El cambio de imagen de Tamara Falcó no pasó desapercibido para nadie en 2017. Durante una gala celebrada ese año, la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó sorprendió al público tras ganar peso de forma repentina en poco tiempo. La marquesa de Griñón se mostró abierta al hablar con la prensa de la transformación que había experimentado físicamente: «Estoy gorda porque tengo un problema de tiroides», apuntó la colaboradora de El Hormiguero, que se mostró abierta al reconocer que, durante un tiempo, no encontraba una causa clara que los justificara.. Con la naturalidad y el sentido del humor que suelen acompañarla, explicó que había recibido por fin un diagnóstico de hipotiroidismo. Según explicó, desde que supo que padecía esta afección estaba trabajando para «tratar de solucionarlo, pero se necesita tiempo». Famosas como Sofía Vergara o Jennifer Lopez también han hablado públicamente de sus problemas de tiroides, una alteración que en algunos casos puede pasar desapercibida durante bastante tiempo antes de ser diagnosticada.. Lejos de tratarse de una simple fluctuación estética, el hipotiroidismo es una descompensación en el metabolismo. En ese sentido, Tamara Falcó no dudó en abordar la situación e iniciar un tratamiento de varias semanas en la clínica Buchinger de Marbella, donde aprendió a controlar la afección hasta lograr recuperar su peso habitual.. ¿Qué es la tiroides y qué ocurre cuando falla?. Ubicada en la base del cuello, justo por debajo de la nuez de Adán, se encuentra la glándula tiroides, un pequeño órgano con forma de mariposa que desempeña un papel clave en nuestro organismo. Esta glándula produce dos hormonas esenciales: la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Ambas influyen en prácticamente todas las células del cuerpo, regulando el ritmo del metabolismo, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y la forma en que consumimos las grasas y los hidratos de carbono.. El trastorno conocido como hipotiroidismo ocurre cuando la tiroides se vuelve hipoactiva y deja de secretar una cantidad suficiente de estas hormonas. Al faltar esta señalización, los procesos orgánicos y el metabolismo se ralentizan de forma paulatina.. Las causas detrás del hipotiroidismo. Existen distintos motivos por los cuales la tiroides disminuye su actividad. La enfermedad de Hashimoto es la causa más habitual y se trata de un trastorno autoinmunitario en el que el propio sistema inmune produce anticuerpos que atacan por error la glándula.. También puede ocasionarse tras una tiroiditis o inflamación de la tiroides, la cual puede provocar un pico temporal de exceso de hormonas (hipertiroidismo) y, posteriormente, dejar la glándula hipoactiva. Además, la cirugía (extirpación total o parcial de la glándula) o la radioterapia en la zona del cuello, pueden reducir o anular su capacidad de trabajo.. Y, por último, algunos fármacos, como el litio o la amiodarona, pueden desencadenar este problema. El yodo también puede tener que ver, pues es un mineral imprescindible para sintetizar las hormonas tiroideas, y una ingesta insuficiente en la dieta (o un exceso repentino) altera su correcto funcionamiento.. Otras causas puede deberse, en menor proporción, a alteraciones en la glándula pituitaria o a problemas congénitos presentes desde el nacimiento.. Síntomas que no deben ignorarse. Dado que las manifestaciones del hipotiroidismo se desarrollan de forma gradual a lo largo de varios años, es frecuente confundirlas con el cansancio cotidiano o el simple paso del tiempo. Según informan desde la Clínica Mayo, entre las señales más destacadas se encuentran una fatiga constante y falta de energía, el aumento de peso imprevisto, mayor sensibilidad al frío, piel seca, cabello áspero o afinamiento del mismo; estreñimiento; hinchazón en el rostro; debilidad, rigidez o dolores musculares; periodos menstruales irregulares o más abundantes de lo habitual; estado de ánimo bajo o depresión y problemas de memoria.. Un diagnóstico al alcance de un análisis de sangre. Puesto que sus síntomas coinciden con los de otros problemas de salud, el diagnóstico no puede basarse únicamente en las manifestaciones físicas. La confirmación clínica se obtiene mediante análisis de sangre. La primera prueba mide el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Si este valor sale elevado, se vuelve a analizar la TSH junto a la hormona T4.. Un nivel alto de TSH combinado con una T4 baja ratifica el diagnóstico de hipotiroidismo. Cuando la TSH está elevada pero la T4 y la T3 se mantienen dentro del rango normal, se diagnostica hipotiroidismo subclínico, una fase leve que no suele generar síntomas marcados. Es importante avisar al médico si se toman suplementos como la biotina, ya que pueden alterar los resultados de las analíticas.. Tratamiento diario para retomar el control. Afortunadamente, el tratamiento es sencillo, seguro y muy efectivo. Consiste en tomar diariamente por vía oral levotiroxina, un medicamento que reemplaza la hormona tiroidea faltante y restablece el equilibrio en el cuerpo. Lo habitual es comenzar a notar mejoría en una o dos semanas.. Aunque suele ser un tratamiento de por vida, la dosis requiere ajustes periódicos. Para dar con la cantidad adecuada, el médico comprueba el nivel de TSH entre 6 y 8 semanas después de iniciar el fármaco, con revisiones posteriores aproximadamente una vez al año.. Para asegurar una correcta absorción de la levotiroxina, se recomienda tomarla por la mañana con el estómago vacío y un vaso de agua, dejando pasar de 30 a 60 minutos antes de desayunar. Además, hay que tener en cuenta que las dietas ricas en fibra, los productos con soja y ciertos suplementos de calcio o hierro pueden interferir en la absorción del medicamento.
