La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido ha confirmado la detención de ocho personas en el marco de una investigación internacional sobre una red de hombres sospechosos de drogar y abusar sexualmente de mujeres de su entorno. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública por sus similitudes con el mediático juicio de Gisèle Pelicot, destapa una preocupante estructura criminal en la que hombres utilizaban sustancias estupefacientes para anular la voluntad de sus víctimas. Desde la condena del exmarido de Pelicot en 2025, las autoridades europeas han detectado un alarmante incremento de delitos similares en países como Alemania y los Países Bajos.
Una red global facilitada por plataformas digitales
El origen de este operativo se remonta a una denuncia presentada en 2025 por periodistas alemanes, quienes alertaron sobre la existencia de una plataforma utilizada para coordinar estos crímenes. La NCA, encargada de combatir la delincuencia organizada internacional, ha desmantelado esta red que, según el subdirector del organismo, Nigel Leary, operaba a escala global. «Las agresiones sexuales facilitadas por drogas ya no son un comportamiento aislado, sino que están cada vez más organizadas«, ha advertido Leary, confirmando la existencia de miembros identificados en docenas de países de todos los continentes.
Hasta la fecha, la agencia británica ha logrado identificar a más de 270 personas vinculadas a este foro digital. La magnitud del entramado ha obligado a las autoridades a desplegar 14 investigaciones independientes tanto en territorio británico como en el extranjero. El subdirector de la NCA ha calificado el escenario actual como «profundamente preocupante«, lamentando que este tipo de delitos suelen «pasarse por alto y no denunciarse lo suficiente«, debido principalmente a que las víctimas, al ser sedadas, a menudo no logran recordar el abuso sufrido.
Un fenómeno de extrema gravedad
Helen Millichap, directora del Centro Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, ha calificado esta situación como una «amenaza grave y en constante evolución, arraigada en la violencia doméstica«. Según Millichap, el carácter digital de estas agresiones ha provocado que «las dimensiones están cambiando«, dificultando su detección por parte de las fuerzas de seguridad.
En el Reino Unido, la presión policial se intensifica. Además de los ocho detenidos, en Mánchester está previsto que en septiembre comience el juicio contra un hombre acusado de drogar y agredir a su propia esposa, junto a otros 12 individuos implicados. Para coordinar esfuerzos, la semana pasada se celebró en Londres una cumbre con investigadores de Brasil, Canadá, Francia, Hungría, los Países Bajos, España, Estados Unidos y Europol, con el objetivo de compartir información crítica y frenar el avance de esta red.
La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido ha confirmado la detención de ocho personas en el marco de una investigación internacional sobre una red de hombres sospechosos de drogar y abusar sexualmente de mujeres de su entorno. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública por sus similitudes con el mediático juicio de Gisèle Pelicot, destapa una preocupante estructura criminal en la que hombres utilizaban sustancias estupefacientes para anular la voluntad de sus víctimas. Desde la condena del exmarido de Pelicot en 2025, las autoridades europeas han detectado un alarmante incremento de delitos similares en países como Alemania y los Países Bajos. Una red global facilitada por plataformas digitales El origen de este operativo se remonta a una denuncia presentada en 2025 por periodistas alemanes, quienes alertaron sobre la existencia de una plataforma utilizada para coordinar estos crímenes. La NCA, encargada de combatir la delincuencia organizada internacional, ha desmantelado esta red que, según el subdirector del organismo, Nigel Leary, operaba a escala global. «Las agresiones sexuales facilitadas por drogas ya no son un comportamiento aislado, sino que están cada vez más organizadas», ha advertido Leary, confirmando la existencia de miembros identificados en docenas de países de todos los continentes. Hasta la fecha, la agencia británica ha logrado identificar a más de 270 personas vinculadas a este foro digital. La magnitud del entramado ha obligado a las autoridades a desplegar 14 investigaciones independientes tanto en territorio británico como en el extranjero. El subdirector de la NCA ha calificado el escenario actual como «profundamente preocupante», lamentando que este tipo de delitos suelen «pasarse por alto y no denunciarse lo suficiente», debido principalmente a que las víctimas, al ser sedadas, a menudo no logran recordar el abuso sufrido. Un fenómeno de extrema gravedad Helen Millichap, directora del Centro Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, ha calificado esta situación como una «amenaza grave y en constante evolución, arraigada en la violencia doméstica». Según Millichap, el carácter digital de estas agresiones ha provocado que «las dimensiones están cambiando», dificultando su detección por parte de las fuerzas de seguridad. En el Reino Unido, la presión policial se intensifica. Además de los ocho detenidos, en Mánchester está previsto que en septiembre comience el juicio contra un hombre acusado de drogar y agredir a su propia esposa, junto a otros 12 individuos implicados. Para coordinar esfuerzos, la semana pasada se celebró en Londres una cumbre con investigadores de Brasil, Canadá, Francia, Hungría, los Países Bajos, España, Estados Unidos y Europol, con el objetivo de compartir información crítica y frenar el avance de esta red.
Los arrestos, vinculados a una plataforma digital, forman parte de una investigación global sobre hombres que sedaban y agredían sexualmente a mujeres de su entorno
La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido ha confirmado la detención de ocho personas en el marco de una investigación internacional sobre una red de hombres sospechosos de drogar y abusar sexualmente de mujeres de su entorno. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública por sus similitudes con el mediático juicio de Gisèle Pelicot, destapa una preocupante estructura criminal en la que hombres utilizaban sustancias estupefacientes para anular la voluntad de sus víctimas. Desde la condena del exmarido de Pelicot en 2025, las autoridades europeas han detectado un alarmante incremento de delitos similares en países como Alemania y los Países Bajos.Una red global facilitada por plataformas digitales El origen de este operativo se remonta a una denuncia presentada en 2025 por periodistas alemanes, quienes alertaron sobre la existencia de una plataforma utilizada para coordinar estos crímenes. La NCA, encargada de combatir la delincuencia organizada internacional, ha desmantelado esta red que, según el subdirector del organismo, Nigel Leary, operaba a escala global. «Las agresiones sexuales facilitadas por drogas ya no son un comportamiento aislado, sino que están cada vez más organizadas», ha advertido Leary, confirmando la existencia de miembros identificados en docenas de países de todos los continentes.Hasta la fecha, la agencia británica ha logrado identificar a más de 270 personas vinculadas a este foro digital. La magnitud del entramado ha obligado a las autoridades a desplegar 14 investigaciones independientes tanto en territorio británico como en el extranjero. El subdirector de la NCA ha calificado el escenario actual como «profundamente preocupante», lamentando que este tipo de delitos suelen «pasarse por alto y no denunciarse lo suficiente», debido principalmente a que las víctimas, al ser sedadas, a menudo no logran recordar el abuso sufrido.Un fenómeno de extrema gravedadHelen Millichap, directora del Centro Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, ha calificado esta situación como una «amenaza grave y en constante evolución, arraigada en la violencia doméstica». Según Millichap, el carácter digital de estas agresiones ha provocado que «las dimensiones están cambiando», dificultando su detección por parte de las fuerzas de seguridad.En el Reino Unido, la presión policial se intensifica. Además de los ocho detenidos, en Mánchester está previsto que en septiembre comience el juicio contra un hombre acusado de drogar y agredir a su propia esposa, junto a otros 12 individuos implicados. Para coordinar esfuerzos, la semana pasada se celebró en Londres una cumbre con investigadores de Brasil, Canadá, Francia, Hungría, los Países Bajos, España, Estados Unidos y Europol, con el objetivo de compartir información crítica y frenar el avance de esta red.
