España sufrió 879 ataques durante el primer semestre de 2026
Los ciberataques representan una amenaza creciente para gobiernos, empresas y ciudadanos, y su impacto económico no deja de aumentar. El coste global del cibercrimen supera los 12,5 billones de dólares al año, mientras que una brecha de seguridad cuesta, de media, 4,44 millones. En este contexto de mayor exposición digital, España destaca por el aumento de los incidentes detectados: el equipo de inteligencia de amenazas de Ntt Data identificó 879 ataques dirigidos al país durante el primer semestre de 2026, un 45% más que los 605 registrados en la segunda mitad del pasado ejercicio.. El ransomware —un código malicioso que bloquea o cifra información para exigir un pago— es una de las amenazas que más se producen, pero no la única. También se extiende el smishing: el envío de SMS fraudulentos para robar datos personales y bancarios. Ante esta situación, el portal de reclamaciones reclamador.es ha recopilado algunos de los casos recientes de ciberestafa para ayudar a reconocerlos y evitar caer en ellos.. Estas campañas recurren a técnicas cada vez más sofisticadas. Algunas utilizan inteligencia artificial para imitar el tono institucional de marcas y organismos oficiales; otras, el SMS spoofing, que permite insertar mensajes falsos en conversaciones legítimas con bancos o administraciones.. Tres fraudes por SMS que conviene reconocer. 1. La falsa multa de la DGT. En esta campaña de smishing, los estafadores se hacen pasar por la Dirección General de Tráfico (DGT) y envían mensajes que anuncian un supuesto «último aviso» para pagar una multa. El SMS suele advertir de que está a punto de vencer el plazo para beneficiarse de una reducción o evitar recargos, con la intención de que la persona destinataria actúe deprisa.. El enlace del mensaje lleva a una página fraudulenta que imita la sede electrónica de la DGT. Allí pueden solicitar el DNI, los datos de la tarjeta bancaria y el código de verificación recibido por SMS. Con esa información, los delincuentes podrían realizar cargos, activar pagos recurrentes o autorizar operaciones bancarias.. 2. El aviso falso de una cuenta bancaria suspendida. Otra modalidad suplanta a entidades como Banco Santander o CaixaBank. La víctima recibe un SMS o un correo electrónico que alerta de un supuesto acceso no autorizado o del bloqueo temporal de su banca digital por motivos de seguridad. El mensaje insta a verificar las claves para evitar que la cuenta quede suspendida.. Al pulsar el enlace, se accede a una página que imita la del banco y que puede capturar el usuario, la contraseña y los códigos de firma recibidos por SMS. Los estafadores podrían utilizar esos datos para intentar acceder a la cuenta y ordenar transferencias, a menudo hacia cuentas intermediarias empleadas para mover el dinero.. 3. El paquete retenido de Correos o SEUR. Los mensajes que suplantan a empresas de mensajería suelen alegar que no se ha podido entregar un paquete por una dirección incompleta o porque queda por abonar una pequeña cantidad, por ejemplo, unas supuestas tasas de 1,79 euros. La referencia a un envío esperado puede hacer que el aviso parezca creíble.. El importe solicitado sirve de gancho: la página falsa puede pedir los datos completos de la tarjeta y, en ocasiones, códigos de verificación. Con ellos, los delincuentes podrían intentar realizar compras o cargos de mayor cuantía.. ¿Qué hacer si se han facilitado los datos?. Si se han introducido datos personales o bancarios en un enlace sospechoso, desde reclamador.es recomiendan a la víctima llamar al teléfono oficial de emergencias de su banco para bloquear la tarjeta y, si es necesario, el acceso a la banca digital. Revisar los movimientos de la cuenta y guardar las pruebas disponibles, como capturas del SMS o correo, el enlace, el número remitente y cualquier operación que no reconozca, también es imprescindible.. A continuación, aconsejan presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil y aportar las pruebas recopiladas. Si se han realizado operaciones no autorizadas, se deberá reclamar por escrito ante el servicio de atención al cliente del banco y solicitar que se investigue el caso y tramite la devolución conforme a la normativa aplicable.
