El sábado se celebró en Ferraz un Comité Federal del PSOE, el órgano máximo del partido entre Congresos, y que no aportó ninguna novedad respecto a lo previsto en sus más de 5 horas de duración. Salvo García-Page, la unanimidad en torno al líder supremo fue absoluta, lo que es una prueba indiscutible de que el antiguo PSOE se ha convertido de hecho en un “PS”, un “partido sanchista”. Con comités federales/centrales más propios del PC de Xi Jinping o el de Corea del Norte -Partido de los Trabajadores- liderado por Kim Jong-un que de un partido que se autodenomina “progresista”, instalado en el gobierno en una democracia parlamentaria occidental. En Ferraz, Sánchez copió gran parte de su intervención del jueves ante el Pleno del Congreso, siendo lo más preocupante el absoluto cierre de filas en torno a él ante una situación como la actual. Estando rodeado de casos de corrupción y sin posibilidad de aprobar ni siquiera unos Presupuestos en toda la legislatura, que es impropio de una democracia y muestra la decadencia en la que está sumida una parte significativa de la sociedad. Repasar someramente titulares de las declaraciones de cualificados dirigentes eximen de más comentarios al respecto, ya que lo definen con precisión. Los líderes regionales practicaron un auténtico culto al líder así como la ministra Diana Morant u Óscar López, afirmando que la gente en la calle les piden que “Pedro aguante”. Que evocan a Pachi López afirmando desde la tribuna del Congreso que millones de personas en la calle proclaman “yo con Begoña“. Ante lo que su líder supremo afirma que las “dificultades” no le impedirán “gobernar hasta 2027 y mucho más allá”. Es decir, en minoría en el Congreso y sin Presupuestos, permanecer como mínimo 13 años en el poder: desde 2018 hasta 2031. Bunkerizado en la Moncloa apoyado en los “progresistas” que dieron un golpe de Estado secesionista y en los sucesores políticos de ETA. Aprovechando que los “progresistas” de Puigdemont y del PNV, representantes de la “antiEspaña”, no apoyan una moción de censura “española”. Desde 1978 no se había vivido una situación política tan degradante como la actual, lo que exige adoptar medidas de reforma legal profundas y que se forme un gobierno no de “mera alternancia” en el poder sino una auténtica alternativa. Entre tanto, la situación en Venezuela confirma los pronósticos que apuntaban a una tragedia sísmica histórica con víctimas mortales contadas por miles. Ante esta catástrofe, es un signo esperanzador constatar la rapidez de una auténtica solidaridad internacional para intentar rescatar a miles de desaparecidos y buscar lo antes posible la vuelta a una relativa normalidad.
Desde 1978 no se había vivido una situación política tan degradante como la actual
El sábado se celebró en Ferraz un Comité Federal del PSOE, el órgano máximo del partido entre Congresos, y que no aportó ninguna novedad respecto a lo previsto en sus más de 5 horas de duración. Salvo García-Page, la unanimidad en torno al líder supremo fue absoluta, lo que es una prueba indiscutible de que el antiguo PSOE se ha convertido de hecho en un “PS”, un “partido sanchista”. Con comités federales/centrales más propios del PC de Xi Jinping o el de Corea del Norte -Partido de los Trabajadores- liderado por Kim Jong-un que de un partido que se autodenomina “progresista”, instalado en el gobierno en una democracia parlamentaria occidental. En Ferraz, Sánchez copió gran parte de su intervención del jueves ante el Pleno del Congreso, siendo lo más preocupante el absoluto cierre de filas en torno a él ante una situación como la actual. Estando rodeado de casos de corrupción y sin posibilidad de aprobar ni siquiera unos Presupuestos en toda la legislatura, que es impropio de una democracia y muestra la decadencia en la que está sumida una parte significativa de la sociedad. Repasar someramente titulares de las declaraciones de cualificados dirigentes eximen de más comentarios al respecto, ya que lo definen con precisión. Los líderes regionales practicaron un auténtico culto al líder así como la ministra Diana Morant u Óscar López, afirmando que la gente en la calle les piden que “Pedro aguante”. Que evocan a Pachi López afirmando desde la tribuna del Congreso que millones de personas en la calle proclaman “yo con Begoña“. Ante lo que su líder supremo afirma que las “dificultades” no le impedirán “gobernar hasta 2027 y mucho más allá”. Es decir, en minoría en el Congreso y sin Presupuestos, permanecer como mínimo 13 años en el poder: desde 2018 hasta 2031. Bunkerizado en la Moncloa apoyado en los “progresistas” que dieron un golpe de Estado secesionista y en los sucesores políticos de ETA. Aprovechando que los “progresistas” de Puigdemont y del PNV, representantes de la “antiEspaña”, no apoyan una moción de censura “española”. Desde 1978 no se había vivido una situación política tan degradante como la actual, lo que exige adoptar medidas de reforma legal profundas y que se forme un gobierno no de “mera alternancia” en el poder sino una auténtica alternativa. Entre tanto, la situación en Venezuela confirma los pronósticos que apuntaban a una tragedia sísmica histórica con víctimas mortales contadas por miles. Ante esta catástrofe, es un signo esperanzador constatar la rapidez de una auténtica solidaridad internacional para intentar rescatar a miles de desaparecidos y buscar lo antes posible la vuelta a una relativa normalidad.
