Ferran Torres es el futbolista de moda del verano. Marcó el gol de la final y acabó fichando por el PSG. Este fin de semana debutó con dos goles. En perfecta forma, varias veces ha contado cómo y qué come.. La conexión española en París. Fabián Ruiz fue el hilo conductor de los dos goles del debut, asistiendo al valenciano en ambas acciones, y la combinación entre los dos españoles llamó la atención desde el primer momento. Torres salió al campo en el descanso sustituyendo a Ousmane Dembélé y se convirtió en el salvador del equipo. Con ese doblete, el exbarcelonista pasó a formar parte de una lista muy corta: solo Zlatan Ibrahimović lo había logrado antes en la historia del PSG, marcando dos goles en el primer partido con la camiseta parisina. El club desembolsó 162 millones de euros en total este mercado para reforzar el banquillo de cara a la temporada 2026/27, con fichajes como Akliouche, Digne, Torres, Godts y Zion Suzuki.. El verano de Torres fue movido desde el principio. Al final dejó el Barcelona, club en el que había militado, y aterrizó en París con el cartel de goleador de la final del Mundial. Ahora el equipo de Flick busca un nueve, porque sin Ferran y sin Robert Lewandowski el ataque culé tiene un hueco que cubrir.. El ayuno como rutina. Cuando Ferran habla de su rendimiento físico, la alimentación aparece siempre en el centro de la conversación. El jugador practica ayuno intermitente con una ventana cercana a las 18 horas sin ingerir alimentos, un hábito cada vez más frecuente entre deportistas de élite. «Ceno a las siete y media u ocho de la tarde y no vuelvo a comer hasta las dos de la tarde del día siguiente», ha explicado. Y añade por qué lo mantiene: «Entrenar con el estómago vacío me da más energía. Con el estómago vacío, me siento con más energía. No tengo hambre. No tengo la necesidad».. Ferran encuadra esta forma de comer en una visión más amplia sobre la evolución del deporte profesional. «Sí que es verdad que el mundo del deporte, ya no solo el fútbol, está evolucionando. Cada vez tienes que estar más preparado físicamente, y desde que me di cuenta intento estar a la última en lo que pueda, siempre a un nivel óptimo, porque eso es importante. También cuidar la alimentación y el descanso, piezas fundamentales, como tú has dicho, para intentar alargar la vida futbolística lo máximo posible», ha afirmado en Men’s Health.. El vicio del chocolate blanco. Pero hay una grieta en ese régimen tan controlado, y Ferran la defiende sin complejos. «El chocolate blanco es mi cosa favorita en el mundo. Intento no comerlo mucho, pero realmente lo amo. Que les den a los que dicen que no es chocolate», ha dicho. Lo curioso es que el chocolate blanco tiene un perfil nutricional que no desentona del todo en el contexto del deporte de élite: aporta calcio en mayor cantidad que el chocolate oscuro gracias a su contenido lácteo, además de vitaminas B2 y B3, que participan en el metabolismo energético, y una pequeña cantidad consumida después de un entrenamiento intenso puede ayudar a recuperar los niveles de glucosa.
El delantero español, ahora en el PSG, ha reconocido que se cuida mucho, pero que tiene un pequeño vicio alimentario
Ferran Torres es el futbolista de moda del verano. Marcó el gol de la final y acabó fichando por el PSG. Este fin de semana debutó con dos goles. En perfecta forma, varias veces ha contado cómo y qué come.. La conexión española en París. Fabián Ruiz fue el hilo conductor de los dos goles del debut, asistiendo al valenciano en ambas acciones, y la combinación entre los dos españoles llamó la atención desde el primer momento. Torres salió al campo en el descanso sustituyendo a Ousmane Dembélé y se convirtió en el salvador del equipo. Con ese doblete, el exbarcelonista pasó a formar parte de una lista muy corta: solo Zlatan Ibrahimović lo había logrado antes en la historia del PSG, marcando dos goles en el primer partido con la camiseta parisina. El club desembolsó 162 millones de euros en total este mercado para reforzar el banquillo de cara a la temporada 2026/27, con fichajes como Akliouche, Digne, Torres, Godts y Zion Suzuki.. El verano de Torres fue movido desde el principio. Al final dejó el Barcelona, club en el que había militado, y aterrizó en París con el cartel de goleador de la final del Mundial. Ahora el equipo de Flick busca un nueve, porque sin Ferran y sin Robert Lewandowski el ataque culé tiene un hueco que cubrir.. El ayuno como rutina. Cuando Ferran habla de su rendimiento físico, la alimentación aparece siempre en el centro de la conversación. El jugador practica ayuno intermitente con una ventana cercana a las 18 horas sin ingerir alimentos, un hábito cada vez más frecuente entre deportistas de élite. «Ceno a las siete y media u ocho de la tarde y no vuelvo a comer hasta las dos de la tarde del día siguiente», ha explicado. Y añade por qué lo mantiene: «Entrenar con el estómago vacío me da más energía. Con el estómago vacío, me siento con más energía. No tengo hambre. No tengo la necesidad».. Ferran encuadra esta forma de comer en una visión más amplia sobre la evolución del deporte profesional. «Sí que es verdad que el mundo del deporte, ya no solo el fútbol, está evolucionando. Cada vez tienes que estar más preparado físicamente, y desde que me di cuenta intento estar a la última en lo que pueda, siempre a un nivel óptimo, porque eso es importante. También cuidar la alimentación y el descanso, piezas fundamentales, como tú has dicho, para intentar alargar la vida futbolística lo máximo posible», ha afirmado en Men’s Health.. El vicio del chocolate blanco. Pero hay una grieta en ese régimen tan controlado, y Ferran la defiende sin complejos. «El chocolate blanco es mi cosa favorita en el mundo. Intento no comerlo mucho, pero realmente lo amo. Que les den a los que dicen que no es chocolate», ha dicho. Lo curioso es que el chocolate blanco tiene un perfil nutricional que no desentona del todo en el contexto del deporte de élite: aporta calcio en mayor cantidad que el chocolate oscuro gracias a su contenido lácteo, además de vitaminas B2 y B3, que participan en el metabolismo energético, y una pequeña cantidad consumida después de un entrenamiento intenso puede ayudar a recuperar los niveles de glucosa.
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