Las técnicas utilizadas por los delincuentes para cometer robos también han cambiado con el paso de los años. Al igual que ocurre con las estafas a través de Internet, quienes se dedican a apropiarse de bienes ajenos buscan constantemente nuevas formas de engañar a sus víctimas y conseguir su objetivo.
Aunque los métodos tradicionales como el tocomocho o la estampita todavía siguen presentes y ocasionalmente aparecen en las secciones de sucesos, la evolución tecnológica ha dado lugar a nuevas modalidades delictivas. Las redes sociales e Internet se han convertido, además, en una herramienta utilizada por la Policía Nacional y la Guardia Civil para alertar a los ciudadanos sobre determinadas prácticas.
El truco de la moneda en el parabrisas
Entre las técnicas que han sido objeto de advertencias se encuentra una cuyo objetivo es hacerse con el vehículo de la víctima. El procedimiento es sencillo y busca provocar que el conductor abandone momentáneamente el coche sin apagarlo.
Los ladrones colocan una moneda en el parabrisas del vehículo. Cuando el conductor inicia la marcha, esta comienza a desplazarse por el cristal hasta caer. Al percatarse de lo ocurrido, lo habitual es que el conductor detenga el coche y salga para comprobar qué ha sucedido.
Es precisamente en ese momento cuando los delincuentes aprovechan la situación. Los autores del robo suelen encontrarse ocultos en las proximidades y, mientras el propietario está fuera del vehículo y con el motor todavía encendido, salen de su escondite y se marchan rápidamente con el coche.
Apagar siempre el motor al bajar
Para evitar caer en esta técnica, una de las principales recomendaciones es no abandonar nunca el vehículo con el motor encendido. Si el conductor necesita bajarse, debe apagar el motor y llevarse las llaves consigo, de manera que los delincuentes no puedan aprovechar un descuido para llevarse el coche.
Esta precaución también debe aplicarse en las gasolineras. A la hora de repostar, es importante hacerlo siempre con el motor apagado y las llaves fuera del contacto. De esta forma se reduce el riesgo de que un simple descuido termine facilitando el robo del vehículo.
Las técnicas utilizadas por los delincuentes para cometer robos también han cambiado con el paso de los años. Al igual que ocurre con las estafas a través de Internet, quienes se dedican a apropiarse de bienes ajenos buscan constantemente nuevas formas de engañar a sus víctimas y conseguir su objetivo.. Aunque los métodos tradicionales como el tocomocho o la estampita todavía siguen presentes y ocasionalmente aparecen en las secciones de sucesos, la evolución tecnológica ha dado lugar a nuevas modalidades delictivas. Las redes sociales e Internet se han convertido, además, en una herramienta utilizada por la Policía Nacional y la Guardia Civil para alertar a los ciudadanos sobre determinadas prácticas.. El truco de la moneda en el parabrisas. Entre las técnicas que han sido objeto de advertencias se encuentra una cuyo objetivo es hacerse con el vehículo de la víctima. El procedimiento es sencillo y busca provocar que el conductor abandone momentáneamente el coche sin apagarlo.. Los ladrones colocan una moneda en el parabrisas del vehículo. Cuando el conductor inicia la marcha, esta comienza a desplazarse por el cristal hasta caer. Al percatarse de lo ocurrido, lo habitual es que el conductor detenga el coche y salga para comprobar qué ha sucedido.. Es precisamente en ese momento cuando los delincuentes aprovechan la situación. Los autores del robo suelen encontrarse ocultos en las proximidades y, mientras el propietario está fuera del vehículo y con el motor todavía encendido, salen de su escondite y se marchan rápidamente con el coche.. Apagar siempre el motor al bajar. Para evitar caer en esta técnica, una de las principales recomendaciones es no abandonar nunca el vehículo con el motor encendido. Si el conductor necesita bajarse, debe apagar el motor y llevarse las llaves consigo, de manera que los delincuentes no puedan aprovechar un descuido para llevarse el coche.. Esta precaución también debe aplicarse en las gasolineras. A la hora de repostar, es importante hacerlo siempre con el motor apagado y las llaves fuera del contacto. De esta forma se reduce el riesgo de que un simple descuido termine facilitando el robo del vehículo.
Las redes sociales e Internet se han convertido, además, en una herramienta utilizada por la Policía Nacional y la Guardia Civil para alertar a los ciudadanos sobre determinadas prácticas
Las técnicas utilizadas por los delincuentes para cometer robos también han cambiado con el paso de los años. Al igual que ocurre con las estafas a través de Internet, quienes se dedican a apropiarse de bienes ajenos buscan constantemente nuevas formas de engañar a sus víctimas y conseguir su objetivo.. Aunque los métodos tradicionales como el tocomocho o la estampita todavía siguen presentes y ocasionalmente aparecen en las secciones de sucesos, la evolución tecnológica ha dado lugar a nuevas modalidades delictivas. Las redes sociales e Internet se han convertido, además, en una herramienta utilizada por la Policía Nacional y la Guardia Civil para alertar a los ciudadanos sobre determinadas prácticas.. El truco de la moneda en el parabrisas. Entre las técnicas que han sido objeto de advertencias se encuentra una cuyo objetivo es hacerse con el vehículo de la víctima. El procedimiento es sencillo y busca provocar que el conductor abandone momentáneamente el coche sin apagarlo.. Los ladrones colocan una moneda en el parabrisas del vehículo. Cuando el conductor inicia la marcha, esta comienza a desplazarse por el cristal hasta caer. Al percatarse de lo ocurrido, lo habitual es que el conductor detenga el coche y salga para comprobar qué ha sucedido.. Es precisamente en ese momento cuando los delincuentes aprovechan la situación. Los autores del robo suelen encontrarse ocultos en las proximidades y, mientras el propietario está fuera del vehículo y con el motor todavía encendido, salen de su escondite y se marchan rápidamente con el coche.. Apagar siempre el motor al bajar. Para evitar caer en esta técnica, una de las principales recomendaciones es no abandonar nunca el vehículo con el motor encendido. Si el conductor necesita bajarse, debe apagar el motor y llevarse las llaves consigo, de manera que los delincuentes no puedan aprovechar un descuido para llevarse el coche.. Esta precaución también debe aplicarse en las gasolineras. A la hora de repostar, es importante hacerlo siempre con el motor apagado y las llaves fuera del contacto. De esta forma se reduce el riesgo de que un simple descuido termine facilitando el robo del vehículo.
