segundos o 10 minutos?». Es decir, pasan tantas cosas en décimas de segundo, piensas tantas cosas que si las cuentas, parece que estás contando una película de un 10.000. Porque en ese momento pensé una cosa, pero luego miro para adelante, veo cómo se mueven, dónde están colocados, veo si Mariano [García] se abre, si no se abre, veo que luego se abre, entonces ahí decido pasar, ya voy a por la cabeza, y han pasado 60 metros. Luego me fijo en Martín [Segurola] que va por fuera, va apretando, no va bien técnicamente, veo a [Nacho] Fontes que al final es como que le intenta poner el hombro porque el otro se le está echando encima; Carlos [Saez] va por fuera, con lo cual va a atacar por fuera, tengo que aguantar dentro porque si salgo por fuera de Carlos no voy a llegar, y todo esto en el 150. A continuación veo que Fontes y Segurola ya empiezan a crisparse, veo que Carlos cambia, digo: «Tengo que ir porque si no, no llego». Nacho no se abre, pienso: «Aguanta, aguanta, si no quedo segundo, no pasa nada…». Son muchos pensamientos que te pasan y sobre todo tienes que decidir ya [chasca los dedos]. La gente, es lo que digo, parece que lo importante es ganar, porque si vas primero y ganas, es que has controlado genial, qué poderío; si vas en el medio y ganas, es que has ido ahí guardado y qué listo; si vas el último y ganas, qué sangre fría, ibas ahí aguantando y al final cuando tú quisiste. Ahora, si vas primero y pierdes, es que has gastado mucho; si vas en el medio y pierdes, es que ibas encerrado; si vas al final y pierdes, es que estabas muy lejos. Entonces, parece que no es justo, ¿no?. El análisis se hace con el resultado en la mano.. Claro, no es lo mismo analizarlo ya cuando ves la carrera y sabes el resultado que cuando estás en un momento en el que… A ver, yo no sabía si Mariano se me iba a cerrar, si no se me iba a cerrar y en un momento tienes que decidir, porque si no estás fuera. Igual al revés. Me dicen: «Yo si sé que vienes por dentro, me hubiese cerrado»; ya, pero es que no me vio, es que no sabe que vengo por dentro, porque él piensa que todos van por fuera porque está Martín. Y luego al final Carlos, es que ya estoy encima, es que no le da tiempo a cerrarme. Dentro es de una manera y fuera de otra. A toro pasado todo es muy bonito.. «Al Mundial del año pasado fui con 3:31.70 y tenía a 39 corredores delante de mí. Decía: ‘¿Qué pasa aquí'». Se está corriendo mucho últimamente…. Este año no, pero sí llevamos dos años… En 2024, el 800 ya explotó con esas marcas de 1:41 que eran de la época de Rudisha y llevaban mucho tiempo sin aparecer. El año pasado parece que explotó el 1.500. Para que te hagas una idea, Arturo Casado, campeón de Europa, tiene 3:32. Yo con 3:31.70, jolín, iba el 40 al Campeonato del Mundo. O sea, hay 39 personas por delante mía. Digo, hostia, me cago en la leche, qué está pasando aquí. Este año ya se ha calmado un poco, pero sobre todo cuando está Jakob [Ingebrigtsen, que ha estado lesionado, volvió en el Europeo con el oro en 5.000, pero no hará el 1.500] las carreras salen más rápidas y la gente corre más.