Los ciberataques representan una amenaza creciente para gobiernos, empresas y ciudadanos, y su impacto económico no deja de aumentar. El coste global del cibercrimen supera los 12,5 billones de dólares al año, mientras que una brecha de seguridad cuesta, de media, 4,44 millones. En este contexto de mayor exposición digital, España destaca por el aumento de los incidentes detectados: el equipo de inteligencia de amenazas de Ntt Data identificó 879 ataques dirigidos al país durante el primer semestre de 2026, un 45% más que los 605 registrados en la segunda mitad del pasado ejercicio.. El ransomware —un código malicioso que bloquea o cifra información para exigir un pago— es una de las amenazas que más se producen, pero no la única. También se extiende el smishing: el envío de SMS fraudulentos para robar datos personales y bancarios. Ante esta situación, el portal de reclamaciones reclamador.es ha recopilado algunos de los casos recientes de ciberestafa para ayudar a reconocerlos y evitar caer en ellos.. Estas campañas recurren a técnicas cada vez más sofisticadas. Algunas utilizan inteligencia artificial para imitar el tono institucional de marcas y organismos oficiales; otras, el SMS spoofing, que permite insertar mensajes falsos en conversaciones legítimas con bancos o administraciones.. Tres fraudes por SMS que conviene reconocer. 1. La falsa multa de la DGT. En esta campaña de smishing, los estafadores se hacen pasar por la Dirección General de Tráfico (DGT) y envían mensajes que anuncian un supuesto «último aviso» para pagar una multa. El SMS suele advertir de que está a punto de vencer el plazo para beneficiarse de una reducción o evitar recargos, con la intención de que la persona destinataria actúe deprisa.. El enlace del mensaje lleva a una página fraudulenta que imita la sede electrónica de la DGT. Allí pueden solicitar el DNI, los datos de la tarjeta bancaria y el código de verificación recibido por SMS. Con esa información, los delincuentes podrían realizar cargos, activar pagos recurrentes o autorizar operaciones bancarias.. 2. El aviso falso de una cuenta bancaria suspendida. Otra modalidad suplanta a entidades como Banco Santander o CaixaBank. La víctima recibe un SMS o un correo electrónico que alerta de un supuesto acceso no autorizado o del bloqueo temporal de su banca digital por motivos de seguridad. El mensaje insta a verificar las claves para evitar que la cuenta quede suspendida.. Al pulsar el enlace, se accede a una página que imita la del banco y que puede capturar el usuario, la contraseña y los códigos de firma recibidos por SMS. Los estafadores podrían utilizar esos datos para intentar acceder a la cuenta y ordenar transferencias, a menudo hacia cuentas intermediarias empleadas para mover el dinero.. 3. El paquete retenido de Correos o SEUR. Los mensajes que suplantan a empresas de mensajería suelen alegar que no se ha podido entregar un paquete por una dirección incompleta o porque queda por abonar una pequeña cantidad, por ejemplo, unas supuestas tasas de 1,79 euros. La referencia a un envío esperado puede hacer que el aviso parezca creíble.. El importe solicitado sirve de gancho: la página falsa puede pedir los datos completos de la tarjeta y, en ocasiones, códigos de verificación. Con ellos, los delincuentes podrían intentar realizar compras o cargos de mayor cuantía.. ¿Qué hacer si se han facilitado los datos?. Si se han introducido datos personales o bancarios en un enlace sospechoso, desde reclamador.es recomiendan a la víctima llamar al teléfono oficial de emergencias de su banco para bloquear la tarjeta y, si es necesario, el acceso a la banca digital. Revisar los movimientos de la cuenta y guardar las pruebas disponibles, como capturas del SMS o correo, el enlace, el número remitente y cualquier operación que no reconozca, también es imprescindible.. A continuación, aconsejan presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil y aportar las pruebas recopiladas. Si se han realizado operaciones no autorizadas, se deberá reclamar por escrito ante el servicio de atención al cliente del banco y solicitar que se investigue el caso y tramite la devolución conforme a la normativa aplicable.
