Cuatro años después de que la joven Mahsa Amini se convirtiera en un símbolo tras morir bajo custodia policial, se respira más libertad en las calles, aunque las leyes no han cambiado y muchas activistas siguen silenciadas
Golnar entra con una camisa rosa de manga corta, un pantalón azul ancho, su pelo ondulado al aire y se sienta en una de las mesas codiciadas de uno de los cafés más populares en el área central de Teherán, donde muchas veces hay que esperar hasta encontrar sitio. Por seguridad, ha advertido de que no dará su nombre verdadero y quiere que se le identifique como Golnar.. Seguir leyendo
Golnar entra con una camisa rosa de manga corta, un pantalón azul ancho, su pelo ondulado al aire y se sienta en una de las mesas codiciadas de uno de los cafés más populares en el área central de Teherán, donde muchas veces hay que esperar hasta encontrar sitio. Por seguridad, ha advertido de que no dará su nombre verdadero y quiere que se le identifique como Golnar.. Seguir leyendo
