Pedro Sánchez expresó hace tiempo su voluntad de gobernar sin el Legislativo si era necesario. Fue una declaración de intenciones que el mandatario soltó con la frivolidad del caudillo que siente que la democracia comienza en él y termina también en él. Por eso, por más que el gesto sea de un significado rotundo que a cualquier servidor público doblegaría, no lo alterará un ápice que el Congreso de los Diputados le haya instado a que, «en el caso de que decida no convocar elecciones», se someta a una cuestión de confianza y renuncie. La iniciativa ha contado con el apoyo de Junts, Vox y UPN y ha sumado el aval de 178 diputados, esto es, la mayoría absoluta de la sede de la soberanía nacional. El pueblo español ha hablado a través de sus representantes. Sánchez no cuenta con la confianza de las Cortes Generales. Sin mayoría parlamentaria y sin Presupuestos, un demócrata dimitiría. Lo dicho, un demócrata.
Sin mayoría parlamentaria y sin Presupuestos, un demócrata dimitiría. Lo dicho, un demócrata
Pedro Sánchez expresó hace tiempo su voluntad de gobernar sin el Legislativo si era necesario. Fue una declaración de intenciones que el mandatario soltó con la frivolidad del caudillo que siente que la democracia comienza en él y termina también en él. Por eso, por más que el gesto sea de un significado rotundo que a cualquier servidor público doblegaría, no lo alterará un ápice que el Congreso de los Diputados le haya instado a que, «en el caso de que decida no convocar elecciones», se someta a una cuestión de confianza y renuncie. La iniciativa ha contado con el apoyo de Junts, Vox y UPN y ha sumado el aval de 178 diputados, esto es, la mayoría absoluta de la sede de la soberanía nacional. El pueblo español ha hablado a través de sus representantes. Sánchez no cuenta con la confianza de las Cortes Generales. Sin mayoría parlamentaria y sin Presupuestos, un demócrata dimitiría. Lo dicho, un demócrata.
