Madrid destina el 26% de sus ingresos tributarios autonómicos al sistema, por solo el 8% en el caso de Cataluña y el 7% de Baleares, las única que suman fondos al sistema. El resto de regiones recibe más que aporta
El sistema de financiación autonómico (SFA) en vigor mantiene los mismos parámetros de los últimos ejercicios, por lo que solo tres comunidades –Madrid, Cataluña y Baleares– son las únicas que tienen un saldo positivo de aportaciones al sistema. Es decir, que se mantienen como las regiones con mayor renta per cápita –al margen de las autonomías forales, País Vasco y Navarra– y las únicas aportadoras netas al SFA en 2024, el último ejercicio contabilizable y que ha estudiado el director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, con los últimos datos oficiales sobre los flujos netos de recursos cruzados entre el Estado y las comunidades autónomas, que tienden a igualar la financiación por habitante ajustado de los distintos territorios.. Según el análisis de Fedea, el volumen total de la financiación de las comunidades de régimen común –medida a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal– experimentó un incremento de 14.400 millones de euros, un 9,45% más con respecto a 2023, muy por encima del 2,8% de inflación registrado ese año, lo que supone un «aumento apreciable de la financiación autonómica en términos reales –en torno a 6,5 puntos porcentuales-– sobre todo por el fuerte crecimiento de la recaudación tributaria homogénea que aumentó en un 10,3%».. El sistema aporta a las comunidades de menor renta recursos extra por encima de sus ingresos tributarios, por un importe que roza los 25.000 millones de euros, financiados con recursos que llegan por dos vías: en parte del Estado –que aporta algo más de 13.200 millones de euros– y en parte de las comunidades con mayor renta per cápita –las citadas Madrid, Cataluña y Baleares– que aportan otros 11.400 millones, aunque de forma muy desigual, ya que casi el 80% de esta aportación proviene de Madrid, que insufla 8.681 millones, por 2.315 de Cataluña y 413 de Baleares. Estas aportaciones a la nivelación interregional suponen entre el 7% y el 8% de los ingresos tributarios autonómicos en Baleares y Cataluña, pero se disparan en el caso de Madrid hasta el 26%.. En el lado de las comunidades receptoras, las transferencias recibidas por esta vía exceden el 20% de los ingresos tributarios homogéneos en diez casos y son particularmente importantes en Extremadura y Canarias, donde superan el 72% y el 96%, respectivamente, de la recaudación por tributos cedidos. Murcia, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Castilla-La Mancha mantienen las últimas posiciones en la cola de la distribución, con índices de financiación efectiva por habitante ajustado muy bajos. Es decir, siguen siendo las peor financiadas, como viene sucediendo año tras año en el actual sistema de financiación autonómica.. Madrid es, de largo, la que más aporta al régimen de financiación general y, junto a Aragón, son las que más ha mejorado su situación respecto al resto.. Así lo señalan las variaciones registradas entre 2023 y 2024 en las posiciones relativas de las distintas comunidades autónomas en términos de financiación efectiva por habitante ajustado. Baleares, por el contrario, ha perdido 3,7 puntos, seguida de Extremadura y Cantabria, que pierden algo más de punto y medio. También Canarias ha retrocedido su posición en el ranking, con una caída de 1,3 puntos, Cataluña ha mejorado levemente (0,6%), y Andalucía (0,2%) y la Comunidad Valenciana (0,1%) han avanzado muy ligeramente.. En el caso de Andalucía, la región recibió 1.634 millones menos que la media de los recursos procedentes de la financiación autonómica, en aplicación del criterio de población ajustada. «Esto significa que cada andaluz recibió 193 euros menos que la media en términos de financiación por habitante ajustado o que recibió 286 euros menos que cada catalán y 876 euros menos que un cántabro», reprocharon ayer fuentes del Gobierno andaluz.. En cuanto a la financiación efectiva de cada comunidad autónoma –expresada en forma de índice con base 100–, tiene en los ingresos tributarios regionales la partida más importante, que supone el 92% de la financiación efectiva a