Tamara Falcó desveló que padecía hipotiroidismo tras experimentar un repentino aumento de peso. Estos son sus síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento
El cambio de imagen de Tamara Falcó no pasó desapercibido para nadie en 2017. Durante una gala celebrada ese año, la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó sorprendió al público tras ganar peso de forma repentina en poco tiempo. La marquesa de Griñón se mostró abierta al hablar con la prensa de la transformación que había experimentado físicamente: «Estoy gorda porque tengo un problema de tiroides», apuntó la colaboradora de El Hormiguero, que se mostró abierta al reconocer que, durante un tiempo, no encontraba una causa clara que los justificara.. Con la naturalidad y el sentido del humor que suelen acompañarla, explicó que había recibido por fin un diagnóstico de hipotiroidismo. Según explicó, desde que supo que padecía esta afección estaba trabajando para «tratar de solucionarlo, pero se necesita tiempo». Famosas como Sofía Vergara o Jennifer Lopez también han hablado públicamente de sus problemas de tiroides, una alteración que en algunos casos puede pasar desapercibida durante bastante tiempo antes de ser diagnosticada.. Lejos de tratarse de una simple fluctuación estética, el hipotiroidismo es una descompensación en el metabolismo. En ese sentido, Tamara Falcó no dudó en abordar la situación e iniciar un tratamiento de varias semanas en la clínica Buchinger de Marbella, donde aprendió a controlar la afección hasta lograr recuperar su peso habitual.. ¿Qué es la tiroides y qué ocurre cuando falla?. Ubicada en la base del cuello, justo por debajo de la nuez de Adán, se encuentra la glándula tiroides, un pequeño órgano con forma de mariposa que desempeña un papel clave en nuestro organismo. Esta glándula produce dos hormonas esenciales: la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Ambas influyen en prácticamente todas las células del cuerpo, regulando el ritmo del metabolismo, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y la forma en que consumimos las grasas y los hidratos de carbono.. El trastorno conocido como hipotiroidismo ocurre cuando la tiroides se vuelve hipoactiva y deja de secretar una cantidad suficiente de estas hormonas. Al faltar esta señalización, los procesos orgánicos y el metabolismo se ralentizan de forma paulatina.. Las causas detrás del hipotiroidismo. Existen distintos motivos por los cuales la tiroides disminuye su actividad. La enfermedad de Hashimoto es la causa más habitual y se trata de un trastorno autoinmunitario en el que el propio sistema inmune produce anticuerpos que atacan por error la glándula.. También puede ocasionarse tras una tiroiditis o inflamación de la tiroides, la cual puede provocar un pico temporal de exceso de hormonas (hipertiroidismo) y, posteriormente, dejar la glándula hipoactiva. Además, la cirugía (extirpación total o parcial de la glándula) o la radioterapia en la zona del cuello, pueden reducir o anular su capacidad de trabajo.. Y, por último, algunos fármacos, como el litio o la amiodarona, pueden desencadenar este problema. El yodo también puede tener que ver, pues es un mineral imprescindible para sintetizar las hormonas tiroideas, y una ingesta insuficiente en la dieta (o un exceso repentino) altera su correcto funcionamiento.. Otras causas puede deberse, en menor proporción, a alteraciones en la glándula pituitaria o a problemas congénitos presentes desde el nacimiento.. Síntomas que no deben ignorarse. Dado que las manifestaciones del hipotiroidismo se desarrollan de forma gradual a lo largo de varios años, es frecuente confundirlas con el cansancio cotidiano o el simple paso del tiempo. Según informan desde la Clínica Mayo, entre las señales más destacadas se encuentran una fatiga constante y falta de energía, el aumento de peso imprevisto, mayor sensibilidad al frío, piel seca, cabello áspero o afinamiento del mismo; estreñimiento; hinchazón en el rostro; debilidad, rigidez o dolores musculares; periodos menstruales irregulares o más abundantes de lo habitual; estado de ánimo bajo o depresión y problemas de memoria.. Un diagnóstico al alcance de un análisis de sangre. Puesto que sus síntomas coinciden con los de otros problemas de salud, el diagnóstico no puede basarse únicamente en las manifestaciones físicas. La confirmación clínica se obtiene mediante análisis de sangre. La primera prueba mide el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Si este valor sale elevado, se vuelve a analizar la TSH junto a la hormona T4.. Un nivel alto de TSH combinado con una T4 baja ratifica el diagnóstico de hipotiroidismo. Cuando la TSH está elevada pero la T4 y la T3 se mantienen dentro del rango normal, se diagnostica hipotiroidismo subclínico, una fase leve que no suele generar síntomas marcados. Es importante avisar al médico si se toman suplementos como la biotina, ya que pueden alterar los resultados de las analíticas.. Tratamiento diario para retomar el control. Afortunadamente, el tratamiento es sencillo, seguro y muy efectivo. Consiste en tomar diariamente por vía oral levotiroxina, un medicamento que reemplaza la hormona tiroidea faltante y restablece el equilibrio en el cuerpo. Lo habitual es comenzar a notar mejoría en una o dos semanas.. Aunque suele ser un tratamiento de por vida, la dosis requiere ajustes periódicos. Para dar con la cantidad adecuada, el médico comprueba el nivel de TSH entre 6 y 8 semanas después de iniciar el fármaco, con revisiones posteriores aproximadamente una vez al año.. Para asegurar una correcta absorción de la levotiroxina, se recomienda tomarla por la mañana con el estómago vacío y un vaso de agua, dejando pasar de 30 a 60 minutos antes de desayunar. Además, hay que tener en cuenta que las dietas ricas en fibra, los productos con soja y ciertos suplementos de calcio o hierro pueden interferir en la absorción del medicamento.
