Emprender o no hacerlo. Muchos jóvenes tienen la idea en su mente e incluso el dinero necesario para abordar la operación, pero dudan. Las condiciones en España no son las ideales para los autónomos y empresarios, lo que hace a muchos pensárselo dos veces. Un informe revela que España sigue registrando una de las tasas de paro juvenil más elevadas de la Unión Europea y mantiene uno de los ecosistemas más hostiles al emprendimiento dentro del mundo desarrollado.
Pese a ello, hay empresarios que salen adelante desde abajo y consiguen rentabilizar negocios pequeños sin unos recursos excepcionales. Hay muchos ejemplos, pero algunos son excepcionalmente llamativos como el de Luis Di Pietro, un venezolano con raíces italianas que llegó a España tras tener que dejar su país. El creador de contenido Eric Ponce le hizo un profundo reportaje sobre su trayectoria, que no ha sido nada sencilla.
El shock no le frenó
Luis llegó a España tras la muerte de sus padres por un intento de secuestro que le obligó a salir del país: «Pasé de un día estar estudiando en la universidad, al siguiente tener que huir de mi país». Él tenía ahorros y decidió invertirlos en una franquicia llamada Dino de la que es copropietario y en tres establecimientos llamados Dino Gelato en Barcelona: «Dino se encarga de abastecer semanalmente cada heladería y yo de la contratación de personal y los alquileres».
Ahora le va bien, pero no fue fácil en un inicio porque tuvo que afrontar un gran riesgo: «Yo hice una inversión inicial de 230.000 euros en la primera heladería». Es una cifra muy alta, pero le ha salido bien por el momento. No siempre se necesita tanta inversión, pero decidió apostar por un inmobiliario de calidad, además de mantener gran parte de la inversión activa. El retorno empezó a llegar a los cinco años desde que comenzó su inversión.
Avisa que debe ser así: «En cinco años tienes que recuperar. Tu plan de negocio, cuando vayas a invertir, tiene que ser en base a un retorno en cinco o seis años». En negocios como el suyo no es sencillo porque la maquinaria no dura más de dos décadas y hay que hacer una nueva inversión, aunque no tan grande como la inicial.
Cuánto se gana con una heladería en España en 2026
No fue fácil para él sacar beneficios, pero a día de hoy ya son notables: «Al mes suelo ganar en torno a 6.000 euros». La facturación total es muy elevada: «Anualmente facturo unos 700.000 euros entre los tres establecimientos». Sin embargo, también tiene bastantes gastos y el beneficio neto anual no supera los 80.000 euros. Avisa de que no es sencillo: «Tener este dinero limpio cuesta demasiado». Esto le frena a la hora de abrir más establecimientos: «Como es muy fácil endeudarse, hay que pensar».
Emprender o no hacerlo. Muchos jóvenes tienen la idea en su mente e incluso el dinero necesario para abordar la operación, pero dudan. Las condiciones en España no son las ideales para los autónomos y empresarios, lo que hace a muchos pensárselo dos veces. Un informe revela que España sigue registrando una de las tasas de paro juvenil más elevadas de la Unión Europea y mantiene uno de los ecosistemas más hostiles al emprendimiento dentro del mundo desarrollado.. Pese a ello, hay empresarios que salen adelante desde abajo y consiguen rentabilizar negocios pequeños sin unos recursos excepcionales. Hay muchos ejemplos, pero algunos son excepcionalmente llamativos como el de Luis Di Pietro, un venezolano con raíces italianas que llegó a España tras tener que dejar su país. El creador de contenido Eric Ponce le hizo un profundo reportaje sobre su trayectoria, que no ha sido nada sencilla.. El shock no le frenó. Luis llegó a España tras la muerte de sus padres por un intento de secuestro que le obligó a salir del país: «Pasé de un día estar estudiando en la universidad, al siguiente tener que huir de mi país». Él tenía ahorros y decidió invertirlos en una franquicia llamada Dino de la que es copropietario y en tres establecimientos llamados Dino Gelato en Barcelona: «Dino se encarga de abastecer semanalmente cada heladería y yo de la contratación de personal y los alquileres».. Ahora le va bien, pero no fue fácil en