Uno de cada dos españoles ha decidido no viajar este verano debido a la inflación y la presión financiera a la que están sometidos
En pleno verano, todo el mundo fantasea con hacer una pequeña escapada a la playa, pero puede que este año no sea tan fácil como lo habría sido hasta ahora, pues el poder adquisitivo y el coste de los servicios se han visto profundamente perjudicados. Esto ha llevado a que el precio de una casa en la playa este verano duplique en algunas ocasiones el de hace cinco años, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa. Es el caso de Estepona, lugar donde la vivienda es ahora un 122% más cara que en 2021, cuando se pagaban, de media, 706 euros, frente a los 1.567 euros de 2026.Las zonas de costa son las más tensionadas en el mercado del alquiler, tanto para las rentas de larga duración como para alojamientos vacacionales. Esto ha llevado a que el 40% de las ciudades costeras tenga un precio superior a la media española, que en junio se situó en 14,79 euros/m2 al mes.Esto se debe al creciente interés de los españoles por vivir en estas zonas durante todo el año, impulsados por el teletrabajo y la masificación de las grandes ciudades en los últimos años, que, junto a la limitada disponibilidad de vivienda en alquiler, ha hecho que la oferta no sea capaz de absorber toda la demanda existente, convirtiendo a la costa en uno de los territorios más tensionados del país.Las ciudades de Sant Josep de sa Talaia, Calvià y Santa Eulària des Riu son las más caras para alquilar una vivienda en una zona de playa, con un coste de 25,56€/m2 al mes, 24,64€/m2 y 23,53€/m2, respectivamente. Entre las capitales costeras destaca Barcelona, con 21,71€/m2. En el norte, Laredo encabeza la lista con 20,53€/m2.Aunque la oferta del alquiler disponible de vivienda en los municipios costeros se ha incrementado un 196% en los últimos cinco años, al pasar de 49 municipios con accesibilidad en junio de 2021 a 145 en junio de 2026, no se observan descensos en el precio en ninguna de las localidades. En cambio, por norma general, las zonas cercanas al mar han experimentado un incremento de al menos el 30% en el coste de sus arrendamientos, llegando a superar en la mayoría de las ocasiones el umbral del 75%.Si el alquiler de una casa se descarta como opción, siempre hay alternativas, aunque no por ello serán más baratas. El precio de los hoteles y otros servicios de alojamiento similares, según los datos del IPC publicados esta semana, se ha incrementado este mes de junio en un 11,4% respecto al mismo periodo del año pasado. Esto puede llevar a que muchos españoles que quieran salir de su lugar de residencia este verano recurran a centros de vacaciones, campings o albergues, estancias que también se han encarecido un 4,4%. Sea como sea, el alojamiento este verano saldrá más caro que el verano pasado.El transporte, disparado por la crisis energéticaEl alojamiento no será el único factor de las vacaciones que se verá comprometido con el aumento de precios. El diésel ya cuesta hoy un 14% más de lo que lo hacía el año pasado, mientras que la
En pleno verano, todo el mundo fantasea con hacer una pequeña escapada a la playa, pero puede que este año no sea tan fácil como lo habría sido hasta ahora, pues el poder adquisitivo y el coste de los servicios se han visto profundamente perjudicados. Esto ha llevado a que el precio de una casa en la playa este verano duplique en algunas ocasiones el de hace cinco años, según el Índice Inmobiliario de Fotocasa. Es el caso de Estepona, lugar donde la vivienda es ahora un 122% más cara que en 2021, cuando se pagaban, de media, 706 euros, frente a los 1.567 euros de 2026. Las zonas de costa son las más tensionadas en el mercado del alquiler, tanto para las rentas de larga duración como para alojamientos vacacionales. Esto ha llevado a que el 40% de las ciudades costeras tenga un precio superior a la media española, que en junio se situó en 14,79 euros/m2 al mes. Esto se debe al creciente interés de los españoles por vivir en estas zonas durante todo el año, impulsados por el teletrabajo y la masificación de las grandes ciudades en los últimos años, que, junto a la limitada disponibilidad de vivienda en alquiler, ha hecho que la oferta no sea capaz de absorber toda la demanda existente, convirtiendo a la costa en uno de los territorios más tensionados del país. Las ciudades de Sant Josep de sa Talaia, Calvià y Santa Eulària des Riu son las más caras para alquilar una vivienda en una zona de playa, con un coste de 25,56€/m2 al mes, 24,64€/m2 y 23,53€/m2, respectivamente. Entre las capitales costeras destaca Barcelona, con 21,71€/m2. En el norte, Laredo encabeza la lista con 20,53€/m2. Aunque la oferta del alquiler disponible de vivienda en los municipios costeros se ha incrementado un 196% en los últimos cinco años, al pasar de 49 municipios con accesibilidad en junio de 2021 a 145 en junio de 2026, no se observan descensos en el precio en ninguna de las localidades. En cambio, por norma general, las zonas cercanas al mar han experimentado un incremento de al menos el 30% en el coste de sus arrendamientos, llegando a superar en la mayoría de las ocasiones el umbral del 75%. Si el alquiler de una casa se descarta como opción, siempre hay alternativas, aunque no por ello serán más baratas. El precio de los hoteles y otros servicios de alojamiento similares, según los datos del IPC publicados esta semana, se ha incrementado este mes de junio en un 11,4% respecto al mismo periodo del año pasado. Esto puede llevar a que muchos españoles que quieran salir de su lugar de residencia este verano recurran a centros de vacaciones, campings o albergues, estancias que también se han encarecido un 4,4%. Sea como sea, el alojamiento este verano saldrá más caro que el verano pasado. El transporte, disparado por la crisis energética El alojamiento no será el único factor de las vacaciones que se verá comprometido con el aumento de precios. El diésel ya cuesta hoy un 14% más de lo que lo hacía el año pasado, mientras
