«Llevaba muchos años queriendo dejar de ser un adicto; el tabaco friccionaba directamente con mi identidad. Las 500 cajetillas que me fumaba al año no fueron un obstáculo lo suficientemente grande para hacerme desistir», cuenta el psicólogo Pablo M. Alles, quien explica en «Fumabook» cómo lograrlo.. ¿Qué errores son los más frecuentes en quienes intentan abandonar el tabaco?. El primero, dejarlo desde la necesidad o la obligación, y no desde el deseo. Y el segundo, no abordar la adicción correctamente antes de la fecha elegida. La mayoría piensa que se enfrenta a un cambio de hábito. No tratar la adicción implica adoptar malas estrategias que disminuyen la probabilidad de éxito.. ¿Por qué no basta con la fuerza de voluntad para dejarlo?. Siempre les digo que nunca serían capaces de subir una montaña en bicicleta si pedalearan hacia atrás, por mucha fuerza de voluntad que empleen. Lo mismo ocurre al dejar de fumar: si no hacemos las cosas bien, todo el esfuerzo será inútil. Aplicando únicamente la fuerza de voluntad solo lo consigue el 5%. Es un dato que no podemos ignorar. Para el 95% restante se hace necesario un abordaje profesional.. ¿Cuánto tiempo lleva el conseguirlo?. Cada fumador es un mundo, no obstante, de media, el periodo de mayor trabajo abarca el primer año. Esto no significa que la persona lo pase mal todo ese tiempo, pero sí que afrontará circunstancias que implicarán un reto. Lo ideal es trabajar bajo la premisa del «hoy no fumo».. ¿En qué consiste su método?. «Fumabook» nace de la psicología cognitivo-conductual y se basa en el Ciclo PAPI: preparación, abstinencia, precaución e independencia. Su propósito es que el fumador comprenda por qué sigue fumando y por qué le cuesta dejarlo. A partir de ahí, aplicamos estrategias para debilitar las «creencias adictivas» y diseñar el escenario más favorable para que alcance su objetivo. No es otra cosa que trasladar la consulta de psicología al hogar del paciente, permitiéndole dejar de fumar de forma cómoda y el respaldo de un grupo on line gratuito para resolver dudas.. ¿Por qué comprender los mecanismos psicológicos que mantienen la adicción ayuda a desengancharse?. Los fumadores están sometidos a un engaño mental que radica en la elaboración de un relato para racionalizar el consumo; es una especie de ceguera ante la realidad. Mi misión no es convencerles, sino que comprendan cómo su mente queda amordazada por un proceso que se conoce como disonancia cognitiva. La información aporta el conocimiento y la consciencia necesarios para destapar la farsa. Al comprender el truco de la adicción, el engaño deja de funcionar.. «Tras una recaída no debemos quedarnos con la sensación de empezar de cero y evitar los sentimientos culpa». ¿Qué porcentaje de éxito logra con él?. En la terapia individual y grupal basada en esta metodología, la tasa de éxito supera el 80% en los pacientes que completan el proceso. La clave es proporcionar una información que hace del fumador alguien absolutamente autónomo ante cualquier contratiempo. En este sentido, la prevención y gestión de las caídas es un factor fundamental para el éxito.. ¿Cuáles son los principales riesgos para recaer?. Al principio, el malestar por la ausencia de nicotina es perfectamente tolerable; lo que precipita la caída son dos factores: la exposición prolongada a contextos asociados al tabaco, especialmente donde hay alcohol, y nuestros propios pensamientos catastrofistas sobre el futuro («lo echaré de menos siempre»). A medio y largo plazo esto cambia. Ahí los desencadenantes pasan a ser el exceso de confianza («yo controlo, por uno no pasa nada») y los estados emocionales negativos, como un divorcio o la pérdida de un ser querido.. ¿Se pueden prevenir las recaídas?. Con una buena preparación, son perfectamente evitables. Sin embargo, son parte esencial del proceso, pues conforman ese aprendizaje por el que debemos transitar. Si hemos trabajado bien, no deberíamos temerlas. Desde luego no son un fracaso. Tras sufrirlas no debemos quedarnos con la sensación de empezar de cero, sino de continuar con el aprendizaje y, por supuesto, evitar los sentimientos de culpa o vergüenza.. ¿Hay alguna característica especial que distinga la adicción al tabaco?. En la adicción a la nicotina no encontramos un perfil psicológico concreto. El consumo suele iniciarse a los 13 años y la edad media de consumo diario son los 16, principalmente por influencia social. Ningún fumador debería considerarse alguien débil o predestinado al consumo. Ser fumador se debe a la confluencia de varios factores biológicos y de aprendizaje donde el peso social es el gran predominante. No me tiembla el pulso al afirmar que el fumador es una víctima de un problema social.
