Cada verano resurge la misma idea: que las vacaciones disparan el abandono de perros y gatos. Sin embargo, los expertos llevan años matizando ese mensaje. El abandono de animales de compañía en España no es un fenómeno exclusivamente estacional, sino un problema estructural que se mantiene durante todo el año, aunque los meses estivales sí agravan la situación de las protectoras por la caída de las adopciones, la falta de voluntarios y la llegada de camadas de gatos.
Las cifras continúan siendo elevadas. Según los datos facilitados por El Refugio, en 2024 fueron rescatados 173.867 perros y 118.151 gatos abandonados en España, lo que supone un nuevo incremento en el caso de los perros respecto a años anteriores. La organización recuerda, además, que estos datos solo reflejan los animales que consiguen llegar a una protectora, mientras que muchos otros mueren sin llegar a ser contabilizados.
Los datos coinciden con los estudios de la Fundación Affinity, que estiman que más de 286.000 perros y gatos llegaron a protectoras españolas en 2023. El informe también desmonta uno de los mitos más extendidos: en los perros, las entradas en los refugios se mantienen relativamente constantes a lo largo del año. En cambio, en los gatos sí se produce un pico durante los meses centrales debido al nacimiento de camadas no deseadas.
Detrás del abandono existen múltiples causas. Estas camadas no deseadas siguen siendo el principal motivo, seguidas por la pérdida de interés, los problemas de comportamiento, el final de la temporada de caza y, en los últimos años, las dificultades económicas de algunas familias. A ello se suma otro dato preocupante: tres de cada cuatro animales que llegan a las protectoras carecen de microchip, pese a que su identificación es obligatoria, lo que dificulta enormemente que puedan regresar con sus propietarios.
En este contexto, la protectora El Refugio ha lanzado la campaña «El abandono pasa factura, que sea la menor posible», con la que pretende incentivar la adopción frente a la compra de animales. La iniciativa propone que los animales adoptados puedan beneficiarse de una reducción permanente del IVA en productos de alimentación, cuidados y atención veterinaria.
«Las protectoras nos desvivimos por salvar al mayor número de animales posible, pero para que nuestra labor sea sostenible necesitamos que esos animales sean adoptados con rapidez. Si no hay fluidez en las adopciones, los centros de acogida no pueden asumir nuevos rescates», explica Nacho Paunero, presidente de El Refugio.
La organización considera que los incentivos económicos podrían facilitar que más familias opten por la adopción y anuncia que trasladará esta propuesta al Gobierno y a los grupos parlamentarios al inicio del próximo curso político.
Más allá de las medidas fiscales, las entidades de protección animal coinciden en que la solución pasa por reforzar la identificación mediante microchip, impulsar la esterilización para evitar camadas no deseadas y promover una tenencia responsable. La adopción, insisten, no solo ofrece una segunda oportunidad a miles de animales, sino que también permite aliviar la saturación que soportan unos refugios que, especialmente en verano, vuelven a rozar el límite de su capacidad.