un inicio porque tuvo que afrontar un gran riesgo: «Yo hice una inversión inicial de 230.000 euros en la primera heladería». Es una cifra muy alta, pero le ha salido bien por el momento. No siempre se necesita tanta inversión, pero decidió apostar por un inmobiliario de calidad, además de mantener gran parte de la inversión activa. El retorno empezó a llegar a los cinco años desde que comenzó su inversión.. Avisa que debe ser así: «En cinco años tienes que recuperar. Tu plan de negocio, cuando vayas a invertir, tiene que ser en base a un retorno en cinco o seis años». En negocios como el suyo no es sencillo porque la maquinaria no dura más de dos décadas y hay que hacer una nueva inversión, aunque no tan grande como la inicial.. Cuánto se gana con una heladería en España en 2026. No fue fácil para él sacar beneficios, pero a día de hoy ya son notables: «Al mes suelo ganar en torno a 6.000 euros». La facturación total es muy elevada: «Anualmente facturo unos 700.000 euros entre los tres establecimientos». Sin embargo, también tiene bastantes gastos y el beneficio neto anual no supera los 80.000 euros. Avisa de que no es sencillo: «Tener este dinero limpio cuesta demasiado». Esto le frena a la hora de abrir más establecimientos: «Como es muy fácil endeudarse, hay que pensar».
Este empresario venezolano revela su historia y marca los plazos para una inversión rentable: «En cinco años tienes que recuperar»
Emprender o no hacerlo. Muchos jóvenes tienen la idea en su mente e incluso el dinero necesario para abordar la operación, pero dudan. Las condiciones en España no son las ideales para los autónomos y empresarios, lo que hace a muchos pensárselo dos veces. Un informe revela que España sigue registrando una de las tasas de paro juvenil más elevadas de la Unión Europea y mantiene uno de los ecosistemas más hostiles al emprendimiento dentro del mundo desarrollado.. Pese a ello, hay empresarios que salen adelante desde abajo y consiguen rentabilizar negocios pequeños sin unos recursos excepcionales. Hay muchos ejemplos, pero algunos son excepcionalmente llamativos como el de Luis Di Pietro, un venezolano con raíces italianas que llegó a España tras tener que dejar su país. El creador de contenido Eric Ponce le hizo un profundo reportaje sobre su trayectoria, que no ha sido nada sencilla.. El shock no le frenó. Luis llegó a España tras la muerte de sus padres por un intento de secuestro que le obligó a salir del país: «Pasé de un día estar estudiando en la universidad, al siguiente tener que huir de mi país». Él tenía ahorros y decidió invertirlos en una franquicia llamada Dino de la que es copropietario y en tres establecimientos llamados Dino Gelato en Barcelona: «Dino se encarga de abastecer semanalmente cada heladería y yo de la contratación de personal y los alquileres».. Ahora le va bien, pero no fue fácil en un inicio porque tuvo que afrontar un gran riesgo: «Yo hice una inversión inicial de 230.000 euros en la primera heladería». Es una cifra muy alta, pero le ha salido bien por el momento. No siempre se necesita tanta inversión, pero decidió apostar por un inmobiliario de calidad, además de mantener gran parte de la inversión activa. El retorno empezó a llegar a los cinco años desde que comenzó su inversión.. Avisa que debe ser así: «En cinco años tienes que recuperar. Tu plan de negocio, cuando vayas a invertir, tiene que ser en base a un retorno en cinco o seis años». En negocios como el suyo no es sencillo porque la maquinaria no dura más de dos décadas y hay que hacer una nueva inversión, aunque no tan grande como la inicial.. Cuánto se gana con una heladería en España en 2026. No fue fácil para él sacar beneficios, pero a día de hoy ya son notables: «Al mes suelo ganar en torno a 6.000 euros». La facturación total es muy elevada: «Anualmente facturo unos 700.000 euros entre los tres establecimientos». Sin embargo, también tiene bastantes gastos y el beneficio neto anual no supera los 80.000 euros. Avisa de que no es sencillo: «Tener este dinero limpio cuesta demasiado». Esto le frena a la hora de abrir más establecimientos: «Como es muy fácil endeudarse, hay que pensar».
