Cuando llega la enfermedad, la investigación biomédica se convierte en la gran esperanza a la que se agarrarse, pues gracias a la ciencia hoy es posible curarse o convivir con numerosas patologías con buena calidad de vida.. Detrás de todo ello está el medicamento, fruto de un largo viaje que culmina en la mejora de la salud de las personas, en el bienestar social y en el desarrollo económico, tal y como refleja Visión, una iniciativa desarrollada por Johnson & Johnson en colaboración con Healthy Numbers para ofrecer distintas perspectivas sobre el valor social del medicamento.. «Durante muchos años se ha mostrado el beneficio de la innovación biomédica desde una perspectiva de resultados en salud. De hecho, la OMS ha estimado que entre 2000 y 2019 la esperanza de vida global ha aumentado 6,5 años gracias a las mejoras en la salud pública, las vacunas y los medicamentos. Sin embargo, es interesante profundizar más allá. Y eso es lo que pretende este proyecto», reconoce David Beas, director de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, quien destaca que el medicamento combina su valor terapéutico, económico y social.. Tal y como pone sobre la mesa Beas, «el medicamento alarga la vida, reduce el sufrimiento y facilita la participación de los pacientes en la sociedad, pero reta a los sistemas de salud a garantizar su accesibilidad y equidad, para que su valor se extienda como un derecho de ciudadanía. Por eso, nuestro objetivo con esta colección es no solo informar, sino también invitar a reflexionar sobre cómo los medicamentos y la industria farmacéutica contribuyen al progreso de la humanidad en tres aspectos clave: beneficio para el paciente; para la economía y para la sociedad en su conjunto».. Presentado en un formato muy didáctico y atractivo, en un lenguaje sencillo y divulgativo, Visión muestra ese valor social del medicamento a través de nueve cuadernos (incluido un prólogo). «Queremos ofrecer una mirada de conjunto sobre lo que el medicamento contribuye a la vida en común, más allá de la salud y la economía. Y eso son cuestiones a veces intangibles y difíciles de medir, pero que merece la pena poner sobre la mesa», asegura Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers, quien invita a los políticos y administraciones a «preguntarse cuánto valdría no tener un medicamento y no solo cuánto cuesta ponerlo a disposición de los pacientes».. Ese valor incalculable es el que conocen en su propia piel personas como Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) y autora del cuaderno dedicado al Bienestar. «Los tratamientos permiten la continuidad de los proyectos vitales. Lo que para nuestros abuelos podía ser un diagnóstico devastador que truncase sus vidas laborales y sociales, hoy puede ser una enfermedad manejable y el paciente aspira a mantener su autonomía y productividad durante décadas. Por eso, el precio de un medicamento puede ser su coste, pero lo que aporta de verdad es su valor que se extiende en múltiples esferas», defiende Barragán. Sin embargo, tal como insiste la presidenta de Gepac, «de nada sirve tener medicamentos muy innovadores capaces de curar o mejorar la calidad de vida si no llegan a los pacientes que realmente lo necesitan. Por eso son esenciales políticas públicas que garanticen el acceso equitativo a los tratamientos».. Investigación. La innovación científica es inseparable de los avances logrados en la medicina. Tan solo en 2023, 70 nuevos medicamentos fueron aprobados por las autoridades regulatorias europea, británica o estadounidense, más de la mitad de ellos para enfermedades raras o formas intratables de cáncer. «El proceso para el desarrollo de un medicamento es muy complejo y abarca desde la observación, el desarrollo de teorías y la experimentación, hasta la investigación preclínica y clínica y las revisiones, entre otros procesos. Esto puede durar años e incluso décadas y el resultado no siempre llega al mercado, lo que nos habla de la gran incertidumbre y potente inversión económica que se precisa para que un nuevo tratamiento llegue a los pacientes», reconoce Luis Quevedo, biotecnólogo, divulgador científico y autor del cuaderno dedicado a la Innovación.. Buena prueba de ello es que en 2021 la industria farmacéutica invirtió a nivel mundial un total de 276.000 millones de dólares en I+D para descubrir y desarrollar nuevos tratamientos, lo que supone un 30% de sus ingresos. Sin embargo, tal y como insiste Beas, «aunque España es líder en investigación biomédica y en la incorporación de pacientes a ensayos clínicos, lo que permite avanzar, el gran reto pendiente en nuestro país es que esa innovación llegue a los pacientes en el menor tiempo posible. Sin salud no hay economía, sin economía no hay estado del bienestar», concluye Beas.. Una colección imprescindible. La colección de «Cuadernos sobre Valor Social del Medicamento» aborda las contribuciones de los medicamentos desde las perspectivas de la salud, la sanidad, la sostenibilidad, la innovación, la ética, la equidad, el bienestar y el país. Está compuesta por diferentes ejemplares y cada uno de ellos lo ha escrito un autor destacado en la materia. «Se llama Visión porque esa es exactamente su ambición: ofrecer una mirada de conjunto sobre lo que el medicamento contribuye a la vida en común. Hemos reunido a ocho autores expertos, uno por cada dimensión, y hemos pensado los cuadernos para muy diversas audiencias. El propósito es ofrecer elementos para una reflexión informada sobre lo que el medicamento aporta a la sociedad», explica Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers y coordinador editorial de este proyecto. Para poder conocerlo de primera mano, el contenido de estos cuadernos están disponibles para el público general en la página web: https://www.jnjcontigo.es/es-es/vision
