Llega el frío, enciendes la calefacción por primera vez y el radiador se queda caliente por abajo y muy frío por arriba, pero eso no es ninguna avería. La explicación más acertada es que dentro hay aire, el cual ocupa el sitio que debería llenar el agua caliente.
Eso sí, antes de abrir la llave de purga, hay una duda que conviene resolver, porque de ella depende la seguridad y la eficacia del proceso.
Los expertos adelantan que los radiadores se purgan fríos y con la calefacción apagada, para así evitar cualquier avería y asegurar la integridad física de todo aquel que lo vaya a manipular. Eso es lo que recomiendan tanto la OCU como los fabricantes de calderas.
Los radiadores deben purgarse con la calefacción apagada y después de esperar a que se enfríen
Lo que todos deben conocer es, básicamente, lo siguiente: con el sistema parado, la bomba de la caldera no mueve el agua y, por tanto, tampoco arrastra el aire por el circuito. Además, el aire se concentra en la parte superior del radiador, justo donde está la válvula de purgado, lo que facilita sacarlo.
Por lo tanto, hacerlo en caliente supone un problema muy complejo, dado que el agua del circuito alcanza temperaturas altas y, al abrir la válvula, puede provocar quemaduras. Lo habitual es apagar la calefacción y esperar unos 20 minutos a que todo se enfríe antes de tocar nada.
Cómo saber si un radiador necesita una purga y cuándo conviene realizarla para mejorar su funcionamiento
Para saber si un radiador necesita purga, basta comprobar si la parte de arriba está más fría que la de abajo cuando el sistema funciona, o si se escuchan borboteos. Lo ideal es purgarlos una vez al año, al comienzo del otoño y antes de empezar a usar la calefacción.
No es un proceso complicado, de hecho, es bastante sencillo. Se empieza por el radiador más cercano a la caldera y se va avanzando hacia el más lejano. Se coloca un recipiente y un paño bajo la válvula, se gira la llave con un destornillador o una llave de purga y se deja salir el aire, que suena como un siseo.
Por último, y no menos importante, cuando empieza a salir agua, se cierra. Tras purgar, conviene revisar la presión de la caldera por si hay que reponerla.
Llega el frío, enciendes la calefacción por primera vez y el radiador se queda caliente por abajo y muy frío por arriba, pero eso no es ninguna avería. La explicación más acertada es que dentro hay aire, el cual ocupa el sitio que debería llenar el agua caliente.. Eso sí, antes de abrir la llave de purga, hay una duda que conviene resolver, porque de ella depende la seguridad y la eficacia del proceso.. Los expertos adelantan que los radiadores se purgan fríos y con la calefacción apagada, para así evitar cualquier avería y asegurar la integridad física de todo aquel que lo vaya a manipular. Eso es lo que recomiendan tanto la OCU como los fabricantes de calderas.. Los radiadores deben purgarse con la calefacción apagada y después de esperar a que se enfríen. Lo que todos deben conocer es, básicamente, lo siguiente: con el sistema parado, la bomba de la caldera no mueve el agua y, por tanto, tampoco arrastra el aire por el circuito. Además, el aire se concentra en la parte superior del radiador, justo donde está la válvula de purgado, lo que facilita sacarlo.. Por lo tanto, hacerlo en caliente supone un problema muy complejo, dado que el agua del circuito alcanza temperaturas altas y, al abrir la válvula, puede provocar quemaduras. Lo habitual es apagar la calefacción y esperar unos 20 minutos a que todo se enfríe antes de tocar nada.. Cómo saber si un radiador necesita una purga y cuándo conviene realizarla para mejorar su funcionamiento. Para saber si un radiador necesita purga, basta comprobar si la parte de arriba está más fría que la de abajo cuando el sistema funciona, o si se escuchan borboteos. Lo ideal es purgarlos una vez al año, al comienzo del otoño y antes de empezar a usar la calefacción.. No es un proceso complicado, de hecho, es bastante sencillo. Se empieza por el radiador más cercano a la caldera y se va avanzando hacia el más lejano. Se coloca un recipiente y un paño bajo la válvula, se gira la llave con un destornillador o una llave de purga y se deja salir el aire, que suena como un siseo.. Por último, y no menos importante, cuando empieza a salir agua, se cierra. Tras purgar, conviene revisar la presión de la caldera por si hay que reponerla.
La OCU y los fabricantes explican por qué conviene esperar a que el circuito se enfríe y qué pasos seguir para eliminar el aire acumulado sin riesgo de quemaduras
Llega el frío, enciendes la calefacción por primera vez y el radiador se queda caliente por abajo y muy frío por arriba, pero eso no es ninguna avería. La explicación más acertada es que dentro hay aire, el cual ocupa el sitio que debería llenar el agua caliente.. Eso sí, antes de abrir la llave de purga, hay una duda que conviene resolver, porque de ella depende la seguridad y la eficacia del proceso.. Los expertos adelantan que los radiadores se purgan fríos y con la calefacción apagada, para así evitar cualquier avería y asegurar la integridad física de todo aquel que lo vaya a manipular. Eso es lo que recomiendan tanto la OCU como los fabricantes de calderas.. Los radiadores deben purgarse con la calefacción apagada y después de esperar a que se enfríen. Lo que todos deben conocer es, básicamente, lo siguiente: con el sistema parado, la bomba de la caldera no mueve el agua y, por tanto, tampoco arrastra el aire por el circuito. Además, el aire se concentra en la parte superior del radiador, justo donde está la válvula de purgado, lo que facilita sacarlo.. Por lo tanto, hacerlo en caliente supone un problema muy complejo, dado que el agua del circuito alcanza temperaturas altas y, al abrir la válvula, puede provocar quemaduras. Lo habitual es apagar la calefacción y esperar unos 20 minutos a que todo se enfríe antes de tocar nada.. Cómo saber si un radiador necesita una purga y cuándo conviene realizarla para mejorar su funcionamiento. Para saber si un radiador necesita purga, basta comprobar si la parte de arriba está más fría que la de abajo cuando el sistema funciona, o si se escuchan borboteos. Lo ideal es purgarlos una vez al año, al comienzo del otoño y antes de empezar a usar la calefacción.. No es un proceso complicado, de hecho, es bastante sencillo. Se empieza por el radiador más cercano a la caldera y se va avanzando hacia el más lejano. Se coloca un recipiente y un paño bajo la válvula, se gira la llave con un destornillador o una llave de purga y se deja salir el aire, que suena como un siseo.. Por último, y no menos importante, cuando empieza a salir agua, se cierra. Tras purgar, conviene revisar la presión de la caldera por si hay que reponerla.
