Los dirigentes del Partido Popular, encabezados por Alberto Núñez Feijóo, han combatido al PSOE sanchista, tras la condena de Ábalos, de forma implacable, corneando sin piedad a Pedro Sánchez. Han hecho bien. El cínico espectáculo de la corrupción ha encendido las raíces más profundas del pueblo español.. Hay que decir, sin embargo, algo que estaba claro: los ataques a la corrupción del entorno de Pedro Sánchez serían contestados de forma inmediata con el «y tú más» de la dialéctica sanchista. Constituye un error político plantear el debate público sobre la corrupción. Parece mentira que el líder pepero no advierta que en ese terreno proporciona a Pedro Sánchez una fácil respuesta. Lo que diferencia al PSOE actual y al Partido Popular no es la corrupción, que debe ser rechazada de raíz. Lo que diferencia a Pedro Sánchez de Alberto Núñez Feijóo es que, para ser investido presidente del Gobierno, el líder del PSOE pactó con los partidos separatistas de Cataluña y País Vasco, con la extrema izquierda de ERC y de Bildu, así como con el PNV y Junts, agrupaciones liberal conservadoras, profundamente independentistas. Lo que ha provocado el rechazo popular contra Pedro Sánchez no es solo la corrupción condenada por el Tribunal Supremo en la figura del número 2 del Partido, José Luis Ábalos. El pueblo español está indignado, sobre todo, con la indecencia de que Pedro Sánchez para conseguir el poder, primero, y mantenerse en él, después, haya hecho concesiones inauditas a los partidos que pretenden despedazar a España. Ahí es donde se encuentra el punto frágil del presidente del Gobierno y del sanchismo. Plantear el debate político solo sobre la corrupción significa embestir una muleta sabiamente desplegada por la mano izquierda de Pedro Sánchez.. Se equivoca, en fin, el Partido Popular si se dedica a combatir al PSOE sanchista exhibiendo sus casos de corrupción. Se tropezará una y otra vez con el «Y tú más» y la relación de casos del PP vertebrados por el tirón corruptor. Feijóo debe dedicarse sobre todo a descarnar lo que hace más aborrecible a Pedro Sánchez: sus acuerdos abiertos o subterráneos con los partidos separatistas, de forma especial con Bildu, que es el heredero y el defensor de los terroristas etarras, los que durante largas décadas ensangrentaron España.
«Lo que hace más aborrecible a Pedro Sánchez no es la corrupción sino sus acuerdos con los partidos separatistas vascos y catalanes»
Los dirigentes del Partido Popular, encabezados por Alberto Núñez Feijóo, han combatido al PSOE sanchista, tras la condena de Ábalos, de forma implacable, corneando sin piedad a Pedro Sánchez. Han hecho bien. El cínico espectáculo de la corrupción ha encendido las raíces más profundas del pueblo español.. Hay que decir, sin embargo, algo que estaba claro: los ataques a la corrupción del entorno de Pedro Sánchez serían contestados de forma inmediata con el «y tú más» de la dialéctica sanchista. Constituye un error político plantear el debate público sobre la corrupción. Parece mentira que el líder pepero no advierta que en ese terreno proporciona a Pedro Sánchez una fácil respuesta. Lo que diferencia al PSOE actual y al Partido Popular no es la corrupción, que debe ser rechazada de raíz. Lo que diferencia a Pedro Sánchez de Alberto Núñez Feijóo es que, para ser investido presidente del Gobierno, el líder del PSOE pactó con los partidos separatistas de Cataluña y País Vasco, con la extrema izquierda de ERC y de Bildu, así como con el PNV y Junts, agrupaciones liberal conservadoras, profundamente independentistas. Lo que ha provocado el rechazo popular contra Pedro Sánchez no es solo la corrupción condenada por el Tribunal Supremo en la figura del número 2 del Partido, José Luis Ábalos. El pueblo español está indignado, sobre todo, con la indecencia de que Pedro Sánchez para conseguir el poder, primero, y mantenerse en él, después, haya hecho concesiones inauditas a los partidos que pretenden despedazar a España. Ahí es donde se encuentra el punto frágil del presidente del Gobierno y del sanchismo. Plantear el debate político solo sobre la corrupción significa embestir una muleta sabiamente desplegada por la mano izquierda de Pedro Sánchez.. Se equivoca, en fin, el Partido Popular si se dedica a combatir al PSOE sanchista exhibiendo sus casos de corrupción. Se tropezará una y otra vez con el «Y tú más» y la relación de casos del PP vertebrados por el tirón corruptor. Feijóo debe dedicarse sobre todo a descarnar lo que hace más aborrecible a Pedro Sánchez: sus acuerdos abiertos o subterráneos con los partidos separatistas, de forma especial con Bildu, que es el heredero y el defensor de los terroristas etarras, los que durante largas décadas ensangrentaron España.
