«La prioridad no puede ser garantizar la supervivencia de las mutualidades, sino asegurar pensiones dignas y suficientes a quienes durante años han realizado aportaciones y ahora quieren integrarse en el sistema público de Seguridad Social»
«El desarrollo reglamentario de la pasarela al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) dejaría fuera a aproximadamente el 50% de los mutualistas que podrían acogerse a este mecanismo». Esa es la advertencia que han hecho desde la asociación de autónomos UPTA sobre la propuesta planteada por el Ministerio de Seguridad Social que dirige Elma Saiz. La organización considera «imprescindible que la pasarela garantice pensiones dignas y transforme las aportaciones realizadas durante años en las mutualidades en derechos reales de protección social dentro del sistema público».. Para el presidente de UPTA, Eduardo Abad, las posiciones planteadas tras las reuniones entre el Ministerio y el Consejo General de la Abogacía Española parecen orientadas «a preservar la continuidad de las propias mutualidades» en lugar de resolver de forma definitiva la situación de los profesionales que desean incorporarse al RETA. «La prioridad no puede ser garantizar la supervivencia de las mutualidades, sino asegurar pensiones dignas y suficientes a quienes durante años han realizado aportaciones y ahora quieren integrarse en el sistema público». Abad defiende que la pensión mínima debe fijarse como un «suelo» de cobertura y «nunca como un techo o límite».. En este sentido, insiste en que el centro de esta reforma deben ser los mutualistas y sus derechos futuros. «La prioridad no puede ser garantizar la supervivencia de las mutualidades, sino asegurar pensiones dignas y suficientes a quienes durante años han realizado aportaciones y ahora quieren integrarse en el sistema público de Seguridad Social. Todo mutualista que voluntariamente se incorpore al RETA debe tener garantizado, mediante la conversión de sus aportaciones, el acceso, como mínimo, a una pensión mínima de jubilación, de acuerdo con las condiciones y equivalencias que establezca el desarrollo reglamentario».. Por ello, UPTA considera irrenunciable que, si los fondos acumulados por el mutualista superan la cantidad necesaria para alcanzar esa cobertura mínima, todo el excedente pueda trasladarse al sistema público y transformarse en mayores bases y derechos de cotización, mejorando así su futura pensión de jubilación. «Sería un auténtico disparate diseñar una pasarela que estableciese la pensión mínima como techo. La pensión mínima tiene que ser el suelo, nunca el límite». Por tanto, defienden que que todo mutualista que se incorpore voluntariamente al RETA «debe tener garantizada la conversión de sus aportaciones para acceder, como mínimo, a una pensión mínima de jubilación».. La organización ha trasladado a la presidenta de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo su propia propuesta para el reglamento, en la que cuantifica y establece un mecanismo de conversión transparente para traducir las cantidades acumuladas en años y bases de cotización al RETA en función del esfuerzo económico realizado. Con la entrega de este documento, Abad quiere que se active la participación de las organizaciones representativas del trabajo autónomo en la elaboración de la normativa reglamentaria, al considerar que los profesionales que hagan uso de esta pasarela dejarán la vinculación exclusiva con las mutualidades para pasar a estar plenamente integrados en el régimen público de autónomos.. «El principio sobre el que debe construirse el reglamento es claro: las aportaciones realizadas por los mutualistas durante su vida profesional deben transformarse, mediante un sistema de equivalencias objetivo, en años y bases de cotización dentro del RETA. De esta forma, quien disponga de fondos suficientes para alcanzar la protección mínima tendrá garantizada esa cobertura, mientras que quien haya acumulado cantidades superiores deberá poder utilizar íntegramente ese excedente para incrementar sus derechos de cotización y, en consecuencia, mejorar su futura prestación. No tendría sentido que un profesional que ha acumulado más recursos durante décadas de aportaciones no pudiera convertirlos en mayores derechos dentro del sistema público», sostiene Abad, que incide en que «ese es el verdadero sentido de la pasarela al RETA: incorporarse plenamente al sistema público de Seguridad Social con derechos proporcionales al esfuerzo económico realizado durante años».
