Los recortes pueden oscilar entre el 2,8 % y el 21 %, dependiendo tanto de los años cotizados como del tiempo que se adelante el retiro respecto a la edad ordinaria.
La Seguridad Social mantiene en vigor los coeficientes reductores aplicables a quienes deciden acogerse a la jubilación anticipada voluntaria. Esta modalidad permite retirarse a los 63 años si se han cotizado al menos 38 años y 3 meses, o a los 64 años y diez meses cuando no se alcanza ese periodo de cotización.No obstante, adelantar el momento de la jubilación implica una reducción en la cuantía de la pensión. Los recortes pueden oscilar entre el 2,8 % y el 21 %, dependiendo tanto de los años cotizados como del tiempo que se adelante el retiro respecto a la edad ordinaria.La reducción más elevada, del 21 %, afecta a quienes adelantan su jubilación 24 meses y acreditan una carrera de cotización inferior a 38 años y seis meses.La cotización determina el recorte de la pensiónLos trabajadores con una trayectoria laboral más extensa soportan coeficientes reductores menos severos. En el extremo contrario, la penalización más baja, del 2,8 %, corresponde a quienes anticipan su jubilación únicamente un mes y han cotizado 44 años y seis meses o más.Por este motivo, antes de iniciar los trámites para acceder a la jubilación anticipada voluntaria resulta aconsejable valorar tanto el número de años cotizados como los meses de adelanto previstos. La Seguridad Social utiliza una tabla de coeficientes que combina ambos factores para calcular la reducción que se aplicará en cada caso.Un recorte que se mantiene durante toda la jubilaciónEl coeficiente reductor se aplica sobre la pensión que correspondería percibir al trabajador antes de la reducción. Además, este descuento no es temporal, sino que tiene carácter definitivo, por lo que la cuantía reducida se mantendrá durante todo el tiempo en que se cobre la prestación de jubilación.Este sistema ha generado un intenso debate en los últimos años. Diferentes asociaciones y plataformas de pensionistas consideran que estas reducciones perjudican especialmente a personas que han acumulado más de cuatro décadas de cotización, al entender que la penalización resulta excesiva pese a su larga vida laboral.
La Seguridad Social mantiene en vigor los coeficientes reductores aplicables a quienes deciden acogerse a la jubilación anticipada voluntaria. Esta modalidad permite retirarse a los 63 años si se han cotizado al menos 38 años y 3 meses, o a los 64 años y diez meses cuando no se alcanza ese periodo de cotización. No obstante, adelantar el momento de la jubilación implica una reducción en la cuantía de la pensión. Los recortes pueden oscilar entre el 2,8 % y el 21 %, dependiendo tanto de los años cotizados como del tiempo que se adelante el retiro respecto a la edad ordinaria. La reducción más elevada, del 21 %, afecta a quienes adelantan su jubilación 24 meses y acreditan una carrera de cotización inferior a 38 años y seis meses. La cotización determina el recorte de la pensión Los trabajadores con una trayectoria laboral más extensa soportan coeficientes reductores menos severos. En el extremo contrario, la penalización más baja, del 2,8 %, corresponde a quienes anticipan su jubilación únicamente un mes y han cotizado 44 años y seis meses o más. Por este motivo, antes de iniciar los trámites para acceder a la jubilación anticipada voluntaria resulta aconsejable valorar tanto el número de años cotizados como los meses de adelanto previstos. La Seguridad Social utiliza una tabla de coeficientes que combina ambos factores para calcular la reducción que se aplicará en cada caso. Un recorte que se mantiene durante toda la jubilación El coeficiente reductor se aplica sobre la pensión que correspondería percibir al trabajador antes de la reducción. Además, este descuento no es temporal, sino que tiene carácter definitivo, por lo que la cuantía reducida se mantendrá durante todo el tiempo en que se cobre la prestación de jubilación. Este sistema ha generado un intenso debate en los últimos años. Diferentes asociaciones y plataformas de pensionistas consideran que estas reducciones perjudican especialmente a personas que han acumulado más de cuatro décadas de cotización, al entender que la penalización resulta excesiva pese a su larga vida laboral.
