En los pueblos confinados, los vecinos siguen pendientes de la evolución del devastador incendio de la Sierra Oeste de Madrid que ya ha calcinado 45.000 hectáreas. Conviven con el miedo y la esperanza de que las llamas puedan ser contenidas y a sus casas no llegue más que el humo. El fuego, sin embargo, sigue sin estabilizarse. Un total de 12 municipios han sido evacuados, con unas 30.000 personas desalojadas, y otros cuatro permanecen confinados, donde más de 20.000 vecinos no pueden salir de sus casas. Los confinamientos siguen activos en San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Valdemaqueda y Villa del Prado.Seguir leyendo
En los pueblos confinados, los vecinos siguen pendientes de la evolución del devastador incendio de la Sierra Oeste de Madrid que ya ha calcinado 45.000 hectáreas. Conviven con el miedo y la esperanza de que las llamas puedan ser contenidas y a sus casas no llegue más que el humo. El fuego, sin embargo, sigue sin estabilizarse. Diez municipios han sido evacuados, con unas 30.000 personas desalojadas, y otros cuatro permanecen confinados, donde cerca de 20.262 vecinos no pueden salir de sus casas. Los confinamientos siguen activos en San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Valdemaqueda y Villa del Prado.En San Martín de Valdeiglesias, Mariano Pérez, de 48 años, intenta no alarmarse. “Es por el humo, no por las llamas”, explica. Cuenta que la Policía Local mantiene informados a los vecinos y que, aunque el fuego se acercó algo más durante la noche, desde el pueblo no llegan a verse las llamas. Les queda ahora paciencia: “Tenemos que estar en casa y salir lo menos posible por prevención”. Luis Haro, portavoz del PSOE en el municipio, confirma que el humo es de momento la principal preocupación. Cuenta que todo parece bajo control y que la gente ya no está tan asustada porque ya no ven las llamas. “Ayer se podía ver más desde el monte (Canto del Garro). Hoy solo se ve muchísimo humo blanco”. Cuenta que se ha habilitado el pabellón municipal para los que fueron desalojados de viviendas en las localidades cercanas. La decisión entre evacuar o confinar no se toma aleatoriamente. Depende de la dirección de la emergencia de Protección Civil, en función de la evolución técnica del incendio. Así lo explica Sonia Crespo, de la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid: “Los expertos lo evalúan y lo valoran por la situación del desarrollo del incendio en el entorno de ese municipio”. Cuando se decreta el confinamiento, el Ministerio del Interior envía alertas Es-Alert informando de la obligación de permanecer en casa.Según Dani Fernández, bombero forestal de la BRIF de Laza, en Galicia, el confinamiento suele ser la opción por defecto. Sirve para evitar desplazamientos innecesarios por la zona, impedir que los vecinos se asusten al ver las llamas e intenten escapar por carreteras inseguras, además de reducir la exposición al humo, especialmente entre las personas mayores. Explica que las viviendas en España son seguras frente al fuego. “Las edificaciones de aquí son de piedra o ladrillo, materiales que no son susceptibles de arder”, señala. “Una casa habitada es muy difícil que llegue a arder en su totalidad”.Columna de humo producida por el incendio que se mantiene activo en la localidad madrileña de Pelayos de la Presa, el viernes.Mariscal (EFE)Las recomendaciones para que no dejen sus casas son las que siguen los vecinos de Pelayos de la Presa. Entre ellos está el propietario de la barbería Pelayos, que prefiere no dar su nombre. Describe un municipio paralizado. Dentro del
12 municipios han sido evacuados y San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Valdemaqueda y Villa del Prado continúan confinados por el incendio
