El ruido de los coches se oye por todo el norte de Madrid. En Madring, el circuito del Gran Premio de F1 ya está todo vendido y los pilotos prueban sus neumáticos. Está siendo una experiencia única, como reconoce Antonio Lobato.. El corazón del evento late en el paddock, ese espacio donde la competición se entrelaza con el espectáculo y donde conviven equipos, pilotos, prensa y personalidades en un ambiente que mezcla trabajo y glamour. Para desplazarse entre boxes y motorhomes, periodistas y acreditados optan por el buggy y el patinete eléctrico, y en ese tráfico constante coinciden perfiles muy distintos, desde creadores de contenido digital e influencers hasta figuras consagradas del deporte y la cultura. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, y Stefano Domenicali, máximo responsable de la F1, circularon por el paddock con total naturalidad, al alcance de cualquier acreditado. Los motorhomes, construcciones temporales de gran tamaño que los equipos levantan en pocas horas, sirven de cuartel general para reuniones con medios y recepciones de invitados, y completan ese mapa logístico que Madring ha trazado en Ifema Madrid.. Futbolistas, actores y Beckham. La jornada del viernes dejó un desfile de caras conocidas por el paddock. Los campeones del mundo Alex Baena y Alejandro Grimaldo, del Atlético de Madrid, pasaron por el circuito junto a varios jugadores del Real Madrid, entre ellos Fede Valverde, Éder Militao y Thibaut Courtois. Militao aprovechó la visita para compartir el recorrido con Fernando Alonso, mientras que Courtois, aficionado declarado al automovilismo y propietario de un equipo de F4, se acercó al box de Ferrari. David Beckham recorrió el motorhome de McLaren y también se asomó al box de Audi, y el actor Miguel Ángel Silvestre figuró entre las otras personalidades del espectáculo que se dejaron ver en Madring durante la jornada.. Una gran fiesta del automovilismo. Antonio Lobato lleva años narrando la F1 y conoce bien lo que significa un gran premio en casa, pero lo que se prepara en Madring le genera una expectativa fuera de lo habitual. «Creo que va a ser bestial. Está todo vendido. Vamos a ver otra vez una peregrinación de aficionados españoles para animar, en los momentos duros, a Fernando Alonso y a Carlos Sainz. Y yo creo que es una gran fiesta del automovilismo, que es muy bueno para la ciudad de Madrid, es muy bueno para España», aseguró en una entrevista a 20 minutos. Madring, instalado en Ifema Madrid, ha sido diseñado para ofrecer una experiencia de alto nivel que va más allá de la competición pura, y la respuesta del público, con todas las entradas agotadas, respalda esa apuesta desde antes de que se dispute el primer metro de carrera.. Cinco espacios, cinco identidades. Más allá del paddock, Madring ha estructurado su oferta para el público en cinco zonas VIP con identidad propia. Los titulares de entradas de hospitality acceden además a espacios diferenciados con propuesta gastronómica propia y posiciones privilegiadas dentro del circuito. En distintos puntos del recinto, la música en directo ameniza la jornada, y hay zonas donde la comida y la bebida están disponibles de forma gratuita para los asistentes.
En Madring los coches ya prueban neumáticos, el ruido de los motores se expanden y los aficionados disfrutan del Gran Premio de F1
El ruido de los coches se oye por todo el norte de Madrid. En Madring, el circuito del Gran Premio de F1 ya está todo vendido y los pilotos prueban sus neumáticos. Está siendo una experiencia única, como reconoce Antonio Lobato.. El corazón del evento late en el paddock, ese espacio donde la competición se entrelaza con el espectáculo y donde conviven equipos, pilotos, prensa y personalidades en un ambiente que mezcla trabajo y glamour. Para desplazarse entre boxes y motorhomes, periodistas y acreditados optan por el buggy y el patinete eléctrico, y en ese tráfico constante coinciden perfiles muy distintos, desde creadores de contenido digital e influencers hasta figuras consagradas del deporte y la cultura. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, y Stefano Domenicali, máximo responsable de la F1, circularon por el paddock con total naturalidad, al alcance de cualquier acreditado. Los motorhomes, construcciones temporales de gran tamaño que los equipos levantan en pocas horas, sirven de cuartel general para reuniones con medios y recepciones de invitados, y completan ese mapa logístico que Madring ha trazado en Ifema Madrid.. Futbolistas, actores y Beckham. La jornada del viernes dejó un desfile de caras conocidas por el paddock. Los campeones del mundo Alex Baena y Alejandro Grimaldo, del Atlético de Madrid, pasaron por el circuito junto a varios jugadores del Real Madrid, entre ellos Fede Valverde, Éder Militao y Thibaut Courtois. Militao aprovechó la visita para compartir el recorrido con Fernando Alonso, mientras que Courtois, aficionado declarado al automovilismo y propietario de un equipo de F4, se acercó al box de Ferrari. David Beckham recorrió el motorhome de McLaren y también se asomó al box de Audi, y el actor Miguel Ángel Silvestre figuró entre las otras personalidades del espectáculo que se dejaron ver en Madring durante la jornada.. Una gran fiesta del automovilismo. Antonio Lobato lleva años narrando la F1 y conoce bien lo que significa un gran premio en casa, pero lo que se prepara en Madring le genera una expectativa fuera de lo habitual. «Creo que va a ser bestial. Está todo vendido. Vamos a ver otra vez una peregrinación de aficionados españoles para animar, en los momentos duros, a Fernando Alonso y a Carlos Sainz. Y yo creo que es una gran fiesta del automovilismo, que es muy bueno para la ciudad de Madrid, es muy bueno para España», aseguró en una entrevista a 20 minutos. Madring, instalado en Ifema Madrid, ha sido diseñado para ofrecer una experiencia de alto nivel que va más allá de la competición pura, y la respuesta del público, con todas las entradas agotadas, respalda esa apuesta desde antes de que se dispute el primer metro de carrera.. Cinco espacios, cinco identidades. Más allá del paddock, Madring ha estructurado su oferta para el público en cinco zonas VIP con identidad propia. Los titulares de entradas de hospitality acceden además a espacios diferenciados con propuesta gastronómica propia y posiciones privilegiadas dentro del circuito. En distintos puntos del recinto, la música en directo ameniza la jornada, y hay zonas donde la comida y la bebida están disponibles de forma gratuita para los asistentes.
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