La ciudad de A Coruña ha recibido al Deportivo este lunes de madrugada en un frenesí blanquiazul para celebrar el ascenso a Primera División logrado tras la victoria en Valladolid del domingo.. Más de 40.000 aficionados se reunieron en torno a la fuente de Cuatro Caminos, el lugar de las celebraciones, cuando el club anunció que el equipo volvería de madrugada para compartir la noche con el público en Riazor. La hora prevista de llegada eran las 2:30 horas de la madrugada del lunes y, mientras la gente esperaba, llegó un chaparrón enorme acompañado por 2.400 rayos caídos en Galicia, en una noche calurosa de tormenta.. Eso no espantó a nadie y la guardia continuó en la explanada de Riazor, donde el club instaló un escenario y estaban las barras de bebida, aunque el equipo se retrasó, parado en la provincia de León por el público que volvía de Valladolid.. A cuentagotas llegaba el personal del club al punto de la celebración, entre ellos, el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet y a las 2:57 horas se anunció que el autobús del equipo ya estaba en la provincia de A Coruña.. Incluso el portero Álvaro Ferllo envió un vídeo que se proyectó para el público como avanzadilla, pues el equipo no empezó a subir al escenario hasta las 4:07 horas.. «El Dépor ya está aquí». Los primeros cánticos fueron «El Dépor es de Primera» y «Barça, Madrid, el Dépor ya está aquí» antes de presentar a todo el cuerpo técnico, que cerró el entrenador, Antonio Hidalgo, aplaudido por el público.. Luego saltaron al escenario los canteranos Noé y Samuel, antes de Álvaro Ferllo -al grito de “A Primera oé”-, Stoichkov, Luismi Cruz, Cristian Herrera, Gragera, Loureiro, Riki, Eric Puerto, Giacomo Quagliata y Zakaria Eddahchouri, coreado como «percebeiro».. Los siguientes fueron Mulattieri, Patiño, Dani Barcia, Noubi -que escuchó «Noubi quédate»-, Arnau Comas, Altimira -le cantaron «Alti quédate»- y Germán Parreño.. El doble goleador de Valladolid, Nsongo, tuvo su cántico «Nsongo Balón de Oro» justo antes de la entrada de David Mella, con un sombrero, una voltereta y el pelo teñido de morado.. Mario Soriano hizo un baile con Noubi, cogió el micrófono y cantó: «El día que me muera, yo quiero mi cajón pintado de azul y blanco como mi corazón».. La locura de los capitanes. Los capitanes cerraron la noche: Sergio Escudero, José Ángel Jurado -coreado «Asesino» y Ximo Navarro, al que Mella le cantó «Por la mañana café, por la tarde ron, llévame a primera Ximo Navarro» y el público le gritó «Ximo quédate».. Yeremay salió con una bandera canaria, Mella entonó: «Oh, Yeremay», y él agradeció el apoyo: «Muchas gracias por todo, espero que disfruten de esta noche y Forza Dépor», proclamó.. El último fue Diego Villares, tras quien sonó ‘O Avión’, de The Rapants, y todos bailaron ‘Stamp on the ground’, de ItaloBrothers.. Los directores deportivo y general Fernando Soriano y Massimo Benassi, respectivamente, salieron al escenario tras los jugadores y justo antes de que Mella volviese a coger el micrófono.. «Y si vuelves a Europa, tal vez, la vida sea más bella, no lo sé, volver a ser campeones otra vez, vivir aquellas noches que soñé», coreó.. Después de una hora ante el público, Loureiro cantó ‘O cavalinho’, de Pedro Sampaio, para que todos bailasen con él en una despedida breve, pues de día sigue la una agenda que termina por la tarde en María Pita, de nuevo ante la afición, la que no ha podido trasnochar.
La ciudad de A Coruña ha recibido al Deportivo este lunes de madrugada en un frenesí blanquiazul para celebrar el ascenso a Primera División logrado tras la victoria en Valladolid del domingo.. Más de 40.000 aficionados se reunieron en torno a la fuente de Cuatro Caminos, el lugar de las celebraciones, cuando el club anunció que el equipo volvería de madrugada para compartir la noche con el público en Riazor. La hora prevista de llegada eran las 2:30 horas de la madrugada del lunes y, mientras la gente esperaba, llegó un chaparrón enorme acompañado por 2.400 rayos caídos en Galicia, en una noche calurosa de tormenta.. Eso no espantó a nadie y la guardia continuó en la explanada de Riazor, donde el club instaló un escenario y estaban las barras de bebida, aunque el equipo se retrasó, parado en la provincia de León por el público que volvía de Valladolid.. A cuentagotas llegaba el personal del club al punto de la celebración, entre ellos, el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet y a las 2:57 horas se anunció que el autobús del equipo ya estaba en la provincia de A Coruña.. Incluso el portero Álvaro Ferllo envió un vídeo que se proyectó para el público como avanzadilla, pues el equipo no empezó a subir al escenario hasta las 4:07 horas.. «El Dépor ya está aquí». Los primeros cánticos fueron «El Dépor es de Primera» y «Barça, Madrid, el Dépor ya está aquí» antes de presentar a todo el cuerpo técnico, que cerró el entrenador, Antonio Hidalgo, aplaudido por el público.. Luego saltaron al escenario los canteranos Noé y Samuel, antes de Álvaro Ferllo -al grito de “A Primera oé”-, Stoichkov, Luismi Cruz, Cristian Herrera, Gragera, Loureiro, Riki, Eric Puerto, Giacomo Quagliata y Zakaria Eddahchouri, coreado como «percebeiro».. Los siguientes fueron Mulattieri, Patiño, Dani Barcia, Noubi -que escuchó «Noubi quédate»-, Arnau Comas, Altimira -le cantaron «Alti quédate»- y Germán Parreño.. El doble goleador de Valladolid, Nsongo, tuvo su cántico «Nsongo Balón de Oro» justo antes de la entrada de David Mella, con un sombrero, una voltereta y el pelo teñido de morado.. Mario Soriano hizo un baile con Noubi, cogió el micrófono y cantó: «El día que me muera, yo quiero mi cajón pintado de azul y blanco como mi corazón».. La locura de los capitanes. Los capitanes cerraron la noche: Sergio Escudero, José Ángel Jurado -coreado «Asesino» y Ximo Navarro, al que Mella le cantó «Por la mañana café, por la tarde ron, llévame a primera Ximo Navarro» y el público le gritó «Ximo quédate».. Yeremay salió con una bandera canaria, Mella entonó: «Oh, Yeremay», y él agradeció el apoyo: «Muchas gracias por todo, espero que disfruten de esta noche y Forza Dépor», proclamó.. El último fue Diego Villares, tras quien sonó ‘O Avión’, de The Rapants, y todos bailaron ‘Stamp on the ground’, de ItaloBrothers.. Los directores deportivo y general Fernando Soriano y Massimo Benassi, respectivamente, salieron al escenario tras los jugadores y justo antes de que Mella volviese a coger el micrófono.. «Y si vuelves a Europa, tal vez, la vida sea más bella, no lo sé, volver a ser campeones otra vez, vivir aquellas noches que soñé», coreó.. Después de una hora ante el público, Loureiro cantó ‘O cavalinho’, de Pedro Sampaio, para que todos bailasen con él en una despedida breve, pues de día sigue la una agenda que termina por la tarde en María Pita, de nuevo ante la afición, la que no ha podido trasnochar.
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