El grupo más exigente del Mundial en la primera fase acabó con Senegal en la tercera plaza e Irak como colista. El campeón de África, al menos sobre el césped, cumplió con su obligación. Buscaba una goleada para colarse entre los ocho mejores terceros y se le allanó el camino con la expulsión del defensa Rebin Sulaka antes del cuarto de hora. Llegaba a la tercera jornada con -3 y acabó con +2 y serias opciones de estar entre los dieciseisavos. Senegal había plantado cara ante Francia y Noruega, pero encajó sendas derrotas. Irak sufrió un par de goleadas, pero al menos marcó su primer gol en una Copa del Mundo ante Noruega. Sin apenas opciones para continuar en el torneo pronto quedó a merced de los africanos. A los tres minutos tuvo Gana la primera ocasión y en el saque de esquina inmediatamente posterior apareció Abdoulaye Seck. El central, de una planta imponente, fue capaz de rematar pese a estar agarrado por un defensa iraquí. Su cabezazo superó a Basil, que fue el mejor de los iraquíes. El protagonismo del portero aumentó cuando el VAR decidió revisar una tarjeta amarilla a Rebin Sulaka. Su agarrón a Mané, después de un error al intentar despejar, llegó como último defensa iraquí. A Anthony Taylor no le quedó otra que mostrarle la roja. Antes del cuarto de hora la selección entrenada por el australiano Graham Arnold se quedaba con uno menos. Basil evitó el segundo en la falta posterior. El partido se espesó hasta la pausa de hidratación, pero el dominio de Senegal se convirtió en un goteo constante de oportunidades. Mané, Sarr, Jakobs… Arnold trató de fortalecer su defensa, pero el partido fue un monólogo de los senegaleses en busca de la portería iraquí que resistió durante la primera parte. Basil, que se había hecho daño en el hombro derecho en una de sus intervenciones, fue reemplazado al descanso. El equipo de Pape Bouna Thiaw llegó al campeonato con la ambición de competir por una de las dos primeras plazas, pero una vez asumida la realidad siguió acosando la portería iraquí. Mbaye, Mané, Sarr… las ocasiones se sucedían. El orden iraquí apenas resistió diez minutos. Una pérdida al borde del área acabó con el segundo tanto, obra del delantero del Crystal Palace Ismaila Sarr. Gueye a los tres minutos de entrar hizo el tercero con un zurdazo al borde del área que llegó a alcanzar los 118 kilómetros por hora. Después del segundo parón para hidratación llegó el cuarto y el «gol average» ya era favorable para los africanos. Mientras, la hinchada iraquí celebraba cada vez que su equipo pasaba el centro del campo. Se trataba de disfrutar del escenario de alguna manera. Fue lo que hicieron con el gol que marcaron a Noruega. 5. Senegal: Mory Diaw; Abdoulaye Seck (Ciss, 59′), Jakobs, Diatta, Niakhaté; Idrissa Gana Gueye, L.Camara (Jackson, 56′), Habib Diarra (P. Gueye, 56′); Mané, Sarr (Diao, 81′) y Mbaye (Ndiaye, 56′). 0. Irak: Basil (Jalal Hassan, 46′); Rebin Sulaka, Akam Hashi
La selección africana goleó a Irak, 5-0, y cuenta con muchas opciones de colarse entre los ocho mejores terceros
El grupo más exigente del Mundial en la primera fase acabó con Senegal en la tercera plaza e Irak como colista. El campeón de África, al menos sobre el césped, cumplió con su obligación. Buscaba una goleada para colarse entre los ocho mejores terceros y se le allanó el camino con la expulsión del defensa Rebin Sulaka antes del cuarto de hora. Llegaba a la tercera jornada con -3 y acabó con +2 y serias opciones de estar entre los dieciseisavos.Senegal había plantado cara ante Francia y Noruega, pero encajó sendas derrotas. Irak sufrió un par de goleadas, pero al menos marcó su primer gol en una Copa del Mundo ante Noruega. Sin apenas opciones para continuar en el torneo pronto quedó a merced de los africanos. A los tres minutos tuvo Gana la primera ocasión y en el saque de esquina inmediatamente posterior apareció Abdoulaye Seck. El central, de una planta imponente, fue capaz de rematar pese a estar agarrado por un defensa iraquí. Su cabezazo superó a Basil, que fue el mejor de los iraquíes. El protagonismo del portero aumentó cuando el VAR decidió revisar una tarjeta amarilla a Rebin Sulaka. Su agarrón a Mané, después de un error al intentar despejar, llegó como último defensa iraquí. A Anthony Taylor no le quedó otra que mostrarle la roja. Antes del cuarto de hora la selección entrenada por el australiano Graham Arnold se quedaba con uno menos. Basil evitó el segundo en la falta posterior.El partido se espesó hasta la pausa de hidratación, pero el dominio de Senegal se convirtió en un goteo constante de oportunidades. Mané, Sarr, Jakobs… Arnold trató de fortalecer su defensa, pero el partido fue un monólogo de los senegaleses en busca de la portería iraquí que resistió durante la primera parte. Basil, que se había hecho daño en el hombro derecho en una de sus intervenciones, fue reemplazado al descanso.El equipo de Pape Bouna Thiaw llegó al campeonato con la ambición de competir por una de las dos primeras plazas, pero una vez asumida la realidad siguió acosando la portería iraquí. Mbaye, Mané, Sarr… las ocasiones se sucedían. El orden iraquí apenas resistió diez minutos. Una pérdida al borde del área acabó con el segundo tanto, obra del delantero del Crystal Palace Ismaila Sarr. Gueye a los tres minutos de entrar hizo el tercero con un zurdazo al borde del área que llegó a alcanzar los 118 kilómetros por hora. Después del segundo parón para hidratación llegó el cuarto y el «gol average» ya era favorable para los africanos.Mientras, la hinchada iraquí celebraba cada vez que su equipo pasaba el centro del campo. Se trataba de disfrutar del escenario de alguna manera. Fue lo que hicieron con el gol que marcaron a Noruega.5. Senegal: Mory Diaw; Abdoulaye Seck (Ciss, 59′), Jakobs, Diatta, Niakhaté; Idrissa Gana Gueye, L.Camara (Jackson, 56′), Habib Diarra (P. Gueye, 56′); Mané, Sarr (Diao, 81′) y Mbaye (Ndiaye, 56′).0. Irak: Basil (Jalal Hassan, 46′); Rebin Sulaka, Akam Hashim, Dosk
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