Torrelavega rezuma socialismo. La segunda ciudad de Cantabria, de casi 52.000 habitantes, tiene un millar de afiliados del PSOE. “La proporción es de aúpa, un militante por cada 52 paisanos, si sumamos a sus familias estamos hablando de una mayoría absoluta del PSOE”, ironiza un funcionario municipal que declina identificarse “por lo mucho que hay en juego”. La agrupación contaba a finales del año pasado con 400 militantes, incluidos los inscritos de las Juventudes Socialistas, pero en los últimos meses se ha producido una movilización sin precedentes con afiliaciones masivas que la ha convertido en seis meses en una de las casas del pueblo más grandes de toda España. “Es un milagro, como la multiplicación de los panes y los peces”, responde con sorna Antonia Marín, militante de 78 años “preocupada por la imagen que se está dando dentro y fuera del PSOE”. Seguir leyendo
Torrelavega rezuma socialismo. La segunda ciudad de Cantabria, de casi 52.000 habitantes, tiene un millar de afiliados del PSOE. “La proporción es de aúpa, un militante por cada 52 paisanos, si sumamos a sus familias estamos hablando de una mayoría absoluta del PSOE”, ironiza un funcionario municipal que declina identificarse “por lo mucho que hay en juego”. La agrupación contaba a finales del año pasado con 400 militantes, incluidos los inscritos de las Juventudes Socialistas, pero en los últimos meses se ha producido una movilización sin precedentes con afiliaciones masivas que la ha convertido en seis meses en una de las casas del pueblo más grandes de toda España. “Es un milagro, como la multiplicación de los panes y los peces”, responde con sorna Antonia Marín, militante de 78 años “preocupada por la imagen que se está dando dentro y fuera del PSOE”. El fenómeno no es casual. El bum de afiliados coincide con las primarias para elegir al candidato en las elecciones municipales del próximo año. Un proceso, que se decide este domingo entre el secretario de organización regional, Agustín Molleda, el número dos y, por tanto, responsable del aparato de la federación, con la influencia que conlleva, y el teniente de alcalde desde 2023, José Luis Urraca, y secretario de la agrupación local. Pedro Casares, el líder territorial, ha restado importancia al aumento de fichas y ha justificado que cuando hay procesos de votación interna esto “ha pasado siempre”. También considera que se debe a “una expectativa de ilusión, de cambio”. “Hay que animar a la gente a que se afilie (…), ojalá seamos más”, afirmó el 2 de julio.La ciudad, un feudo tradicional del PSOE, es la principal institución de Cantabria en la que gobiernan los socialistas, aunque el alcalde desde 2019 es Javier López Estrada, del PRC. La otra etapa con un regidor regionalista fue entre 1999 y 2003. El PP solo ha tenido el bastón de mando entre 2011 y 2014. El resto del tiempo desde la restauración de la democracia la alcaldía ha sido socialista. “A mediados de los años ochenta llegamos a ser casi 500, entonces había muchísima ilusión, justo llegamos al Gobierno con Felipe González, y además hacíamos una militancia dual con la UGT”, recuerda Enrique Menocal, de 79 años, con carnet del partido desde 1977 y miembro histórico de la ejecutiva local, mientras apura un refrigerio en la céntrica casa del pueblo, muy desangelada para haber multiplicado su censo. “No hay mucho movimiento, no se ha notado en la clientela”, corrobora Germán Domínguez, de 66 años, mientras atiende la barra del bar de la sede como viene haciendo los últimos diez años.El incremento de afiliados ha captado la atención de la dirección federal del PSOE ante su segunda mayor agrupación en el Norte, donde a la agrupación de Torrelavega solo le supera la de Gijón (1.246). La ciudad de León tiene unos 850, mientras que la primera agrupaci
Ferraz da su visto bueno a la mayoría de incorporaciones en un proceso cuestionado por una de las candidaturas por el incremento “extraordinariamente anómalo” de militantes
