La vida temprana del comediante no fue perfecta, y siempre recordará la ‘desesperación oscura’ de descubrir que tuvo que hacer todo el camino hasta aquí para conseguir esa publicación.
Es raro encontrar individuos en la cima de su profesión que puedan atribuir su progreso inicial a sus propias palabras. Por ejemplo, el comediante y actor José Mota habló de su actuación inicial durante una reciente discusión en el podcast de Alex Fidalgo ‘Lo que tú dices’. El 30 de junio, el comediante cumplió 61 años y desde entonces han transcurrido un número significativo de años. En realidad, un día, mientras estaba en Zaragoza después de su servicio militar, se le presentó la oportunidad. Mencionó que le habían dado la oportunidad de trabajar durante un fin de semana en un pub llamado Bradbury, ubicado en Residencial Paraíso. Ella explicó además que aunque el trabajo no pagaba mucho, era una experiencia valiosa que valía la pena los gastos. A pesar de los bajos ingresos, decidió aprovechar la oportunidad. «Tengo la sensación de que la comedia y yo vamos a ser grandes amigos». Cuando me acerqué a Bradbury esa noche, la lluvia fue implacable y mi intento de ventriloquismo cayó, provocando ninguna risa de la audiencia, recordó con emociones visibles y unos cuantos mechones de pelo. Después de eso, el ex miembro de Cruz y Raya reveló que el héroe de esa noche propuso acompañarlo al alojamiento donde residía, y el evento que transcurrió durante ese viaje dejó una impresión duradera en él por el resto de su vida.
Es raro encontrar individuos en la cima de su profesión que puedan atribuir su progreso inicial a sus propias palabras. Un ejemplo es el humorista y actor José Mota, quien en un reciente diálogo en el podcast ‘Lo que tú dices’, dirigido por Alex Fidalgo, revisó su actuación inicial. El comediante acaba de cumplir 61 años el 30 de junio, y desde entonces han transcurrido numerosos años. Un día, mientras estaba en Zaragoza después de terminar su servicio militar, recibió una oferta para un trabajo de fin de semana en un pub llamado Bradbury, ubicado en Residencial Paraíso. Mencionó que valía la pena el costo, aunque no era mucho en comparación con lo que ganaba. Sin embargo, no quería perder esta oportunidad. Ella sintió que era el comienzo de una gran amistad entre ella y la comedia. Al llegar a Bradbury esa noche húmeda, intenté sin éxito el ventriloquismo sin ninguna risa de la multitud. El ex miembro de Cruz y Raya recordó junto con los gestos y el movimiento del cabello. Luego mencionó que el protagonista de la noche se ofreció a guiarlo a su alojamiento y los eventos que transcurrieron durante el viaje dejaron una impresión duradera. «La acción continua de los limpiaparabrisas que limpian el agua me recordó los mares», dijo. Recuerdo que me dijo: ‘Esta ocupación no es satisfactoria porque no deseo continuar y demás.’ Recuerdo que le dije: «Dentro de dos años, todavía seré joven y si no puedo hacerlo, seguiré las Bellas Artes». Expresó su fuerte deseo de estudiar la disciplina, ya que estaba profundamente impresa en él por la ‘amargura negra’ de darse cuenta de que solo podía lograr esa imagen en particular.
