Este domingo Mikel Oyarzabal jugará la final del Mundial con la selección española frente a Argentina como titular indiscutible en la delantera. El delantero de llega al partido más importante de su carrera convertido en una de las grandes revelaciones del campeonato, pero el atacante de la Real Sociedad sostiene que parte de ese recorrido no se explica solo por los goles o el fútbol. Detrás de su crecimiento también hubo aulas, exámenes, trabajos y una carrera universitaria que completó mientras competía en la élite. Una experiencia que considera tan importante que sitúa al mismo nivel que cualquier reconocimiento deportivo. El futbolista recibió un premio por haber compatibilizado su trayectoria profesional con el grado en Administración y Dirección de Empresas, un reconocimiento que, según explica, tiene un significado especial porque pone el foco en una faceta menos conocida de su carrera. «Supone un gran orgullo recibir este premio. Todos los galardones que he recibido hasta ahora estaban relacionados con mi trabajo sobre el campo y que también reconozcan esta otra faceta es algo muy bonito. Es un reconocimiento a mí y a todas las personas que me acompañaron hasta poder lograrlo», afirmaba en Deuto Alumni. Oyarzabal reconoce que compaginar el fútbol profesional con los estudios universitarios solo fue posible gracias al respaldo de quienes le rodeaban. El delantero señala en primer lugar a su familia, especialmente a sus padres, por transmitirle desde pequeño que la formación no debía quedar en un segundo plano aunque el fútbol terminara convirtiéndose en su profesión. «Principalmente por la insistencia de mis padres en que la educación y continuar formándome era algo que tenía que seguir haciendo independientemente de mi carrera futbolística», explica. Contaba como se organizaba: «Entrenamos por las mañanas y por la tarde meto horas con los libros. Muchas veces no apetece, pero sé que es importante en la vida tener una segunda opción de futuro al margen del fútbol. Nunca sabes qué puede pasar» A ese apoyo familiar añade la implicación de la universidad y de la Real Sociedad. Destaca el esfuerzo realizado para adaptar calendarios, exámenes y trabajos a las exigencias de una temporada marcada por entrenamientos, viajes y competiciones. «Después está la labor de los docentes y de una de las secretarias de la facultad que hicieron todo lo posible para compaginar calendarios y pudiera hacer exámenes, presentar trabajos… La Real también siempre ha puesto a mi disposición todas las ayudas para que pudiera ser posible», señala. Para el internacional español, la formación académica no solo le permitió desenvolverse mejor cuando termine su carrera deportiva. También entiende que le ha ayudado durante estos años a desarrollar cualidades necesarias para competir al máximo nivel. «La formación, sea del tipo que sea, siempre va a ayudar. La constancia en el estudio es algo que me ayuda a ser constant
El delantero de la selección española, fundamental en el Mundial, tiene también el grado universitario
Este domingo Mikel Oyarzabal jugará la final del Mundial con la selección española frente a Argentina como titular indiscutible en la delantera. El delantero de llega al partido más importante de su carrera convertido en una de las grandes revelaciones del campeonato, pero el atacante de la Real Sociedad sostiene que parte de ese recorrido no se explica solo por los goles o el fútbol. Detrás de su crecimiento también hubo aulas, exámenes, trabajos y una carrera universitaria que completó mientras competía en la élite. Una experiencia que considera tan importante que sitúa al mismo nivel que cualquier reconocimiento deportivo.El futbolista recibió un premio por haber compatibilizado su trayectoria profesional con el grado en Administración y Dirección de Empresas, un reconocimiento que, según explica, tiene un significado especial porque pone el foco en una faceta menos conocida de su carrera.»Supone un gran orgullo recibir este premio. Todos los galardones que he recibido hasta ahora estaban relacionados con mi trabajo sobre el campo y que también reconozcan esta otra faceta es algo muy bonito. Es un reconocimiento a mí y a todas las personas que me acompañaron hasta poder lograrlo», afirmaba en Deuto Alumni.Oyarzabal reconoce que compaginar el fútbol profesional con los estudios universitarios solo fue posible gracias al respaldo de quienes le rodeaban. El delantero señala en primer lugar a su familia, especialmente a sus padres, por transmitirle desde pequeño que la formación no debía quedar en un segundo plano aunque el fútbol terminara convirtiéndose en su profesión. «Principalmente por la insistencia de mis padres en que la educación y continuar formándome era algo que tenía que seguir haciendo independientemente de mi carrera futbolística», explica.Contaba como se organizaba: «Entrenamos por las mañanas y por la tarde meto horas con los libros. Muchas veces no apetece, pero sé que es importante en la vida tener una segunda opción de futuro al margen del fútbol. Nunca sabes qué puede pasar»A ese apoyo familiar añade la implicación de la universidad y de la Real Sociedad. Destaca el esfuerzo realizado para adaptar calendarios, exámenes y trabajos a las exigencias de una temporada marcada por entrenamientos, viajes y competiciones. «Después está la labor de los docentes y de una de las secretarias de la facultad que hicieron todo lo posible para compaginar calendarios y pudiera hacer exámenes, presentar trabajos… La Real también siempre ha puesto a mi disposición todas las ayudas para que pudiera ser posible», señala.Para el internacional español, la formación académica no solo le permitió desenvolverse mejor cuando termine su carrera deportiva. También entiende que le ha ayudado durante estos años a desarrollar cualidades necesarias para competir al máximo nivel. «La formación, sea del tipo que sea, siempre va a ayudar. La constancia en el estudio es algo que me ayuda a ser constante en e
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