Pocos tenistas logran la unanimidad que sí consigue Carlos Alcaraz. Acaba de volver de una lesión, fue cuarto finalista en el US Open y ha sido decisivo en la Laver Cup. Los aficionados le admiran, los rivales le respetan y temen y los ex jugadores, como Andre Agassi se lo pasan bomba con él.. Un OVNI en la pista. Andre Agassi lleva décadas viendo tenis de altísimo nivel, ganó ocho Grand Slams y conoce mejor que casi nadie lo que separa a un jugador bueno de uno extraordinario. Por eso sus palabras sobre Carlos Alcaraz tienen un peso especial. El estadounidense observó al murciano hace tiempo y lo que vio le dejó una impresión clara, la de alguien cuya forma de moverse en la pista no encaja en ningún molde conocido. «Alcaraz se mueve como un Ovni en la cancha», dijo Agassi, y la comparación resume bien la sensación que transmite el español cuando corre, frena y cambia de dirección con una naturalidad que parece desafiar la lógica física del deporte.. Ni un milímetro atrás. Lo que más llamó la atención de Agassi fue la actitud competitiva de Alcaraz incluso en los momentos de mayor presión dentro del juego. Hay tenistas que, al verse acorralados en una esquina de la pista, optan por despejar el peligro con un golpe conservador y ganar tiempo. Alcaraz no entra en ese esquema. «No juega a la defensiva ni siquiera cuando está en la esquina», señaló Agassi, lo que apunta a una mentalidad que busca el punto ganador desde cualquier posición, por incómoda que sea. Ese rasgo, el de atacar cuando todo invita a defenderse, es precisamente el que distingue a los jugadores que marcan una era de los que simplemente compiten en ella.. Por encima del Big 3. Agassi fue más lejos y situó a Alcaraz en la conversación con los tres tenistas que han dominado el deporte durante los últimos veinte años. Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic construyeron un reinado que parecía imposible de igualar, y sin embargo el extenista estadounidense considera que el español reúne todo lo que hizo grandes a esos tres y quizás algo más. «Tiene todas las cualidades del Big 3, quizás incluso más», afirmó Agassi, una valoración que en boca de alguien que vivió en primera persona la evolución del tenis moderno adquiere una dimensión distinta a la de cualquier análisis de cabina.. La carrera que está por escribirse. El dato que convierte todo esto en una discusión abierta es la edad de Alcaraz. Con 21 años y un bagaje que ya incluye varios Grand Slams, una lesión reciente superada y una actuación determinante en la Laver Cup, el tenista de El Palmar lleva apenas unos años en el circuito profesional a pleno rendimiento. Agassi habla de él con el entusiasmo de alguien que reconoce en un jugador joven la materia de la que están hechos los que terminan redefiniendo su deporte, y esa lectura la hace desde la experiencia de haber sido él mismo uno de los grandes.
El entrenador y mito del tenis estadounidense siempre ha visto en el tenista español un jugador que va a hacer leyenda
Pocos tenistas logran la unanimidad que sí consigue Carlos Alcaraz. Acaba de volver de una lesión, fue cuarto finalista en el US Open y ha sido decisivo en la Laver Cup. Los aficionados le admiran, los rivales le respetan y temen y los ex jugadores, como Andre Agassi se lo pasan bomba con él.. Un OVNI en la pista. Andre Agassi lleva décadas viendo tenis de altísimo nivel, ganó ocho Grand Slams y conoce mejor que casi nadie lo que separa a un jugador bueno de uno extraordinario. Por eso sus palabras sobre Carlos Alcaraz tienen un peso especial. El estadounidense observó al murciano hace tiempo y lo que vio le dejó una impresión clara, la de alguien cuya forma de moverse en la pista no encaja en ningún molde conocido. «Alcaraz se mueve como un Ovni en la cancha», dijo Agassi, y la comparación resume bien la sensación que transmite el español cuando corre, frena y cambia de dirección con una naturalidad que parece desafiar la lógica física del deporte.. Ni un milímetro atrás. Lo que más llamó la atención de Agassi fue la actitud competitiva de Alcaraz incluso en los momentos de mayor presión dentro del juego. Hay tenistas que, al verse acorralados en una esquina de la pista, optan por despejar el peligro con un golpe conservador y ganar tiempo. Alcaraz no entra en ese esquema. «No juega a la defensiva ni siquiera cuando está en la esquina», señaló Agassi, lo que apunta a una mentalidad que busca el punto ganador desde cualquier posición, por incómoda que sea. Ese rasgo, el de atacar cuando todo invita a defenderse, es precisamente el que distingue a los jugadores que marcan una era de los que simplemente compiten en ella.. Por encima del Big 3. Agassi fue más lejos y situó a Alcaraz en la conversación con los tres tenistas que han dominado el deporte durante los últimos veinte años. Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic construyeron un reinado que parecía imposible de igualar, y sin embargo el extenista estadounidense considera que el español reúne todo lo que hizo grandes a esos tres y quizás algo más. «Tiene todas las cualidades del Big 3, quizás incluso más», afirmó Agassi, una valoración que en boca de alguien que vivió en primera persona la evolución del tenis moderno adquiere una dimensión distinta a la de cualquier análisis de cabina.. La carrera que está por escribirse. El dato que convierte todo esto en una discusión abierta es la edad de Alcaraz. Con 21 años y un bagaje que ya incluye varios Grand Slams, una lesión reciente superada y una actuación determinante en la Laver Cup, el tenista de El Palmar lleva apenas unos años en el circuito profesional a pleno rendimiento. Agassi habla de él con el entusiasmo de alguien que reconoce en un jugador joven la materia de la que están hechos los que terminan redefiniendo su deporte, y esa lectura la hace desde la experiencia de haber sido él mismo uno de los grandes.
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