Henrik von Eckermann llega a los Campeonatos del Mundo de Aquisgrán 2026 para defender su título mundial. El sueco, vigente campeón individual y por equipos de Salto tras su actuación en Herning 2022, volverá a competir en el escenario más prestigioso de la hípica internacional con un caballo distinto a «King Edward», «Minute Man», y lo hará con una mentalidad muy diferente a la de hace cuatro años. El que fuera 33 meses seguidos número uno del mundo reconoce que la presión que sintió entonces fue incluso mayor que la satisfacción de conquistar el oro. «En Herning sólo existía una opción: ganar. »King Edward» estaba en el mejor momento de su carrera y yo acababa de convertirme en número uno del mundo. Hace cuatro años, terminar segundo habría sido como un fracaso», explica el jinete sueco, que recuerda aquel campeonato como uno de los momentos más importantes de su trayectoria deportiva. Von Eckermann reconoce que el recuerdo de aquellos días sigue muy presente, no sólo por los dos oros, sino por la responsabilidad con la que afrontó la competición. La condición de favorito hizo que cualquier error pareciera inasumible y admite que una vez terminado el campeonato la sensación predominante fue el alivio después de varios días de máxima tensión. El escenario será ahora muy distinto. «King Edward», el caballo con el que dominó el Salto de Obstáculos internacional durante varias temporadas, ha dejado paso a «Minute Man», un semental de doce años al que el jinete sueco conoce perfectamente y en el que deposita toda su confianza. Aun así, evita establecer comparaciones entre ambos. «Son caballos diferentes. »Minute Man» tiene muchísima calidad, es muy cuidadoso en el salto y siempre intenta hacerlo bien», señala. Uno de los aspectos que más valora de su actual compañero es la regularidad, una cualidad que considera imprescindible para aspirar a un buen resultado en un Campeonato del Mundo. La competición se desarrolla durante varios días y exige completar cinco recorridos al máximo nivel, un formato en el que la regularidad resulta decisiva. El propio Von Eckermann recuerda que en Herning terminó el campeonato sin un derribo y que un único error habría cambiado por completo la clasificación final. Aquisgrán tampoco es una sede cualquiera para el campeón sueco. Su relación con el recinto alemán comenzó hace dos décadas cuando asistió como espectador a los Juegos Ecuestres Mundiales de 2006. Entonces era un joven jinete que todavía buscaba hacerse un hueco en la élite y contemplaba desde la grada un campeonato con el que soñaba competir algún día. Veinte años después regresará convertido en uno de los grandes referentes del Salto internacional. «Aquisgrán es el concurso más especial que existe. Cuando entras en ese estadio notas inmediatamente que es diferente», afirma. El sueco destaca el ambiente que se genera durante las competiciones, aunque considera que el prestigio va mucho más al
El jinete sueco, que ha sido durante 33 semanas seguidas número uno del mundo, llega a los Campeonatos del Mundo de Aquisgrán como doble campeón del mundo
Henrik von Eckermann llega a los Campeonatos del Mundo de Aquisgrán 2026 para defender su título mundial. El sueco, vigente campeón individual y por equipos de Salto tras su actuación en Herning 2022, volverá a competir en el escenario más prestigioso de la hípica internacional con un caballo distinto a «King Edward», «Minute Man», y lo hará con una mentalidad muy diferente a la de hace cuatro años. El que fuera 33 meses seguidos número uno del mundo reconoce que la presión que sintió entonces fue incluso mayor que la satisfacción de conquistar el oro. «En Herning sólo existía una opción: ganar. »King Edward» estaba en el mejor momento de su carrera y yo acababa de convertirme en número uno del mundo. Hace cuatro años, terminar segundo habría sido como un fracaso», explica el jinete sueco, que recuerda aquel campeonato como uno de los momentos más importantes de su trayectoria deportiva.Von Eckermann reconoce que el recuerdo de aquellos días sigue muy presente, no sólo por los dos oros, sino por la responsabilidad con la que afrontó la competición. La condición de favorito hizo que cualquier error pareciera inasumible y admite que una vez terminado el campeonato la sensación predominante fue el alivio después de varios días de máxima tensión.El escenario será ahora muy distinto. «King Edward», el caballo con el que dominó el Salto de Obstáculos internacional durante varias temporadas, ha dejado paso a «Minute Man», un semental de doce años al que el jinete sueco conoce perfectamente y en el que deposita toda su confianza. Aun así, evita establecer comparaciones entre ambos. «Son caballos diferentes. »Minute Man» tiene muchísima calidad, es muy cuidadoso en el salto y siempre intenta hacerlo bien», señala.Uno de los aspectos que más valora de su actual compañero es la regularidad, una cualidad que considera imprescindible para aspirar a un buen resultado en un Campeonato del Mundo. La competición se desarrolla durante varios días y exige completar cinco recorridos al máximo nivel, un formato en el que la regularidad resulta decisiva. El propio Von Eckermann recuerda que en Herning terminó el campeonato sin un derribo y que un único error habría cambiado por completo la clasificación final.Aquisgrán tampoco es una sede cualquiera para el campeón sueco. Su relación con el recinto alemán comenzó hace dos décadas cuando asistió como espectador a los Juegos Ecuestres Mundiales de 2006. Entonces era un joven jinete que todavía buscaba hacerse un hueco en la élite y contemplaba desde la grada un campeonato con el que soñaba competir algún día. Veinte años después regresará convertido en uno de los grandes referentes del Salto internacional. «Aquisgrán es el concurso más especial que existe. Cuando entras en ese estadio notas inmediatamente que es diferente», afirma.El sueco destaca el ambiente que se genera durante las competiciones, aunque considera que el prestigio va mucho más allá d
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