1. ¿Qué hay que hacer para cuidar la piel más allá de cuando estamos en la tumbona? La protección solar no debe limitarse a la playa o la piscina. Gran parte de la radiación ultravioleta que recibe nuestra piel se acumula durante actividades cotidianas como caminar por la calle, conducir, hacer deporte, trabajar al aire libre o sentarnos en una terraza. Muchas personas creen que el daño solar ocurre únicamente durante las vacaciones, pero la realidad es que el principal problema suele ser la suma de pequeñas exposiciones repetidas a lo largo de los años. La prevención no consiste en evitar el sol por completo, algo imposible en un país como España, sino en aprender a relacionarnos con él de forma inteligente. 2. Muchas personas solo se ponen fotoprotección cuando van a tomar el sol. ¿Qué porcentaje de cánceres de piel se producen por no echarse crema protectora más allá de cuando estamos tumbados tomando el sol? No existe una cifra exacta, pero gran parte del daño solar responsable del cáncer cutáneo procede de exposiciones repetidas durante décadas. La cara, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo o las manos son zonas que reciben radiación todos los días del año y precisamente son las áreas donde con más frecuencia aparecen los tumores cutáneos. La piel tiene memoria. Por eso insistimos tanto en la protección diaria. Muchas personas son muy cuidadosas durante 15 días de vacaciones y después pasan el resto del año sin ningún tipo de protección. Desde el punto de vista dermatológico ocurre justo al revés: las exposiciones cotidianas tienen una enorme importancia. 3. ¿Cada cuánto tiempo hay que ponerse la crema solar? Conviene utilizar fotoprotectores de amplio espectro, reaplicarlos cada dos horas y complementar la protección con ropa adecuada, sombreros y búsqueda activa de sombra. Ningún protector solar debe utilizarse como excusa para permanecer más tiempo al sol. 4. ¿Al volver a casa habría que echarse un aftersun o solo si nos hemos quemado? El aftersun puede aportar hidratación y sensación de alivio, pero no es imprescindible ni nada especial. En la mayoría de los casos una buena crema hidratante resulta suficiente para restaurar la función barrera de la piel. Lo importante es evitar las quemaduras solares, ya que, especialmente durante la infancia y la adolescencia, aumentan significativamente el riesgo futuro de melanoma, que es uno de los tipos más peligrosos de cáncer de piel. Debemos abandonar la idea de que «ponerse rojo es normal». No lo es. Y teorías como el «callo solar» son una tontería sin fundamento científico alguno. 5. ¿Cuál sería la rutina diaria antes de salir de casa y al volver? Por la mañana recomendaría una limpieza suave, hidratación adaptada al tipo de piel y un fotoprotector SPF 30 a 50 de amplio espectro. Por la noche basta una limpieza adecuada y aplicar después una crema hidratante. No es necesario complicarse con rutinas interminables. La clave es
Las áreas donde más se dan los tumores de piel son la cara, las orejas, manos, cuello o cuero cabelludo, explica a la sección «10 preguntas» el doctor Tomás Toledo, jefe de Servicio de Dermatología de los hospitales Quirónsalud Infanta Luisa y Quirónsalud Sagrado Corazón, en Sevilla
1. ¿Qué hay que hacer para cuidar la piel más allá de cuando estamos en la tumbona?La protección solar no debe limitarse a la playa o la piscina. Gran parte de la radiación ultravioleta que recibe nuestra piel se acumula durante actividades cotidianas como caminar por la calle, conducir, hacer deporte, trabajar al aire libre o sentarnos en una terraza. Muchas personas creen que el daño solar ocurre únicamente durante las vacaciones, pero la realidad es que el principal problema suele ser la suma de pequeñas exposiciones repetidas a lo largo de los años. La prevención no consiste en evitar el sol por completo, algo imposible en un país como España, sino en aprender a relacionarnos con él de forma inteligente.2. Muchas personas solo se ponen fotoprotección cuando van a tomar el sol. ¿Qué porcentaje de cánceres de piel se producen por no echarse crema protectora más allá de cuando estamos tumbados tomando el sol?No existe una cifra exacta, pero gran parte del daño solar responsable del cáncer cutáneo procede de exposiciones repetidas durante décadas. La cara, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo o las manos son zonas que reciben radiación todos los días del año y precisamente son las áreas donde con más frecuencia aparecen los tumores cutáneos. La piel tiene memoria. Por eso insistimos tanto en la protección diaria. Muchas personas son muy cuidadosas durante 15 días de vacaciones y después pasan el resto del año sin ningún tipo de protección. Desde el punto de vista dermatológico ocurre justo al revés: las exposiciones cotidianas tienen una enorme importancia.3. ¿Cada cuánto tiempo hay que ponerse la crema solar?Conviene utilizar fotoprotectores de amplio espectro, reaplicarlos cada dos horas y complementar la protección con ropa adecuada, sombreros y búsqueda activa de sombra. Ningún protector solar debe utilizarse como excusa para permanecer más tiempo al sol.4. ¿Al volver a casa habría que echarse un aftersun o solo si nos hemos quemado?El aftersun puede aportar hidratación y sensación de alivio, pero no es imprescindible ni nada especial. En la mayoría de los casos una buena crema hidratante resulta suficiente para restaurar la función barrera de la piel. Lo importante es evitar las quemaduras solares, ya que, especialmente durante la infancia y la adolescencia, aumentan significativamente el riesgo futuro de melanoma, que es uno de los tipos más peligrosos de cáncer de piel. Debemos abandonar la idea de que «ponerse rojo es normal». No lo es. Y teorías como el «callo solar» son una tontería sin fundamento científico alguno.5. ¿Cuál sería la rutina diaria antes de salir de casa y al volver?Por la mañana recomendaría una limpieza suave, hidratación adaptada al tipo de piel y un fotoprotector SPF 30 a 50 de amplio espectro. Por la noche basta una limpieza adecuada y aplicar después una crema hidratante. No es necesario complicarse con rutinas interminables. La clave es la const
