Con más de 135.000 hectáreas quemadas en todo el territorio, según datos oficiales trasladados por el Gobierno, España afronta unos días muy complicados con respecto a los incendios que azotan varios puntos del país, especialmente Madrid, Ávila y Toledo, donde el Ejecutivo ha decretado estado de emergencia de interés nacional.
Evacuados, pueblos confinados y múltiples afectados nos dejan lo que hasta ahora está siendo un verano muy duro, con previsiones de que las olas de calor y altas temperaturas no den tregua en lo que queda de estación. Más allá del trabajo de los servicios de emergencia y demás personas volcadas en sofocar los incendios, el cambio de dirección del viento o posibilidad de precipitaciones gestionan la dificultad de solventar las llamas, que en algunos casos, se encuentran «fuera de extinción», o lo que es lo mismo, sin posibilidad de controlar con facilidad.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ordenó este sábado ampliar a la provincia de Toledo el ámbito territorial de la declaración de emergencia de interés nacional declarada el jueves por la noche y que afectaba a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila.
Así lo confirmaron fuentes del ministerio, que detallaron que la decisión se ha adoptado a petición de la dirección operativa de la emergencia, y en atención a la evolución de los incendios, a su carácter interterritorial y a la conveniencia de asegurar la máxima eficacia en la coordinación y empleo de los recursos disponibles.
Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitará este domingo el puesto de mando avanzado ubicado en Navaluenga (Ávila). En esta comparecencia, Sánchez ha avanzado que debido a la evolución y ante el peligro de que converjan los que azotan Madrid y Ávila, se había decidido que la gestión y mando de la emergencia fuera uno solo.
Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, son al menos 21.000 hectáreas las afectadas en el incendio forestal iniciado en Burgohondo (Ávila) con unos 112 kilómetros de perímetro, mientras que el declarado en Villa del Prado alcanza las 24.000 hectáreas y los 100 kilómetros de perímetro.
El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico mantiene desplegados 31 medios aéreos, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales en Ávila, León, Madrid, Teruel, Huesca, Ciudad Real, Guadalajara, Huelva, Asturias, Canarias y Murcia.
En concreto, el Departamento que dirige Sara Aagesen ha informado de que están reforzando los dispositivos en la extinción de incendios con once helicópteros, cuatro aviones de carga en tierra, doce aviones anfibio, cuatro aviones de coordinación, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales. Los efectivos se encuentran desplegados en las localidades de Burgohondo (Ávila), Valdesmario (León), Balboa (León), San Martín de Valdeiglesias (Madrid), Ejulve (Teruel), Plan (Huesca), Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), La Mierla (Guadalajara), Alosno (Huelva), Caso (Asturias), Teide (Las Palmas) y Mazarrón (Murcia).
Con más de 135.000 hectáreas quemadas en todo el territorio, según datos oficiales trasladados por el Gobierno, España afronta unos días muy complicados con respecto a los incendios que azotan varios puntos del país, especialmente Madrid, Ávila y Toledo, donde el Ejecutivo ha decretado estado de emergencia de interés nacional. Evacuados, pueblos confinados y múltiples afectados nos dejan lo que hasta ahora está siendo un verano muy duro, con previsiones de que las olas de calor y altas temperaturas no den tregua en lo que queda de estación. Más allá del trabajo de los servicios de emergencia y demás personas volcadas en sofocar los incendios, el cambio de dirección del viento o posibilidad de precipitaciones gestionan la dificultad de solventar las llamas, que en algunos casos, se encuentran «fuera de extinción», o lo que es lo mismo, sin posibilidad de controlar con facilidad. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ordenó este sábado ampliar a la provincia de Toledo el ámbito territorial de la declaración de emergencia de interés nacional declarada el jueves por la noche y que afectaba a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila. Así lo confirmaron fuentes del ministerio, que detallaron que la decisión se ha adoptado a petición de la dirección operativa de la emergencia, y en atención a la evolución de los incendios, a su carácter interterritorial y a la conveniencia de asegurar la máxima eficacia en la coordinación y empleo de los recursos disponibles. Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitará este domingo el puesto de mando avanzado ubicado en Navaluenga (Ávila). En esta comparecencia, Sánchez ha avanzado que debido a la evolución y ante el peligro de que converjan los que azotan Madrid y Ávila, se había decidido que la gestión y mando de la emergencia fuera uno solo. Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, son al menos 21.000 hectáreas las afectadas en el incendio forestal iniciado en Burgohondo (Ávila) con unos 112 kilómetros de perímetro, mientras que el declarado en Villa del Prado alcanza las 24.000 hectáreas y los 100 kilómetros de perímetro. El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico mantiene desplegados 31 medios aéreos, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales en Ávila, León, Madrid, Teruel, Huesca, Ciudad Real, Guadalajara, Huelva, Asturias, Canarias y Murcia. En concreto, el Departamento que dirige Sara Aagesen ha informado de que están reforzando los dispositivos en la extinción de incendios con once helicópteros, cuatro aviones de carga en tierra, doce aviones anfibio, cuatro aviones de coordinación, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales. Los efectivos se encuentran desplegados en las localidades de Burgohondo (Ávila), Valdesmario (León), Balboa (León), San Martín de Valdeiglesias (Madrid), Ejulve (Teruel), Plan (Huesca), Retuerta del Bull
Con más de 135.000 hectáreas quemadas en todo el territorio, según datos oficiales trasladados por el Gobierno, España afronta unos días muy complicados ante el avance de las llamas
Con más de 135.000 hectáreas quemadas en todo el territorio, según datos oficiales trasladados por el Gobierno, España afronta unos días muy complicados con respecto a los incendios que azotan varios puntos del país, especialmente Madrid, Ávila y Toledo, donde el Ejecutivo ha decretado estado de emergencia de interés nacional. Evacuados, pueblos confinados y múltiples afectados nos dejan lo que hasta ahora está siendo un verano muy duro, con previsiones de que las olas de calor y altas temperaturas no den tregua en lo que queda de estación. Más allá del trabajo de los servicios de emergencia y demás personas volcadas en sofocar los incendios, el cambio de dirección del viento o posibilidad de precipitaciones gestionan la dificultad de solventar las llamas, que en algunos casos, se encuentran «fuera de extinción», o lo que es lo mismo, sin posibilidad de controlar con facilidad. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ordenó este sábado ampliar a la provincia de Toledo el ámbito territorial de la declaración de emergencia de interés nacional declarada el jueves por la noche y que afectaba a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila. Así lo confirmaron fuentes del ministerio, que detallaron que la decisión se ha adoptado a petición de la dirección operativa de la emergencia, y en atención a la evolución de los incendios, a su carácter interterritorial y a la conveniencia de asegurar la máxima eficacia en la coordinación y empleo de los recursos disponibles. Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitará este domingo el puesto de mando avanzado ubicado en Navaluenga (Ávila). En esta comparecencia, Sánchez ha avanzado que debido a la evolución y ante el peligro de que converjan los que azotan Madrid y Ávila, se había decidido que la gestión y mando de la emergencia fuera uno solo. Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, son al menos 21.000 hectáreas las afectadas en el incendio forestal iniciado en Burgohondo (Ávila) con unos 112 kilómetros de perímetro, mientras que el declarado en Villa del Prado alcanza las 24.000 hectáreas y los 100 kilómetros de perímetro.El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico mantiene desplegados 31 medios aéreos, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales en Ávila, León, Madrid, Teruel, Huesca, Ciudad Real, Guadalajara, Huelva, Asturias, Canarias y Murcia.En concreto, el Departamento que dirige Sara Aagesen ha informado de que están reforzando los dispositivos en la extinción de incendios con once helicópteros, cuatro aviones de carga en tierra, doce aviones anfibio, cuatro aviones de coordinación, dos unidades de apoyo y ocho brigadas de bomberos forestales. Los efectivos se encuentran desplegados en las localidades de Burgohondo (Ávila), Valdesmario (León), Balboa (León), San Martín de Valdeiglesias (Madrid), Ejulve (Teruel), Plan (Huesca)
