Las utilities destacan entre las mayores subidas, apoyadas por su perfil defensivo y su elevada rentabilidad por dividendo, mientras que Repsol se beneficia del fuerte repunte del petróleo
Viernes de caídas en las bolsas mundiales, lideradas por el sector tecnológico, después de que el lanzamiento del nuevo modelo Kimi K3 de la china Moonshot reavivara el temor a un nuevo «momento DeepSeek». Los inversores vuelven a cuestionar si las enormes inversiones en inteligencia artificial terminarán generando la rentabilidad esperada, en un contexto en el que la competencia desde China continúa intensificándose.El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) acumula ya un descenso superior al 20% desde los máximos de finales de junio, entrando técnicamente en mercado bajista. Nvidia lidera las caídas entre las grandes tecnológicas y Apple recupera el puesto como compañía de mayor capitalización bursátil del mundo.La pregunta ahora es si esto se convertirá en otra oportunidad para ‘comprar en la caída’, o si el ritmo de ventas se acelerará a medida que todos se apresuren a salir al mismo tiempoPor su parte, la Bolsa española logra contener parte de las pérdidas gracias a su reducida exposición al sector tecnológico. Las utilities destacan entre las mayores subidas, apoyadas por su perfil defensivo y su elevada rentabilidad por dividendo, mientras que Repsol se beneficia del fuerte repunte del petróleo. Por el lado contrario, las compañías ligadas al consumo y al turismo vuelven a verse penalizadas por el encarecimiento de la energía y el deterioro del sentimiento de mercado.Destaca negativamente en el día Solaria, que sigue sufriendo un fuerte desplome de su cotización en los últimos meses. Su fuerte endeudamiento, la falta de flujo de caja, y se situa acorralada por inversores bajistas.El petróleo continúa escalando posiciones y se dirige a registrar su mayor subida semanal desde abril. El Brent supera los 86 dólares por barril tras la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, reavivando el temor a posibles interrupciones del suministro a través del estrecho de Ormuz.A pesar del fuerte aumento de la confianza del consumidor en Estados Unidos, el mercado mantiene el foco en dos cuestiones: si la temporada de resultados confirmará que las inversiones en inteligencia artificial siguen justificando las elevadas valoraciones del sector y si la escalada geopolítica terminará trasladándose a una mayor presión inflacionista.La próxima semana marcará probablemente el rumbo del mercado durante el resto del verano. La combinación de resultados empresariales, la evolución del conflicto en Oriente Medio y cualquier novedad relacionada con la inteligencia artificial determinarán si la corrección reciente es simplemente una toma de beneficios o el inicio de una fase de mayor volatilidad. Y, con Donald Trump de nuevo muy presente en la escena internacional, no sería extraño que el mercado vuelva a despertarse el lunes con un nuevo giro de guión tras un fin de semana de amenazas, negociaciones y posibles mensajes conciliadores.Manuel PintoAnalista de mercados
Viernes de caídas en las bolsas mundiales, lideradas por el sector tecnológico, después de que el lanzamiento del nuevo modelo Kimi K3 de la china Moonshot reavivara el temor a un nuevo «momento DeepSeek». Los inversores vuelven a cuestionar si las enormes inversiones en inteligencia artificial terminarán generando la rentabilidad esperada, en un contexto en el que la competencia desde China continúa intensificándose. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) acumula ya un descenso superior al 20% desde los máximos de finales de junio, entrando técnicamente en mercado bajista. Nvidia lidera las caídas entre las grandes tecnológicas y Apple recupera el puesto como compañía de mayor capitalización bursátil del mundo. La pregunta ahora es si esto se convertirá en otra oportunidad para ‘comprar en la caída’, o si el ritmo de ventas se acelerará a medida que todos se apresuren a salir al mismo tiempo Por su parte, la Bolsa española logra contener parte de las pérdidas gracias a su reducida exposición al sector tecnológico. Las utilities destacan entre las mayores subidas, apoyadas por su perfil defensivo y su elevada rentabilidad por dividendo, mientras que Repsol se beneficia del fuerte repunte del petróleo. Por el lado contrario, las compañías ligadas al consumo y al turismo vuelven a verse penalizadas por el encarecimiento de la energía y el deterioro del sentimiento de mercado. Destaca negativamente en el día Solaria, que sigue sufriendo un fuerte desplome de su cotización en los últimos meses. Su fuerte endeudamiento, la falta de flujo de caja, y se situa acorralada por inversores bajistas. El petróleo continúa escalando posiciones y se dirige a registrar su mayor subida semanal desde abril. El Brent supera los 86 dólares por barril tras la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, reavivando el temor a posibles interrupciones del suministro a través del estrecho de Ormuz. A pesar del fuerte aumento de la confianza del consumidor en Estados Unidos, el mercado mantiene el foco en dos cuestiones: si la temporada de resultados confirmará que las inversiones en inteligencia artificial siguen justificando las elevadas valoraciones del sector y si la escalada geopolítica terminará trasladándose a una mayor presión inflacionista. La próxima semana marcará probablemente el rumbo del mercado durante el resto del verano. La combinación de resultados empresariales, la evolución del conflicto en Oriente Medio y cualquier novedad relacionada con la inteligencia artificial determinarán si la corrección reciente es simplemente una toma de beneficios o el inicio de una fase de mayor volatilidad. Y, con Donald Trump de nuevo muy presente en la escena internacional, no sería extraño que el mercado vuelva a despertarse el lunes con un nuevo giro de guión tras un fin de semana de amenazas, negociaciones y posibles mensajes conciliadores. Manuel Pinto Analista de mercados
