El desempleo sigue siendo una de las principales preocupaciones de los españoles. Aunque ha descendido en los últimos años, continúa entre los problemas que más inquietan a la ciudadanía, según el barómetro del CIS de junio de 2026. En este contexto, iniciativas como Incorpora, el programa de inserción sociolaboral de la Fundación ”la Caixa”, desempeñan un papel clave para facilitar el acceso al empleo de colectivos especialmente vulnerables, como los jóvenes.
Para muchos de ellos ese camino no es sencillo. En el primer trimestre de 2026, la tasa de paro juvenil en España se situó en el 24,54 %, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), dejando a nuestro país como el segundo país de la UE con mayor tasa de desempleo juvenil y contra eso, precisamente lucha este programa que en el último año ha ayudado a cerca de 40.000 personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas 9.000 jóvenes.
Uno de esos jóvenes es Aitor Hermoso. Este zamorano de 20 años estaba repitiendo segundo de Bachillerato y no tenía claro cuál sería su futuro profesional. «No tenía ningún tipo de experiencia y no sabía muy bien qué camino tomar», recuerda.
Fue entonces cuando conoció el trabajo que realiza el Centro Menesiano Zamora Joven, una de las entidades que forman parte de la red Incorpora. Allí comenzó un camino de inserción sociolaboral en el que pudo identificar sus fortalezas, trabajar competencias clave y explorar distintas opciones laborales
Como parte de ese proceso, se le propuso participar en el curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria, una formación desarrollada en colaboración con siete empresas del sector. «Decidí apuntarme sin saber mucho sobre este ámbito, pero con muchas ganas de aprender», explica Aitor.
La falta de experiencia y de formación específica son dos de las principales barreras que encuentran muchos jóvenes para acceder al mercado laboral. María Ortiz, técnica de Incorpora en Zamora Joven, señala que esta situación puede generar desmotivación y pérdida de confianza. «En muchos casos llegan a cuestionarse la utilidad de seguir formándose porque no encuentran oportunidades laborales precisamente por la experiencia que exige el mercado», apunta.
La metodología de Incorpora busca romper ese círculo mediante un acompañamiento individualizado y la colaboración de más de 15.000 empresas de toda España. En el caso de Aitor, esa alianza se materializó en unas prácticas en Melquíades Rodríguez, empresa dedicada a la fabricación y venta de embutidos.
«Vienen muy motivados y con una dosis de responsabilidad muy alta; quieren aprovechar la oportunidad y se les nota», asegura Melquíades Rodríguez, propietario de
la empresa. Durante el periodo de prácticas, el seguimiento fue constante tanto con el joven como con la compañía para garan-tizar una experiencia positiva para ambas partes.
La evolución de Aitor fue tan satisfactoria que, al finalizar las prácticas, recibió una oferta de empleo temporal. Hoy cuenta con un contrato indefinido en la empresa. «Ha demostrado que las ganas de aprender, una actitud proactiva y el esfuerzo pesan más que la edad y la falta de experiencia inicial», destaca Ortiz. Aitor lleva ya varios meses trabajando en la fábrica, donde participa en la elaboración de distintos embutidos y continúa adquiriendo nuevas habilidades. «Mis compañeros de trabajo me han ayudado mucho desde que llegué», afirma.
Desde la empresa, la valoración también es muy positiva. «Aprendió muy rápido, se hizo responsable de todas las tareas que le adjudicaban y destacó en el grupo desde el principio», señala Rodríguez, quien anima a otras compañías a sumarse a iniciativas como Incorpora. «La base de una empresa es vender un producto y obtener un beneficio, pero también tenemos una responsabilidad social», añade.
Para Aitor, participar en Incorpora ha supuesto mucho más que conseguir un empleo. «Ahora tengo un sueldo que me permite ayudar un poco en casa y me da la opción de independizarme», explica. Con el trabajo ha llegado también la posibilidad de construir un futuro propio. Porque detrás de cada contrato hay algo más que una incorporación al mercado laboral: hay una oportunidad para recuperar la confianza, ganar autonomía y empezar a desarrollar un proyecto de vida.
UN PRIMER PASO HACIA UNA VIDA MÁS AUTONÓMA
Además del programa Incorpora, la Fundación ”la Caixa” impulsa la empleabilidad juvenil a través de Más Empleo Joven, una iniciativa cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus. El programa desarrolla itinerarios formativos en 52 entidades sociales que combinan formación acreditada, acompañamiento personalizado, prácticas en empresas y becas para jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Noelia es una de las más de 2.500 personas jóvenes que han encontrado trabajo gracias a esta iniciativa. Hoy trabaja en el sector de la seguridad privada y afronta esta nueva etapa con ilusión, confianza y estabilidad.
