Pablo Vázquez (1965-2026) explicó muchas veces que «nada es gratis», aunque la paternidad de la expresión se la disputan Milton Friedman (1912-2006), premio Nobel y liberal, y el escritor de ciencia ficción Robert A. Heinlein (1907-1988). La formulación original era «no hay almuerzo gratis», que se quedó en «nada es gratis». El origen hay que buscarlo en los bares americanos en la década de 1930 que ofrecían «free lunch» –almuerzo gratis– si se tomaban una serie de copas, cuyo precio excedía con mucho el de la comida. Pablo Vázquez fue el director de FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada), uno de los «pensaderos» económicos españoles más prestigiosos, entre 2005 y 2012. Pensaba que había que acercar los debates económicos al público interesado más allá de los especialistas. Fue la idea germinal que alumbró en 2009 el «blog» «Nada es gratis». El nombre lo propuso el economista Javier Díaz-Giménez, pero Pablo Vázquez lo aplaudió y, desde FEDEA, impulsó y apoyó su nacimiento y su desarrollo. Otros tres economistas, a los que se podría definir como «hetero-ortodoxos», Tano Santos, Luis Garicano y Jesús Fernández Villaverde, tomaron las riendas y, en pocos meses, consiguieron que –el blog Nada es gratis– fuera uno de los referentes en el pensamiento y la divulgación económica. Garicano, que soñó estar en el primer gobierno de Rajoy, fue eurodiputado con Ciudadanos, para luego dejar la política, aunque alguna vez susurra a los oídos de Feijóo.. Pablo Vázquez colaboró con los gobiernos de Rajoy e incluso, entre 2014 y 2016, fue presidente de Renfe, en una época en la que los trenes salían y llegaban a la hora y no eran un problema, sino un ejemplo. También fue diputado, de forma fugaz, porque no se veía en el Congreso. Fallecido, a una edad impropia, hace unos días, presidía la Fundación Democracia 21, que es algo así como la fábrica de ideas del PP, una vez que la Faes de Aznar, se desligara de forma orgánica del partido. Vázquez, que optó por un perfil muy discreto para Reformismo 21, tenía hilo directo con Feijóo y, por supuesto, le habló muchas veces de que «Nada es gratis», algo que quizá Sánchez no quiera escuchar. Eso no impide que a pesar de todo sea cierto, como sabía Pablo Vázquez.
«Pablo Vázquez, recién fallecido, se lo explicó a Feijóo, y es algo que quizá Sánchez no quiere escuchar, pero es cierto»
Pablo Vázquez (1965-2026) explicó muchas veces que «nada es gratis», aunque la paternidad de la expresión se la disputan Milton Friedman (1912-2006), premio Nobel y liberal, y el escritor de ciencia ficción Robert A. Heinlein (1907-1988). La formulación original era «no hay almuerzo gratis», que se quedó en «nada es gratis». El origen hay que buscarlo en los bares americanos en la década de 1930 que ofrecían «free lunch» –almuerzo gratis– si se tomaban una serie de copas, cuyo precio excedía con mucho el de la comida. Pablo Vázquez fue el director de FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada), uno de los «pensaderos» económicos españoles más prestigiosos, entre 2005 y 2012. Pensaba que había que acercar los debates económicos al público interesado más allá de los especialistas. Fue la idea germinal que alumbró en 2009 el «blog» «Nada es gratis». El nombre lo propuso el economista Javier Díaz-Giménez, pero Pablo Vázquez lo aplaudió y, desde FEDEA, impulsó y apoyó su nacimiento y su desarrollo. Otros tres economistas, a los que se podría definir como «hetero-ortodoxos», Tano Santos, Luis Garicano y Jesús Fernández Villaverde, tomaron las riendas y, en pocos meses, consiguieron que –el blog Nada es gratis– fuera uno de los referentes en el pensamiento y la divulgación económica. Garicano, que soñó estar en el primer gobierno de Rajoy, fue eurodiputado con Ciudadanos, para luego dejar la política, aunque alguna vez susurra a los oídos de Feijóo.. Pablo Vázquez colaboró con los gobiernos de Rajoy e incluso, entre 2014 y 2016, fue presidente de Renfe, en una época en la que los trenes salían y llegaban a la hora y no eran un problema, sino un ejemplo. También fue diputado, de forma fugaz, porque no se veía en el Congreso. Fallecido, a una edad impropia, hace unos días, presidía la Fundación Democracia 21, que es algo así como la fábrica de ideas del PP, una vez que la Faes de Aznar, se desligara de forma orgánica del partido. Vázquez, que optó por un perfil muy discreto para Reformismo 21, tenía hilo directo con Feijóo y, por supuesto, le habló muchas veces de que «Nada es gratis», algo que quizá Sánchez no quiera escuchar. Eso no impide que a pesar de todo sea cierto, como sabía Pablo Vázquez.