Viveiro, el «milqui» por dentro, la locura de tiempos de los últimos años… De todo ello habla Adrián Ben, que mañana corre el 1.500 en el Europeo de Birmingham sin ponerse límites y «con confianza»
Adrián Ben (Viveiro, 1998) habla todavía más rápido de lo que corre. Las ideas se acumulan en su cabeza al ritmo que toma decisiones en el 1.500, carrera en la que compite mañana (13:05, Teledeporte) en las series del Europeo de Birmingham después de ser campeón de España. La entrevista está hecha hace una semana, en el CAR de Madrid, un día después de que el atleta gallego cumpliera 28 años.. ¿Pudo celebrarlo o el regalo fueron unas series?. Hice unas series muy chulas, me puso un entrenamiento muy bueno el míster. Cumplo años en verano y siempre me coincidía de vacaciones con mi familia, eran días especiales, pero es que me doy cuenta de que ahora vivo casi siempre un cumpleaños. Ayer [el 4 de agosto] fue un día especial, me lo pasé genial, me levanté, me tomé el café con mi chica, con Águeda [Marqués, también atleta], que para mí es el mejor momento del día; luego bajé a entrenar con mis amigos, hice lo que más me gusta, les traje un poquito de jamoncito y un aperitivito…. Eso ya sí es un cumpleaños…. Por eso digo, que dentro de la rutina que tenemos que seguir, porque al final dentro de una semana tenemos un Campeonato de Europa, pues sí que fue un día especial en el que fui feliz.. ¿Cómo está Águeda de la lesión?. Ya está mucho mejor, pero bueno, si la conocieras bien, sabes que es un golpe duro porque ella siempre quiere estar corriendo, vive para esto, es de las chicas que descansa y a los seis días en vacaciones tiene que salir a correr porque no aguanta. Lo vive mucho, yo sé que lo pasa peor por el no poder correr que por el tener un dolorcillo, una molestia o lo que sea, pero ya está en el buen camino.. «Con 28 años un mediofondista está, como se dice ahora, en su prime. Cumplir años te puede quitar desparpajo, pero te da mucho más». Ha cumplido 28. ¿Qué le da y qué le quita la edad para el atletismo?. Pues por ahora sólo me da cosas. ¿Qué te puede quitar? A lo mejor te quita un poco ese desparpajo que tienes cuando eres júnior, que te da igual todo, pero creo que te da mucho más porque al final 28 creo que es una edad en la que deberíamos, como se dice ahora, estar en nuestro prime, sobre todo un mediofondista. Entonces, jolín, llevo ya 10 años aquí en la Blume, los hago el 4 de septiembre, primer día que pisé las instalaciones, y yo creo que me da muchísima experiencia que al final es un grado y como se vio en el Campeonato de España, pues te da ese puntito más que a lo mejor a alguien que no lleva tantos campeonatos o que no lleva tantos años a este nivel no tiene.. Mire esta pista. ¿Cuántas vueltas ha podido dar a ella?. Uff, a veces me lo pregunto. Hoy he salido del fisio y digo: “¿Cuántas veces habré hecho el camino al fisio?” Hostia, muchísimas, ¿eh?, porque 10 años dan para mucho. Ahora ya me voy un poquito más de concentración, pero los primeros seis años sólo entrenaba y estaba aquí. Es un dato que sí que de verdad me gustaría saber: ¿cuántos kilómetros o cuántas vueltas habré dado a la Blume entre verde y pista?. ¿En Viveiro dónde corría?. En Viveiro no tenemos pista de atletismo, desde hace dos años creo que tenemos una a 15 minutos, pero antes mis padres hacían una hora en coche para allí y otra en coche para aquí, que al final en Madrid a lo mejor no parece mucho, pero allí son 115 kilómetros que teníamos que hacer para poder pisar una pista y que yo me pusiera los clavos. Entonces cuando no podía ir a la pista, los entrenamientos los hacía en el paseo marítimo, que es plaqueta. Ir es precioso y se pasa muy bien, pero no tenemos el mejor sitio del mundo para correr y cuando ya tienes que ir todos los días inventaba mis caminillos ahí, por la arena o por las islas estas donde están los árboles, buscando terreno un poquito más blando.. ¿Ha podido ir este verano?. No, llevo sin ir desde marzo.. Ir allí es como un refugio.. Sí, sí, además soy hijo predilecto. El año pasado tuve que ir en medio de los incendios para dar el pregón, y no me importó porque merece la pena siempre. Me gustaría ir muchísimo más, lo que pasa que está a seis horas en coche o es coger un tren y me tienen que ir a buscar, tengo que molestar a mis padres, y en cuanto arranco en abril me voy a Font Romeu y ya no paro. Pude ir en marzo, por eso de que no hice la pista cubierta. Dije: «Estoy un poquito en casa, estoy con los míos para coger fuerzas, porque sé que luego me espera que hasta agosto o septiembre no voy a poder volver». Al final estar allí es estar en casa, en familia. Mucha gente se queja de que no es lo mismo estar en un piso que cuando estás en una residencia como la Blume, que estás por y para atletismo, viendo atletas, comes con aletas, cenas con atletas, mi chica es deportista… Entonces