competencias homogéneas, siete décimas más que en 2023. La contribución de los ingresos tributarios a la financiación efectiva, sin embargo, varía muy significativamente de unas regiones a otras, oscilando entre 135 en Madrid y 55 en Canarias. Las demás partidas tienen un tamaño muy inferior en promedio, pero pueden ser extremadamente importantes en algunas regiones. La transferencia de garantía, por ejemplo, reduce la financiación relativa de Madrid, Baleares y Cataluña entre 6 y 26 puntos y aumenta la de Canarias en 45 puntos y la de Extremadura en 27.. El Fondo de Suficiencia es muy importante en Cantabria, la Rioja y Extremadura con un valor positivo y en Baleares, la Comunidad Valenciana y Madrid con uno negativo. El Fondo de Cooperación añade más de dos puntos a la financiación relativa de seis regiones, superando los cinco puntos únicamente en Extremadura y Cantabria, mientras que el de Competitividad aporta en torno a 7 puntos al índice de financiación relativa de la Comunidad Valenciana, 10 al de Canarias y 21 al de Baleares.. Para 2025, 2026 y 2027 no se dispone todavía de datos de financiación definitiva, pero los recursos sujetos a liquidación proporcionados por el sistema (medidos a precios corrientes) crecieron con fuerza en 2024 -a tasas del 14,7%- y se prevé que tiendan a estancarse en 2025 -con una tasa de crecimiento de en torno al 2,5%- para repuntar en 2026 y 2027 a tasas de entre el 7% y el 9%.. Fedea afea a Hacienda que, en los últimos años, como resultado de las dificultades para aprobar unos Presupuestos Generales -al estar prorrogados por tres veces los de 2023-, no se dispone del detalle de las entregas a cuenta a las autonomías ni previsiones de liquidación, sino que sólo se tiene conocimiento de su cuantía agregada y que, además, se toma de las notas de Prensa del Ministerio de Hacienda tras la celebración de ciertas reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera, no de una información oficial y contrastable. Por tanto, todas estas cifras «han de interpretarse con precaución porque no están calculadas a competencias homogéneas, no incluyen fuentes importantes de ingresos como los tributos cedidos tradicionales y mezclan ingresos correspondientes a varios ejercicios».
El sistema de financiación autonómico (SFA) en vigor mantiene los mismos parámetros de los últimos ejercicios, por lo que solo tres comunidades –Madrid, Cataluña y Baleares– son las únicas que tienen un saldo positivo de aportaciones al sistema. Es decir, que se mantienen como las regiones con mayor renta per cápita –al margen de las autonomías forales, País Vasco y Navarra– y las únicas aportadoras netas al SFA en 2024, el último ejercicio contabilizable y que ha estudiado el director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, con los últimos datos oficiales sobre los flujos netos de recursos cruzados entre el Estado y las comunidades autónomas, que tienden a igualar la financiación por habitante ajustado de los distintos territorios.. Según el análisis de Fedea, el volumen total de la financiación de las comunidades de régimen común –medida a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal– experimentó un incremento de 14.400 millones de euros, un 9,45% más con respecto a 2023, muy por encima del 2,8% de inflación registrado ese año, lo que supone un «aumento apreciable de la financiación autonómica en términos reales –en torno a 6,5 puntos porcentuales-– sobre todo por el fuerte crecimiento de la recaudación tributaria homogénea que aumentó en un 10,3%».. El sistema aporta a las comunidades de menor renta recursos extra por encima de sus ingresos tributarios, por un importe que roza los 25.000 millones de euros, financiados con recursos que llegan por dos vías: en parte del Estado –que aporta algo más de 13.200 millones de euros– y en parte de las comunidades con mayor renta per cápita –las citadas Madrid, Cataluña y Baleares– que aportan otros 11.400 millones, aunque de forma muy desigual, ya que casi el 80% de esta aportación proviene de Madrid, que insufla 8.681 millones, por 2.315 de Cataluña y 413 de Baleares. Estas aportaciones a la nivelación interregional suponen entre el 7% y el 8% de los ingresos tributarios autonómicos en Baleares y Cataluña, pero se disparan en