Alexander Zverev ya tiene dos «Grand Slams». El alemán se impuso en la final del US Open a Ben Shelton por 6-3, 7-6 (7/2) y 6-2 en tres horas y 33 minutos. «Sascha» es el mejor jugador del año en el circuito. Nadie ha ganado más partidos que él y tampoco nadie ha ganado dos «Majors» en 2026. Alcaraz ganó en Australia y Sinner, en Wimbledon. Roland Garros y el US Open han sido para el alemán.. La final tuvo un desarrollo peculiar. Zverev cuajó dos primeros sets soberbios, pero un bajón físico le permitió a Shelton recortar distancias en el tercer parcial. Cuando parecía que la final cambiaba de rumbo, Zverev resucitó y resolvió el partido incluso con cierta facilidad. Pero lo más atípico de la final fue el modo en que se resolvió y la posterior celebración del de Hamburgo.. El germano había logrado un «break» en el séptimo juego y servía para llevarse la final. Con su saque se mostró tan contundente como acostumbra. Resolvió el juego con relativa facilidad y después de conectar un soberbio servicio y llevarse el título se giró. Se dio la vuelta, lanzó una bola y se disponía a seguir con el partido. Fueron 4-5 segundos en los que nadie en la Arthur Ashe daba crédito a lo que estaba viviendo. Zverev era campeón del torneo y el alemán simplemente no se había percatado de ello.. Miró a una de las pantallas del estadio, se percató de la reacción de la gente y entonces fue cuando se dio cuenta de que el título ya era suyo. Fue una celebración tan inesperada como gélida. Se fue hacia Ben Shelton, le abrazó en la red y le pidió disculpas por su increíble reacción. Sin ser uno de los jugadores más expresivos del circuito, los instantes después a cerrar la final fueron lo nunca visto en una pista. El campeón del torneo, el campeón de un «Grande», no se dio cuenta de que había cerrado el partido. Su frialdad y una concentración extrema le había impedido percatarse de lo que acababa de lograr. Ben Shelton, después de la anécdota, le felicitó: «Eres el mejor tenista de este año».
El alemán ha sumado en Nueva York el segundo «Grand Slam» de su carrera
Alexander Zverev ya tiene dos «Grand Slams». El alemán se impuso en la final del US Open a Ben Shelton por 6-3, 7-6 (7/2) y 6-2 en tres horas y 33 minutos. «Sascha» es el mejor jugador del año en el circuito. Nadie ha ganado más partidos que él y tampoco nadie ha ganado dos «Majors» en 2026. Alcaraz ganó en Australia y Sinner, en Wimbledon. Roland Garros y el US Open han sido para el alemán.. La final tuvo un desarrollo peculiar. Zverev cuajó dos primeros sets soberbios, pero un bajón físico le permitió a Shelton recortar distancias en el tercer parcial. Cuando parecía que la final cambiaba de rumbo, Zverev resucitó y resolvió el partido incluso con cierta facilidad. Pero lo más atípico de la final fue el modo en que se resolvió y la posterior celebración del de Hamburgo.. El germano había logrado un «break» en el séptimo juego y servía para llevarse la final. Con su saque se mostró tan contundente como acostumbra. Resolvió el juego con relativa facilidad y después de conectar un soberbio servicio y llevarse el título se giró. Se dio la vuelta, lanzó una bola y se disponía a seguir con el partido. Fueron 4-5 segundos en los que nadie en la Arthur Ashe daba crédito a lo que estaba viviendo. Zverev era campeón del torneo y el alemán simplemente no se había percatado de ello.. Miró a una de las pantallas del estadio, se percató de la reacción de la gente y entonces fue cuando se dio cuenta de que el título ya era suyo. Fue una celebración tan inesperada como gélida. Se fue hacia Ben Shelton, le abrazó en la red y le pidió disculpas por su increíble reacción. Sin ser uno de los jugadores más expresivos del circuito, los instantes después a cerrar la final fueron lo nunca visto en una pista. El campeón del torneo, el campeón de un «Grande», no se dio cuenta de que había cerrado el partido. Su frialdad y una concentración extrema le había impedido percatarse de lo que acababa de lograr. Ben Shelton, después de la anécdota, le felicitó: «Eres el mejor tenista de este año».
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