«El desarrollo reglamentario de la pasarela al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) dejaría fuera a aproximadamente el 50% de los mutualistas que podrían acogerse a este mecanismo». Esa es la advertencia que han hecho desde la asociación de autónomos UPTA sobre la propuesta planteada por el Ministerio de Seguridad Social que dirige Elma Saiz. La organización considera «imprescindible que la pasarela garantice pensiones dignas y transforme las aportaciones realizadas durante años en las mutualidades en derechos reales de protección social dentro del sistema público».. Para el presidente de UPTA, Eduardo Abad, las posiciones planteadas tras las reuniones entre el Ministerio y el Consejo General de la Abogacía Española parecen orientadas «a preservar la continuidad de las propias mutualidades» en lugar de resolver de forma definitiva la situación de los profesionales que desean incorporarse al RETA. «La prioridad no puede ser garantizar la supervivencia de las mutualidades, sino asegurar pensiones dignas y suficientes a quienes durante años han realizado aportaciones y ahora quieren integrarse en el sistema público». Abad defiende que la pensión mínima debe fijarse como un «suelo» de cobertura y «nunca como un techo o límite».. En este sentido, insiste en que el centro de esta reforma deben ser los mutualistas y sus derechos futuros. «La prioridad no puede ser garantizar la supervivencia de las mutualidades, sino asegurar pensiones dignas y suficientes a quienes durante años han realizado aportaciones y ahora quieren integrarse en el sistema público de Seguridad Social. Todo mutualista que voluntariamente se incorpore al RETA debe tener garantizado, mediante la conversión de sus aportaciones, el acceso, como mínimo, a una pensión mínima de jubilación, de acuerdo con las condiciones y equivalencias que establezca el desarrollo reglamentario».. Por ello, UPTA considera irrenunciable que, si los fondos acumulados por el mutualista superan la cantidad necesaria para alcanzar esa cobertura mínima, todo el excedente pueda trasladarse al sistema público y transformarse en mayores bases y derechos de cotización, mejorando así su futura pensión de jubilación. «Sería un auténtico disparate diseñar una pasarela que estableciese la pensión mínima como techo. La pensión mínima tiene que ser el suelo, nunca el límite». Por tanto, defienden que que todo mutualista que se incorpore voluntariamente al RETA «debe tener garantizada la conversión de sus aportaciones para acceder, como mínimo, a una pensión mínima de jubilación».. La organización ha trasladado a la presidenta de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo su propia propuesta para el reglamento, en la que cuantifica y establece un mecanismo de conversión transparente para traducir las cantidades acumuladas en años y bases de cotización al RETA en función del esfuerzo económico realizado. Con la entrega de este documento, Abad quiere que se active la participación de las organizaciones representativas del trabajo autónomo en la elaboración de la normativa reglamentaria, al considerar que los profesionales que hagan uso de esta pasarela dejarán la vinculación exclusiva con las mutualidades para pasar a estar plenamente integrados en el régimen público de autónomos.. «El principio sobre el que debe construirse el reglamento es claro: las aportaciones realizadas por los mutualistas durante su vida profesional deben transformarse, mediante un sistema de equivalencias objetivo, en años y bases de cotización dentro del RETA. De esta forma, quien disponga de fondos suficientes para alcanzar la protección mínima tendrá garantizada esa cobertura, mientras que quien haya acumulado cantidades superiores deberá poder utilizar íntegramente ese excedente para incrementar sus derechos de cotización y, en consecuencia, mejorar su futura prestación. No tendría sentido que un profesional que ha acumulado más recursos durante décadas de aportaciones no pudiera convertirlos en mayores derechos dentro del sistema público», sostiene Abad, que incide en que «ese es el verdadero sentido de la pasarela al RETA: incorporarse plenamente al sistema público de Seguridad Social con derechos proporcionales al esfuerzo económico realizado durante años».