El desempleo sigue siendo una de las principales preocupaciones de los españoles. Aunque ha descendido en los últimos años, continúa entre los problemas que más inquietan a la ciudadanía, según el barómetro del CIS de junio de 2026. En este contexto, iniciativas como Incorpora, el programa de inserción sociolaboral de la Fundación ”la Caixa”, desempeñan un papel clave para facilitar el acceso al empleo de colectivos especialmente vulnerables, como los jóvenes.. Para muchos de ellos ese camino no es sencillo. En el primer trimestre de 2026, la tasa de paro juvenil en España se situó en el 24,54 %, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), dejando a nuestro país como el segundo país de la UE con mayor tasa de desempleo juvenil y contra eso, precisamente lucha este programa que en el último año ha ayudado a cerca de 40.000 personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas 9.000 jóvenes.. Uno de esos jóvenes es Aitor Hermoso. Este zamorano de 20 años estaba repitiendo segundo de Bachillerato y no tenía claro cuál sería su futuro profesional. «No tenía ningún tipo de experiencia y no sabía muy bien qué camino tomar», recuerda.. Fue entonces cuando conoció el trabajo que realiza el Centro Menesiano Zamora Joven, una de las entidades que forman parte de la red Incorpora. Allí comenzó un camino de inserción sociolaboral en el que pudo identificar sus fortalezas, trabajar competencias clave y explorar distintas opciones laborales. Como parte de ese proceso, se le propuso participar en el curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria, una formación desarrollada en colaboración con siete empresas del sector. «Decidí apuntarme sin saber mucho sobre este ámbito, pero con muchas ganas de aprender», explica Aitor.. La falta de experiencia y de formación específica son dos de las principales barreras que encuentran muchos jóvenes para acceder al mercado laboral. María Ortiz, técnica de Incorpora en Zamora Joven, señala que esta situación puede generar desmotivación y pérdida de confianza. «En muchos casos llegan a cuestionarse la utilidad de seguir formándose porque no encuentran oportunidades laborales precisamente por la experiencia que exige el mercado», apunta.. La metodología de Incorpora busca romper ese círculo mediante un acompañamiento individualizado y la colaboración de más de 15.000 empresas de toda España. En el caso de Aitor, esa alianza se materializó en unas prácticas en Melquíades Rodríguez, empresa dedicada a la fabricación y venta de embutidos.. «Vienen muy motivados y con una dosis de responsabilidad muy alta; quieren aprovechar la oportunidad y se les nota», asegura Melquíades Rodríguez, propietario de. la empresa. Durante el periodo de prácticas, el seguimiento fue constante tanto con el joven como con la compañía para garan-tizar una experiencia positiva para ambas partes.. La evolución de Aitor fue tan satisfactoria que, al finalizar las prácticas, recibió una oferta de empleo temporal. Hoy cuenta con un contrato indefinido en la empresa. «Ha demostrado que las ganas de aprender, una actitud proactiva y el esfuerzo pesan más que la edad y la falta de experiencia inicial», destaca Ortiz. Aitor lleva ya varios meses trabajando en la fábrica, donde participa en la elaboración de distintos embutidos y continúa adquiriendo nuevas habilidades. «Mis compañeros de trabajo me han ayudado mucho desde que llegué», afirma.. Desde la empresa, la valoración también es muy positiva. «Aprendió muy rápido, se hizo responsable de todas las tareas que le adjudicaban y destacó en el grupo desde el principio», señala Rodríguez, quien anima a otras compañías a sumarse a iniciativas como Incorpora. «La base de una empresa es vender un producto y obtener un beneficio, pero también tenemos una responsabilidad social», añade.. Para Aitor, participar en Incorpora ha supuesto mucho más que conseguir un empleo. «Ahora tengo un sueldo que me permite ayudar un poco en casa y me da la opción de independizarme», explica. Con el trabajo ha llegado también la posibilidad de construir un futuro propio. Porque detrás de cada contrato hay algo más que una incorporación al mercado laboral: hay una oportunidad para recuperar la confianza, ganar autonomía y empezar a desarrollar un proyecto de vida.. UN PRIMER PASO HACIA UNA VIDA MÁS AUTONÓMA. Además del programa Incorpora, la Fundación ”la Caixa” impulsa la empleabilidad juvenil a través de Más Empleo Joven, una iniciativa cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus. El programa desarrolla itinerarios formativos en 52 entidades sociales que combinan formación acreditada, acompañamiento personalizado, prácticas en empresas y becas para jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Noelia es una de las más de 2.500 personas jóvenes que han encontrado trabajo gracias a esta iniciativa. Hoy trabaja en el sector de la seguridad privada y afronta esta nueva etapa con ilusión, confianza y estabilidad.