hay gente que dice: “No puedo más, me voy a mi casa”; y yo no tengo esa posibilidad, pero, bueno, llamo a mis padres todos los días, varias veces al día, entonces estamos en contacto.. ¿Cómo llega al Campeonato de Europa?. Pues con confianza. Creo que ha sido una temporada no sé si llamarla rara, en la que no he tenido muchas oportunidades de correr grandes carreras. He corrido siete y he quedado segundo en cinco y séptimo en dos. Y ya puedes adivinar dónde he hecho mis dos mejores marcas de la temporada: cuando he quedado séptimo. Entonces, claro, las dos carreras que he tenido sí que es verdad que lo he aprovechado, pero una fue en mayo y otra fue hace nada en un 1.500, después de venir de otros 1.500 donde no me estaba encontrando nada bien, por eso incluso me planteé hacer el 800. Es verdad que las carreras influyen mucho, y más a alguien que no es un “frontrunner” como puede ser mi caso. No me encontraba y decía: “Estoy entrenando muy bien, y las carreras no salen”, pero cuando acabas en el «top» de la carrera, no puedes pedir mucho más. Entonces, cuando quedé séptimo e hice el 3:32, ya dije, vale, me acabo de encontrar muy bien, no he hecho absolutamente nada, si cojo un poquito de velocidad… Hice los dos 800 y el Campeonato de España, y ahí ya dije: «Sí, sí, mucha confianza».. El 800 siempre lo tiene presente.. Soy mediofondista. Es verdad que cuando te vas haciendo más mayor, vas perdiendo a lo mejor ese punch o esa velocidad punta, progresivamente, pero a cambio vas ganando esa resistencia aeróbica que yo creo que en mis principios cuando hacía 1500 me faltaba, siendo tan joven, y el 800 era algo mucho más natural. Ahora poquito a poco ya lo tengo mucho más trabajado, y el pasar en 2:20, 2:21 un 1.000 no es como antes, que decía: «Es que es imposible, es que tengo que hacer marca personal». No, yo tengo 2:15 o 2:16 en el 1.000, entonces hay margen y, sobre todo, eso hace que me encuentre mucho más cómodo.. «He hablado con mi entrenador para el año que viene hacerlo todo un poco antes. Creo que pueden salir buenas cosas en junio o julio». Es una cosa de su entrenador, pero ¿es difícil planear el año?. Ahora vamos cambiando porque, como te digo, me voy haciendo mayor, vamos cumpliendo años, y cada vez… No es que me cueste, pero no quiero parar tanto. Por ejemplo, antes paraba tres semanas y este año voy a estar tres o cuatro días y luego iré a hacer mis 10 kilómetros, pararé otros cuatro días, haré mis 10 kilómetros, porque creo que me hará bien y no quiero estar sin hacer absolutamente nada tanto tiempo. Nosotros arrancamos poco a poco, hacemos una subida progresiva de kilómetros, hasta que llegas y te pones con una base que sigues construyendo durante el invierno. Llega la pista cubierta, afinamos un poquito, pero no la preparamos como el aire libre, la pista cubierta es un mes y no es nuestro fuerte. Luego solemos bajar un pelín para descansar, como te he dicho, cuando me voy a Viveiro a descansar dos o tres días, y ya otra vez volvemos a hacer esa mini pretemporada, donde buscamos de nuevo kilómetros, pero ya vamos metiendo un poquito de intensidad para en los meses de mayo, junio, empezar a competir, empezar a tocar ritmos. He hablado con Arturo [Martín] para que el año que viene intentara hacer todo un poquito antes y encontrarme con la confianza y con el estado de forma que me encuentro ahora en el mes de junio o julio. Creo que pueden salir buenas cosas.. ¿Los cambios son por la edad o porque salen nuevos métodos de entrenamiento?. Arturo tiene una forma de entrenamiento que conmigo funciona. Y ha sacado gente de 1:43 hasta Jesús [Ramos], que tiene 27:49 en 10.000 en pista y 27:35 en 10K ruta. Creo que es un método de entrenamiento bueno en el que buscamos afinar en los campeonatos para obtener resultados, pero se está demostrando hoy en día que se puede estar en forma durante todo el año, y no eso de dos picos de forma. Yo hablo todos los días con Arturo, le cuento mis sensaciones y él me explica. Yo le digo: “No quiero que pienses que te digo cómo me tienes que entrenar”. Y él: “No, no, por supuesto que no, pero para mí es muy importante que tú me digas tus sensaciones para yo poder seguir colocando y haciendo el Tetris como nos gusta». Al final, aunque seas Adrián, no eres el mismo Adrián de hace cinco años, entonces no deberíamos entrenar como el Adrián de hace cinco años. Es verdad que seguimos haciendo muchos entrenos que hacíamos otras temporadas, que nos sirven como un test para saber cómo estás, pero poco a poco, y sobre todo este año ya lo he hablado con él, le digo: «Mira, creo que quizás hacemos dos o tres ajustes con esto». Porque yo estoy llegando… Por ejemplo, el año pasado en Tokio noté que podría seguir compitiendo un mes más. O ahora que estamos en agosto y creo que podría seguir compitiendo hasta octubre tranquilamente. Por eso le digo lo