Este fin de semana la F1 disputa el Gran Premio de Hungría, el último antes del parón veraniego y que, hasta el momento, está dejando una serie de sorpresas en forma de «puesta de pilas» de algunos equipos que los dominadores hasta ahora, Mercedes y Ferrari, no esperaban. Porque ayer la «pole» la marcó Lando Norris con el McLaren, que trae algunas mejoras en su monoplaza y confirmó que pueden enderezar el pésimo arranque de campaña que han protagonizado. Sobre todo, teniendo en cuenta que son los actuales campeones, tanto de constructores como de pilotos. Vale que Hungría es un escenario distinto, corto y con curvas lentas y media carga aerodinámica, pero lo cierto es que nadie contaba con Norris para hacerse con la vuelta rápida y obtener la primera plaza, algo que en este circuito es casi garantía para alcanzar la victoria. Eso dicen las estadísticas, aunque con la nueva reglamentación y la gestión de la parte eléctrica de la unidad de potencia puede haber muchas sorpresas y adelantamientos donde nadie los espera. Norris partirá desde el primer puesto y, justo por detrás, lo hará Leclerc, que es el más temido por sus fulgurantes salidas. Será el momento clave de la carrera, ya que los Ferrari tienen algo de ventaja en este aspecto por contar con un turbo de menor tamaño. El monegasco tendrá una nueva oportunidad para ganar una carrera y confirmar, de una vez por todas, que los coches rojos pueden estar en condiciones de pelear por el título. No son más rápidos que los Mercedes; sin embargo, la fiabilidad sí les acompaña, algo que los coches plateados no han logrado aún. De hecho, ayer, al término de la clasificación, Russell debió parar inmediatamente el coche por un riesgo de rotura del motor. Oscar Piastri lo hará desde el tercer puesto, por el lado limpio de la pista, lo que aseguraba una frenada al final de recta en la que veremos a tres pilotos en fila luchando por ser el primero en pasar. Antonelli, que realmente fue tercero, acabó sancionado (por rodar muy lento en el regreso a boxes) y arrancará desde la séptima plaza. En la quinta lo hará Hamilton, que realmente acabó segundo, pero fue sancionado con tres posiciones por estorbar a Piastri en su vuelta rápida. Las imágenes no dejan lugar a dudas. La otra gran sorpresa del día fue el pequeño y estimulante paso adelante dado por Aston Martin. Las 16 mejoras incorporadas al coche funcionaron en Hungría durante la clasificación y Alonso, incluso, accedió a la Q2. Arrancará 16.º y, al fin, en este circuito ha superado a equipos como Cadillac, Haas y Williams. Otra cosa será la carrera y la degradación de los neumáticos, ya que se esperan temperaturas muy altas, con hasta 40 grados en la pista. Y todo esto a la espera de las mejoras en el motor, aunque es cierto que en Hungaroring la unidad de potencia adquiere menos protagonismo. Eso será en la siguiente carrera, a la vuelta del verano. Por su parte, Carlos Sainz no atraviesa su mejo
El ingles fue el más rápido por delante de Leclerc. Alonso saldrá 16º tras comprobar que Aston Martin ha dado un pequeño paso adelante
Este fin de semana la F1 disputa el Gran Premio de Hungría, el último antes del parón veraniego y que, hasta el momento, está dejando una serie de sorpresas en forma de «puesta de pilas» de algunos equipos que los dominadores hasta ahora, Mercedes y Ferrari, no esperaban. Porque ayer la «pole» la marcó Lando Norris con el McLaren, que trae algunas mejoras en su monoplaza y confirmó que pueden enderezar el pésimo arranque de campaña que han protagonizado. Sobre todo, teniendo en cuenta que son los actuales campeones, tanto de constructores como de pilotos.Vale que Hungría es un escenario distinto, corto y con curvas lentas y media carga aerodinámica, pero lo cierto es que nadie contaba con Norris para hacerse con la vuelta rápida y obtener la primera plaza, algo que en este circuito es casi garantía para alcanzar la victoria. Eso dicen las estadísticas, aunque con la nueva reglamentación y la gestión de la parte eléctrica de la unidad de potencia puede haber muchas sorpresas y adelantamientos donde nadie los espera.Norris partirá desde el primer puesto y, justo por detrás, lo hará Leclerc, que es el más temido por sus fulgurantes salidas. Será el momento clave de la carrera, ya que los Ferrari tienen algo de ventaja en este aspecto por contar con un turbo de menor tamaño. El monegasco tendrá una nueva oportunidad para ganar una carrera y confirmar, de una vez por todas, que los coches rojos pueden estar en condiciones de pelear por el título. No son más rápidos que los Mercedes; sin embargo, la fiabilidad sí les acompaña, algo que los coches plateados no han logrado aún. De hecho, ayer, al término de la clasificación, Russell debió parar inmediatamente el coche por un riesgo de rotura del motor.Antonelli lo hará desde el tercer puesto, por el lado limpio de la pista, lo que asegura una frenada al final de recta en la que veremos a tres pilotos en fila luchando por ser el primero en pasar. Después lo hará Hamilton, que realmente acabó segundo, pero fue sancionado con tres posiciones por estorbar a Piastri en su vuelta rápida. Las imágenes no dejan lugar a dudas.La otra gran sorpresa del día fue el pequeño y estimulante paso adelante dado por Aston Martin. Las 16 mejoras incorporadas al coche funcionaron en Hungría durante la clasificación y Alonso, incluso, accedió a la Q2. Arrancará 16.º y, al fin, en este circuito ha superado a equipos como Cadillac, Haas y Williams. Otra cosa será la carrera y la degradación de los neumáticos, ya que se esperan temperaturas muy altas, con hasta 40 grados en la pista. Y todo esto a la espera de las mejoras en el motor, aunque es cierto que en Hungaroring la unidad de potencia adquiere menos protagonismo. Eso será en la siguiente carrera, a la vuelta del verano.Por su parte, Carlos Sainz no atraviesa su mejor momento del año. El Williams se ha quedado estancado y, dadas sus características, el ratonero circuito húngaro no le va muy bien. Ayer no pasó de la Q1 y
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