Cada verano resurge la misma idea: que las vacaciones disparan el abandono de perros y gatos. Sin embargo, los expertos llevan años matizando ese mensaje. El abandono de animales de compañía en España no es un fenómeno exclusivamente estacional, sino un problema estructural que se mantiene durante todo el año, aunque los meses estivales sí agravan la situación de las protectoras por la caída de las adopciones, la falta de voluntarios y la llegada de camadas de gatos. Las cifras continúan siendo elevadas. Según los datos facilitados por El Refugio, en 2024 fueron rescatados 173.867 perros y 118.151 gatos abandonados en España, lo que supone un nuevo incremento en el caso de los perros respecto a años anteriores. La organización recuerda, además, que estos datos solo reflejan los animales que consiguen llegar a una protectora, mientras que muchos otros mueren sin llegar a ser contabilizados. Los datos coinciden con los estudios de la Fundación Affinity, que estiman que más de 286.000 perros y gatos llegaron a protectoras españolas en 2023. El informe también desmonta uno de los mitos más extendidos: en los perros, las entradas en los refugios se mantienen relativamente constantes a lo largo del año. En cambio, en los gatos sí se produce un pico durante los meses centrales debido al nacimiento de camadas no deseadas. Detrás del abandono existen múltiples causas. Estas camadas no deseadas siguen siendo el principal motivo, seguidas por la pérdida de interés, los problemas de comportamiento, el final de la temporada de caza y, en los últimos años, las dificultades económicas de algunas familias. A ello se suma otro dato preocupante: tres de cada cuatro animales que llegan a las protectoras carecen de microchip, pese a que su identificación es obligatoria, lo que dificulta enormemente que puedan regresar con sus propietarios. En este contexto, la protectora El Refugio ha lanzado la campaña «El abandono pasa factura, que sea la menor posible», con la que pretende incentivar la adopción frente a la compra de animales. La iniciativa propone que los animales adoptados puedan beneficiarse de una reducción permanente del IVA en productos de alimentación, cuidados y atención veterinaria. «Las protectoras nos desvivimos por salvar al mayor número de animales posible, pero para que nuestra labor sea sostenible necesitamos que esos animales sean adoptados con rapidez. Si no hay fluidez en las adopciones, los centros de acogida no pueden asumir nuevos rescates», explica Nacho Paunero, presidente de El Refugio. La organización considera que los incentivos económicos podrían facilitar que más familias opten por la adopción y anuncia que trasladará esta propuesta al Gobierno y a los grupos parlamentarios al inicio del próximo curso político. Más allá de las medidas fiscales, las entidades de protección animal coinciden en que la solución pasa por reforzar la identificación mediante microchip, impulsar la esteriliz
Estos meses no disparan el abandono, pero sí agrava la saturación de los refugios y frena las adopciones
Cada verano resurge la misma idea: que las vacaciones disparan el abandono de perros y gatos. Sin embargo, los expertos llevan años matizando ese mensaje. El abandono de animales de compañía en España no es un fenómeno exclusivamente estacional, sino un problema estructural que se mantiene durante todo el año, aunque los meses estivales sí agravan la situación de las protectoras por la caída de las adopciones, la falta de voluntarios y la llegada de camadas de gatos.Las cifras continúan siendo elevadas. Según los datos facilitados por El Refugio, en 2024 fueron rescatados 173.867 perros y 118.151 gatos abandonados en España, lo que supone un nuevo incremento en el caso de los perros respecto a años anteriores. La organización recuerda, además, que estos datos solo reflejan los animales que consiguen llegar a una protectora, mientras que muchos otros mueren sin llegar a ser contabilizados.Los datos coinciden con los estudios de la Fundación Affinity, que estiman que más de 286.000 perros y gatos llegaron a protectoras españolas en 2023. El informe también desmonta uno de los mitos más extendidos: en los perros, las entradas en los refugios se mantienen relativamente constantes a lo largo del año. En cambio, en los gatos sí se produce un pico durante los meses centrales debido al nacimiento de camadas no deseadas.Detrás del abandono existen múltiples causas. Estas camadas no deseadas siguen siendo el principal motivo, seguidas por la pérdida de interés, los problemas de comportamiento, el final de la temporada de caza y, en los últimos años, las dificultades económicas de algunas familias. A ello se suma otro dato preocupante: tres de cada cuatro animales que llegan a las protectoras carecen de microchip, pese a que su identificación es obligatoria, lo que dificulta enormemente que puedan regresar con sus propietarios.En este contexto, la protectora El Refugio ha lanzado la campaña «El abandono pasa factura, que sea la menor posible», con la que pretende incentivar la adopción frente a la compra de animales. La iniciativa propone que los animales adoptados puedan beneficiarse de una reducción permanente del IVA en productos de alimentación, cuidados y atención veterinaria.«Las protectoras nos desvivimos por salvar al mayor número de animales posible, pero para que nuestra labor sea sostenible necesitamos que esos animales sean adoptados con rapidez. Si no hay fluidez en las adopciones, los centros de acogida no pueden asumir nuevos rescates», explica Nacho Paunero, presidente de El Refugio.La organización considera que los incentivos económicos podrían facilitar que más familias opten por la adopción y anuncia que trasladará esta propuesta al Gobierno y a los grupos parlamentarios al inicio del próximo curso político.Más allá de las medidas fiscales, las entidades de protección animal coinciden en que la solución pasa por reforzar la identificación mediante microchip, impulsar la esterilización