de adelantar un poquito todo. Lo que se busca es como en la Fórmula 1: ajustar aquí una tuerca, allá lo otro, pues nosotros es ajustar este entrenamiento, hacer esto antes, una concentración aquí, quitamos esta porque creemos que tal, buscamos altitud, no la buscamos… Yo le digo que él es el mago y yo simplemente el soldado que acata la orden.. Ya ha dicho que no es un «frontrunner». ¿Cómo prepara la estrategia?. Nunca he sido un «frontrunner», entonces el tema de la estrategia siempre ha sido algo que ha ido en mi vida, es decir, siempre he tenido que tener una buena estrategia para poder tener opciones de apretar ese último kilómetro o ese último 100 o lo que sea. Me han educado así, tengo que estar ahí porque tengo una buena velocidad punta al final, que creo que en el 800 ya se ha demostrado. Te puedo contar el ejemplo de que cuando entrenaba en Lugo con otro chico que se llama Miguel Carballada, nuestro entrenador, que en paz descanse, Mariano [Castiñeira], nos decía: «Miguel, tú tira; Adrián, aguántale». Ahí aprendí que hay muchas maneras de ver el deporte, que cada uno es como es, que a pesar de que tú tengas entrenador, él tiene dos atletas y dice: «Oye, yo te digo lo mejor para ti y te digo lo mejor para ti, tú sabes que le tienes que dejar atrás porque tienes una velocidad de crucero mucho mayor y le ahogas, y tú sabes que si le aguantas le vas a pasar en el último 100». Son diferentes estrategias y personas, y si uno exprime su punto fuerte es donde realmente va a sacarlo.. Los 1.500 son 3:30 o 3:40 minutos. ¿Cuántas ideas le pasan por la cabeza?. Mira, si quieres te puedo contar los pensamientos del otro día en el último 300 en el Campeonato de España, y tú me dirás: «¿Pero fueron 37 segundos o 10 minutos?». Es decir, pasan tantas cosas en décimas de segundo, piensas tantas cosas que si las cuentas, parece que estás contando una película de un 10.000. Porque en ese momento pensé una cosa, pero luego miro para adelante, veo cómo se mueven, dónde están colocados, veo si Mariano [García] se abre, si no se abre, veo que luego se abre, entonces ahí decido pasar, ya voy a por la cabeza, y han pasado 60 metros. Luego me fijo en Martín [Segurola] que va por fuera, va apretando, no va bien técnicamente, veo a [Nacho] Fontes que al final es como que le intenta poner el hombro porque el otro se le está echando encima; Carlos [Saez] va por fuera, con lo cual va a atacar por fuera, tengo que aguantar dentro porque si salgo por fuera de Carlos no voy a llegar, y todo esto en el 150. A continuación veo que Fontes y Segurola ya empiezan a crisparse, veo que Carlos cambia, digo: «Tengo que ir porque si no, no llego». Nacho no se abre, pienso: «Aguanta, aguanta, si no quedo segundo, no pasa nada…». Son muchos pensamientos que te pasan y sobre todo tienes que decidir ya [chasca los dedos]. La gente, es lo que digo, parece que lo importante es ganar, porque si vas primero y ganas, es que has controlado genial, qué poderío; si vas en el medio y ganas, es que has ido ahí guardado y qué listo; si vas el último y ganas, qué sangre fría, ibas ahí aguantando y al final cuando tú quisiste. Ahora, si vas primero y pierdes, es que has gastado mucho; si vas en el medio y pierdes, es que ibas encerrado; si vas al final y pierdes, es que estabas muy lejos. Entonces, parece que no es justo, ¿no?. El análisis se hace con el resultado en la mano.. Claro, no es lo mismo analizarlo ya cuando ves la carrera y sabes el resultado que cuando estás en un momento en el que… A ver, yo no sabía si Mariano se me iba a cerrar, si no se me iba a cerrar y en un momento tienes que decidir, porque si no estás fuera. Igual al revés. Me dicen: «Yo si sé que vienes por dentro, me hubiese cerrado»; ya, pero es que no me vio, es que no sabe que vengo por dentro, porque él piensa que todos van por fuera porque está Martín. Y luego al final Carlos, es que ya estoy encima, es que no le da tiempo a cerrarme. Dentro es de una manera y fuera de otra. A toro pasado todo es muy bonito.. «Al Mundial del año pasado fui con 3:31.70 y tenía a 39 corredores delante de mí. Decía: ‘¿Qué pasa aquí'». Se está corriendo mucho últimamente…. Este año no, pero sí llevamos dos años… En 2024, el 800 ya explotó con esas marcas de 1:41 que eran de la época de Rudisha y llevaban mucho tiempo sin aparecer. El año pasado parece que explotó el 1.500. Para que te hagas una idea, Arturo Casado, campeón de Europa, tiene 3:32. Yo con 3:31.70, jolín, iba el 40 al Campeonato del Mundo. O sea, hay 39 personas por delante mía. Digo, hostia, me cago en la leche, qué está pasando aquí. Este año ya se ha calmado un poco, pero sobre todo cuando está Jakob [Ingebrigtsen, que ha estado lesionado, volvió en el Europeo con el oro en 5.000, pero no hará el 1.500] las carreras salen más rápidas y la gente corre más.
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