El programa Incorpora ha facilitado la contratación de 9.000 jóvenes vulnerables
El desempleo sigue siendo una de las principales preocupaciones de los españoles. Aunque ha descendido en los últimos años, continúa entre los problemas que más inquietan a la ciudadanía, según el barómetro del CIS de junio de 2026. En este contexto, iniciativas como Incorpora, el programa de inserción sociolaboral de la Fundación ”la Caixa”, desempeñan un papel clave para facilitar el acceso al empleo de colectivos especialmente vulnerables, como los jóvenes.. Para muchos de ellos ese camino no es sencillo. En el primer trimestre de 2026, la tasa de paro juvenil en España se situó en el 24,54 %, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), dejando a nuestro país como el segundo país de la UE con mayor tasa de desempleo juvenil y contra eso, precisamente lucha este programa que en el último año ha ayudado a cerca de 40.000 personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas 9.000 jóvenes.. Uno de esos jóvenes es Aitor Hermoso. Este zamorano de 20 años estaba repitiendo segundo de Bachillerato y no tenía claro cuál sería su futuro profesional. «No tenía ningún tipo de experiencia y no sabía muy bien qué camino tomar», recuerda.. Fue entonces cuando conoció el trabajo que realiza el Centro Menesiano Zamora Joven, una de las entidades que forman parte de la red Incorpora. Allí comenzó un camino de inserción sociolaboral en el que pudo identificar sus fortalezas, trabajar competencias clave y explorar distintas opciones laborales. Como parte de ese proceso, se le propuso participar en el curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria, una formación desarrollada en colaboración con siete empresas del sector. «Decidí apuntarme sin saber mucho sobre este ámbito, pero con muchas ganas de aprender», explica Aitor.. La falta de experiencia y de formación específica son dos de las principales barreras que encuentran muchos jóvenes para acceder al mercado laboral. María Ortiz, técnica de Incorpora en Zamora Joven, señala que esta situación puede generar desmotivación y pérdida de confianza. «En muchos casos llegan a cuestionarse la utilidad de seguir formándose porque no encuentran oportunidades laborales precisamente por la experiencia que exige el mercado», apunta.. La metodología de Incorpora busca romper ese círculo mediante un acompañamiento individualizado y la colaboración de más de 15.000 empresas de toda España. En el caso de Aitor, esa alianza se materializó en unas prácticas en Melquíades Rodríguez, empresa dedicada a la fabricación y venta de embutidos.. «Vienen muy motivados y con una dosis de responsabilidad muy alta; quieren aprovechar la oportunidad y se les nota», asegura Melquíades Rodríguez, propietario de. la empresa. Durante el periodo de prácticas, el seguimiento fue constante tanto con el joven como con la compañía para garan-tizar una experiencia positiva para ambas partes.. La evolución de Aitor fue tan satisfactoria que, al finalizar las prácticas, recibió una oferta de empleo temporal. Hoy cuenta con un contrato indefinido en la empresa. «Ha demostrado que las ganas de aprender, una actitud proactiva y el esfuerzo pesan más que la edad y la falta de experiencia inicial», destaca Ortiz. Aitor lleva ya varios meses trabajando en la fábrica, donde participa en la elaboración de distintos embutidos y continúa adquiriendo nuevas habilidades. «Mis compañeros de trabajo me han ayudado mucho desde que llegué», afirma.. Desde la empresa, la valoración también es muy positiva. «Aprendió muy rápido, se hizo responsable de todas las tareas que le adjudicaban y destacó en el grupo desde el principio», señala Rodríguez, quien anima a otras compañías a sumarse a iniciativas como Incorpora. «La base de una empresa es vender un producto y obtener un beneficio, pero también tenemos una responsabilidad social», añade.. Para Aitor, participar en Incorpora ha supuesto mucho más que conseguir un empleo. «Ahora tengo un sueldo que me permite ayudar un poco en casa y me da la opción de independizarme», explica. Con el trabajo ha llegado también la posibilidad de construir un futuro propio. Porque detrás de cada contrato hay algo más que una incorporación al mercado laboral: hay una oportunidad para recuperar la confianza, ganar autonomía y empezar a desarrollar un proyecto de vida.. Además del programa Incorpora, la Fundación ”la Caixa” impulsa la empleabilidad juvenil a través de Más Empleo Joven, una iniciativa cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus. El programa desarrolla itinerarios formativos en 52 entidades sociales que combinan formación acreditada, acompañamiento personalizado, prácticas en empresas y becas para jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Noelia es una de las más de 2.500 personas jóvenes que han encontrado trabajo gracias a esta iniciativa. Hoy trabaja en el sector de la seguridad privada y afronta esta nueva etapa con ilusión, confianza y estabilidad.