El valor del medicamento también implica ética, equidad, sostenibilidad o economía
Cuando llega la enfermedad, la investigación biomédica se convierte en la gran esperanza a la que se agarrarse, pues gracias a la ciencia hoy es posible curarse o convivir con numerosas patologías con buena calidad de vida.. Detrás de todo ello está el medicamento, fruto de un largo viaje que culmina en la mejora de la salud de las personas, en el bienestar social y en el desarrollo económico, tal y como refleja Visión, una iniciativa desarrollada por Johnson & Johnson en colaboración con Healthy Numbers para ofrecer distintas perspectivas sobre el valor social del medicamento.. «Durante muchos años se ha mostrado el beneficio de la innovación biomédica desde una perspectiva de resultados en salud. De hecho, la OMS ha estimado que entre 2000 y 2019 la esperanza de vida global ha aumentado 6,5 años gracias a las mejoras en la salud pública, las vacunas y los medicamentos. Sin embargo, es interesante profundizar más allá. Y eso es lo que pretende este proyecto», reconoce David Beas, director de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, quien destaca que el medicamento combina su valor terapéutico, económico y social.. Tal y como pone sobre la mesa Beas, «el medicamento alarga la vida, reduce el sufrimiento y facilita la participación de los pacientes en la sociedad, pero reta a los sistemas de salud a garantizar su accesibilidad y equidad, para que su valor se extienda como un derecho de ciudadanía. Por eso, nuestro objetivo con esta colección es no solo informar, sino también invitar a reflexionar sobre cómo los medicamentos y la industria farmacéutica contribuyen al progreso de la humanidad en tres aspectos clave: beneficio para el paciente; para la economía y para la sociedad en su conjunto».. Presentado en un formato muy didáctico y atractivo, en un lenguaje sencillo y divulgativo, Visión muestra ese valor social del medicamento a través de nueve cuadernos (incluido un prólogo). «Queremos ofrecer una mirada de conjunto sobre lo que el medicamento contribuye a la vida en común, más allá de la salud y la economía. Y eso son cuestiones a veces intangibles y difíciles de medir, pero que merece la pena poner sobre la mesa», asegura Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers, quien invita a los políticos y administraciones a «preguntarse cuánto valdría no tener un medicamento y no solo cuánto cuesta ponerlo a disposición de los pacientes».. Ese valor incalculable es el que conocen en su propia piel personas como Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) y autora del cuaderno dedicado al Bienestar. «Los tratamientos permiten la continuidad de los proyectos vitales. Lo que para nuestros abuelos podía ser un diagnóstico devastador que truncase sus vidas laborales y sociales, hoy puede ser una enfermedad manejable y el paciente aspira a mantener su autonomía y productividad durante décadas. Por eso, el precio de un medicamento puede ser su coste, pero lo que aporta de verdad es su valor que se extiende en múltiples esferas», defiende Barragán. Sin embargo, tal como insiste la presidenta de Gepac, «de nada sirve tener medicamentos muy innovadores capaces de curar o mejorar la calidad de vida si no llegan a los pacientes que realmente lo necesitan. Por eso son esenciales políticas públicas que garanticen el acceso equitativo a los tratamientos».. Investigación. La innovación científica es inseparable de los avances logrados en la medicina. Tan solo en 2023, 70 nuevos medicamentos fueron aprobados por las autoridades regulatorias europea, británica o estadounidense, más de la mitad de ellos para enfermedades raras o formas intratables de cáncer. «El proceso para el desarrollo de un medicamento es muy complejo y abarca desde la observación, el desarrollo de teorías y la experimentación, hasta la investigación preclínica y clínica y las revisiones, entre otros procesos. Esto puede durar años e incluso décadas y el resultado no siempre llega al mercado, lo que nos habla de la gran incertidumbre y potente inversión económica que se precisa para que un nuevo tratamiento llegue a los pacientes», reconoce Luis Quevedo, biotecnólogo, divulgador científico y autor del cuaderno dedicado a la Innovación.. Buena prueba de ello es que en 2021 la industria farmacéutica invirtió a nivel mundial un total de 276.000 millones de dólares en I+D para descubrir y desarrollar nuevos tratamientos, lo que supone un 30% de sus ingresos. Sin embargo, tal y como insiste Beas, «aunque España es líder en investigación biomédica y en la incorporación de pacientes a ensayos clínicos, lo que permite avanzar, el gran reto pendiente en nuestro país es que esa innovación llegue a los pacientes en el menor tiempo posible. Sin salud no hay economía, sin economía no hay estado del bienestar», concluye Beas.. Una colección imprescindible. ►La colección de «Cuadernos sobre Valor Social del Medicamento» aborda las contribuciones de los medicamentos desde las perspectivas de la salud, la sanidad, la sostenibilidad, la innovación, la ética, la equidad, el bienestar y el país. Está compuesta por diferentes ejemplares y cada uno de ellos lo ha escrito un autor destacado en la materia. «Se llama Visión porque esa es exactamente su ambición: ofrecer una mirada de conjunto sobre lo que el medicamento contribuye a la vida en común. Hemos reunido a ocho autores expertos, uno por cada dimensión, y hemos pensado los cuadernos para muy diversas audiencias. El propósito es ofrecer elementos para una reflexión informada sobre lo que el medicamento aporta a la sociedad», explica Santiago Cervera, socio director de Healthy Numbers y coordinador editorial de este proyecto. Para poder conocerlo de primera mano, el contenido de estos cuadernos están disponibles para el público general en la página web: https://www.jnjcontigo.es/es-es/vision