Pablo M. Alles, psicólogo y autor del libro «Fumabook»
«Llevaba muchos años queriendo dejar de ser un adicto; el tabaco friccionaba directamente con mi identidad. Las 500 cajetillas que me fumaba al año no fueron un obstáculo lo suficientemente grande para hacerme desistir», cuenta el psicólogo Pablo M. Alles, quien explica en «Fumabook» cómo lograrlo.. ¿Qué errores son los más frecuentes en quienes intentan abandonar el tabaco?. El primero, dejarlo desde la necesidad o la obligación, y no desde el deseo. Y el segundo, no abordar la adicción correctamente antes de la fecha elegida. La mayoría piensa que se enfrenta a un cambio de hábito. No tratar la adicción implica adoptar malas estrategias que disminuyen la probabilidad de éxito.. ¿Por qué no basta con la fuerza de voluntad para dejarlo?. Siempre les digo que nunca serían capaces de subir una montaña en bicicleta si pedalearan hacia atrás, por mucha fuerza de voluntad que empleen. Lo mismo ocurre al dejar de fumar: si no hacemos las cosas bien, todo el esfuerzo será inútil. Aplicando únicamente la fuerza de voluntad solo lo consigue el 5%. Es un dato que no podemos ignorar. Para el 95% restante se hace necesario un abordaje profesional.. ¿Cuánto tiempo lleva el conseguirlo?. Cada fumador es un mundo, no obstante, de media, el periodo de mayor trabajo abarca el primer año. Esto no significa que la persona lo pase mal todo ese tiempo, pero sí que afrontará circunstancias que implicarán un reto. Lo ideal es trabajar bajo la premisa del «hoy no fumo».. ¿En qué consiste su método?. «Fumabook» nace de la psicología cognitivo-conductual y se basa en el Ciclo PAPI: preparación, abstinencia, precaución e independencia. Su propósito es que el fumador comprenda por qué sigue fumando y por qué le cuesta dejarlo. A partir de ahí, aplicamos estrategias para debilitar las «creencias adictivas» y diseñar el escenario más favorable para que alcance su objetivo. No es otra cosa que trasladar la consulta de psicología al hogar del paciente, permitiéndole dejar de fumar de forma cómoda y el respaldo de un grupo on line gratuito para resolver dudas.. ¿Por qué comprender los mecanismos psicológicos que mantienen la adicción ayuda a desengancharse?. Los fumadores están sometidos a un engaño mental que radica en la elaboración de un relato para racionalizar el consumo; es una especie de ceguera ante la realidad. Mi misión no es convencerles, sino que comprendan cómo su mente queda amordazada por un proceso que se conoce como disonancia cognitiva. La información aporta el conocimiento y la consciencia necesarios para destapar la farsa. Al comprender el truco de la adicción, el engaño deja de funcionar.. «Tras una recaída no debemos quedarnos con la sensación de empezar de cero y evitar los sentimientos culpa». ¿Qué porcentaje de éxito logra con él?. En la terapia individual y grupal basada en esta metodología, la tasa de éxito supera el 80% en los pacientes que completan el proceso. La clave es proporcionar una información que hace del fumador alguien absolutamente autónomo ante cualquier contratiempo. En este sentido, la prevención y gestión de las caídas es un factor fundamental para el éxito.. ¿Cuáles son los principales riesgos para recaer?. Al principio, el malestar por la ausencia de nicotina es perfectamente tolerable; lo que precipita la caída son dos factores: la exposición prolongada a contextos asociados al tabaco, especialmente donde hay alcohol, y nuestros propios pensamientos catastrofistas sobre el futuro («lo echaré de menos siempre»). A medio y largo plazo esto cambia. Ahí los desencadenantes pasan a ser el exceso de confianza («yo controlo, por uno no pasa nada») y los estados emocionales negativos, como un divorcio o la pérdida de un ser querido.. ¿Se pueden prevenir las recaídas?. Con una buena preparación, son perfectamente evitables. Sin embargo, son parte esencial del proceso, pues conforman ese aprendizaje por el que debemos transitar. Si hemos trabajado bien, no deberíamos temerlas. Desde luego no son un fracaso. Tras sufrirlas no debemos quedarnos con la sensación de empezar de cero, sino de continuar con el aprendizaje y, por supuesto, evitar los sentimientos de culpa o vergüenza.. ¿Hay alguna característica especial que distinga la adicción al tabaco?. En la adicción a la nicotina no encontramos un perfil psicológico concreto. El consumo suele iniciarse a los 13 años y la edad media de consumo diario son los 16, principalmente por influencia social. Ningún fumador debería considerarse alguien débil o predestinado al consumo. Ser fumador se debe a la confluencia de varios factores biológicos y de aprendizaje donde el peso social es el gran predominante. No me tiembla el pulso al afirmar que el fumador es una víctima de un problema social.