el caso de Madrid hasta el 26%.. En el lado de las comunidades receptoras, las transferencias recibidas por esta vía exceden el 20% de los ingresos tributarios homogéneos en diez casos y son particularmente importantes en Extremadura y Canarias, donde superan el 72% y el 96%, respectivamente, de la recaudación por tributos cedidos. Murcia, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Castilla-La Mancha mantienen las últimas posiciones en la cola de la distribución, con índices de financiación efectiva por habitante ajustado muy bajos. Es decir, siguen siendo las peor financiadas, como viene sucediendo año tras año en el actual sistema de financiación autonómica.. Madrid es, de largo, la que más aporta al régimen de financiación general y, junto a Aragón, son las que más ha mejorado su situación respecto al resto.. Así lo señalan las variaciones registradas entre 2023 y 2024 en las posiciones relativas de las distintas comunidades autónomas en términos de financiación efectiva por habitante ajustado. Baleares, por el contrario, ha perdido 3,7 puntos, seguida de Extremadura y Cantabria, que pierden algo más de punto y medio. También Canarias ha retrocedido su posición en el ranking, con una caída de 1,3 puntos, Cataluña ha mejorado levemente (0,6%), y Andalucía (0,2%) y la Comunidad Valenciana (0,1%) han avanzado muy ligeramente.. En el caso de Andalucía, la región recibió 1.634 millones menos que la media de los recursos procedentes de la financiación autonómica, en aplicación del criterio de población ajustada. «Esto significa que cada andaluz recibió 193 euros menos que la media en términos de financiación por habitante ajustado o que recibió 286 euros menos que cada catalán y 876 euros menos que un cántabro», reprocharon ayer fuentes del Gobierno andaluz.. En cuanto a la financiación efectiva de cada comunidad autónoma –expresada en forma de índice con base 100–, tiene en los ingresos tributarios regionales la partida más importante, que supone el 92% de la financiación efectiva a competencias homogéneas, siete décimas más que en 2023. La contribución de los ingresos tributarios a la financiación efectiva, sin embargo, varía muy significativamente de unas regiones a otras, oscilando entre 135 en Madrid y 55 en Canarias. Las demás partidas tienen un tamaño muy inferior en promedio, pero pueden ser extremadamente importantes en algunas regiones. La transferencia de garantía, por ejemplo, reduce la financiación relativa de Madrid, Baleares y Cataluña entre 6 y 26 puntos y aumenta la de Canarias en 45 puntos y la de Extremadura en 27.. El Fondo de Suficiencia es muy importante en Cantabria, la Rioja y Extremadura con un valor positivo y en Baleares, la Comunidad Valenciana y Madrid con uno negativo. El Fondo de Cooperación añade más de dos puntos a la financiación relativa de seis regiones, superando los cinco puntos únicamente en Extremadura y Cantabria, mientras que el de Competitividad aporta en torno a 7 puntos al índice de financiación relativa de la Comunidad Valenciana, 10 al de Canarias y 21 al de Baleares.. Para 2025, 2026 y 2027 no se dispone todavía de datos de financiación definitiva, pero los recursos sujetos a liquidación proporcionados por el sistema (medidos a precios corrientes) crecieron con fuerza en 2024 -a tasas del 14,7%- y se prevé que tiendan a estancarse en 2025 -con una tasa de crecimiento de en torno al 2,5%- para repuntar en 2026 y 2027 a tasas de entre el 7% y el 9%.. Fedea afea a Hacienda que, en los últimos años, como resultado de las dificultades para aprobar unos Presupuestos Generales -al estar prorrogados por tres veces los de 2023-, no se dispone del detalle de las entregas a cuenta a las autonomías ni previsiones de liquidación, sino que sólo se tiene conocimiento de su cuantía agregada y que, además, se toma de las notas de Prensa del Ministerio de Hacienda tras la celebración de ciertas reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera, no de una información oficial y contrastable. Por tanto, todas estas cifras «han de interpretarse con precaución porque no están calculadas a competencias homogéneas, no incluyen fuentes importantes de ingresos como los tributos cedidos tradicionales y mezclan ingresos correspondientes a varios ejercicios».
