Entusiasta y revolucionaria, Noelia Tejedor aspira a presidir el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) en las elecciones que se celebrarán este domingo 19 de abril. Profesora universitaria, es vocal de la Sociedad Científico Profesional de Farmacia Iberoamericana Comunitaria y farmacéutica comunitaria en el barrio de San Blas desde hace 24 años, avales con los que intentará evitar que Manuel Martínez del Peral, actual presidente en funciones, no logre renovar su mandato.. ¿Qué le ha llevado a presentarse a la presidencia del COFM?. Porque hace falta un cambio. Creo que se puede hacer más de lo que se ha logrado en estos últimos cuatro años. Lo que está en juego no es una junta de gobierno, sino un modelo de farmacia. En este tiempo hemos perdido peso institucional y capacidad de influencia, con más presión regulatoria y con la invasión de algunas competencias. El farmacéutico tiene menos reconocimiento del papel sanitario que en 2022 y eso ha generado incertidumbre.. Su candidatura se denomina «Impulso Farmacéutico». ¿Qué quiere mejorar?. El problema es que en estos últimos cuatro años no se ha avanzado. Continuar no es progresar, sino quedarse quieto. Hay que cambiar, luchar de verdad con estrategia y con herramientas para lograr convertir a las farmacias madrileñas en algo que sea estructuralmente esencial para la Comunidad de Madrid.. ¿Cuál es su estrategia?. Hay que basar el impulso de la farmacia en la formación y en la investigación, porque en estos últimos cuatro años esta faceta ha sido inexistente. Los cursos que se han ofrecido han sido muy comerciales y no tanto competenciales. Y se han olvidado de la investigación. Si queremos conseguir implementar nuevos servicios asistenciales, como la vacunación, la indicación farmacéutica, etc., hace falta presentar a la Administración pruebas objetivas, datos que demuestren que la farmacia puede convertirse en algo realmente útil para la sociedad y el modelo sanitario.. Si gana el próximo domingo, ¿qué será lo primero que haga al llegar?. Lo tengo muy claro: nada más llegar hay que hacer una auditoría interna, no solamente a nivel económico, sino también estructural, para ver realmente cómo está el Colegio. Y a continuación voy a hacer algo que el actual presidente en funciones prometió hacer, pero que no cumplió, que es realizar una asamblea extraordinaria para comunicar a todos los colegiados qué es lo que ha pasado realmente en la institución estos cuatro años y cuáles son las acciones concretas que vamos a realizar en cuanto tengamos la información a nuestro alcance.. ¿Qué es lo más grave que ha sucedido en esta legislatura y que genera tanta desconfianza?. Ha habido en torno a 40 despidos, y se han pagado muchas indemnizaciones a personas con una gran trayectoria y experiencia profesional, mientras que se ha contratado a nuevo personal, lo que demuestra que no era por una cuestión de reajuste laboral. A raíz de ello, la percepción que tenemos los colegiados es que el servicio que se nos ofrece ahora es peor.. Pero las cuentas que presenta Martínez del Peral parecen estar muy saneadas…. Eso dicen, porque no lo sé. Los presupuestos están redactados de tal manera que las partidas son agregadas y resulta muy difícil de entender. Hay conceptos que no sabemos en qué están invertidos.. ¿Falta transparencia?. Sí, con detalles como el hecho de que en las asambleas se ha pedido votar en urnas, y no a mano alzada, y eso se ha denegado. En mi Junta de Gobierno, nadie va a votar en contra de las urnas nunca.. Más allá de las cuestiones internas, ¿qué otros retos tiene por delante el COFM durante los próximos cuatro años?. Hay que ponerse a trabajar con la Administración, porque tenemos sobre la mesa el desarrollo de la Ley de Ordenación y Atención Farmacéutica (LOAF) y no podemos permitir posibilidades como el «delivery» de los medicamentos. Debemos conseguir estructurar un marco jurídico estable con todas las garantías de que el modelo no se va a romper. Además, la farmacia comunitaria tiene un problema real de sostenibilidad económica debido a muchos factores y hay que abordarlo con urgencia. Ofrecer una farmacia más asistencial no solo es bueno para nuestros colegiados, sino también para la sociedad, como demuestra el ejemplo de otros países como Inglaterra, donde tienen unos protocolos consensuados con los médicos para atender a un paciente con síntomas menores, lo que destensaría la atención primaria. Y hay que pelear porque podamos dispensar los fármacos innovadores y por separar la dispensación de la prescripción de medicamentos veterinarios.. La candidatura de Martínez del Peral ensalza la experiencia acumulada en estos años, frente a su falta de trayectoria. ¿Está de acuerdo?. Todo lo contrario. La pasada legislatura reflejo el inmovilismo de la actual Junta, tal y como demuestra que no hemos avanzado nada. Y en lo personal puedo acreditar mi larga experiencia en la universidad y como expresidenta de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria y Familiar de Madrid, desde donde pude participar en muchas reuniones con la Administración en la pandemia.
Los profesionales madrileños de este ramo elegirán a su presidente este domingo 19 de abril
Entusiasta y revolucionaria, Noelia Tejedor aspira a presidir el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) en las elecciones que se celebrarán este domingo 19 de abril. Profesora universitaria, es vocal de la Sociedad Científico Profesional de Farmacia Iberoamericana Comunitaria y farmacéutica comunitaria en el barrio de San Blas desde hace 24 años, avales con los que intentará evitar que Manuel Martínez del Peral, actual presidente en funciones, no logre renovar su mandato.. ¿Qué le ha llevado a presentarse a la presidencia del COFM?. Porque hace falta un cambio. Creo que se puede hacer más de lo que se ha logrado en estos últimos cuatro años. Lo que está en juego no es una junta de gobierno, sino un modelo de farmacia. En este tiempo hemos perdido peso institucional y capacidad de influencia, con más presión regulatoria y con la invasión de algunas competencias. El farmacéutico tiene menos reconocimiento del papel sanitario que en 2022 y eso ha generado incertidumbre.. Su candidatura se denomina «Impulso Farmacéutico». ¿Qué quiere mejorar?. El problema es que en estos últimos cuatro años no se ha avanzado. Continuar no es progresar, sino quedarse quieto. Hay que cambiar, luchar de verdad con estrategia y con herramientas para lograr convertir a las farmacias madrileñas en algo que sea estructuralmente esencial para la Comunidad de Madrid.. ¿Cuál es su estrategia?. Hay que basar el impulso de la farmacia en la formación y en la investigación, porque en estos últimos cuatro años esta faceta ha sido inexistente. Los cursos que se han ofrecido han sido muy comerciales y no tanto competenciales. Y se han olvidado de la investigación. Si queremos conseguir implementar nuevos servicios asistenciales, como la vacunación, la indicación farmacéutica, etc., hace falta presentar a la Administración pruebas objetivas, datos que demuestren que la farmacia puede convertirse en algo realmente útil para la sociedad y el modelo sanitario.. Si gana el próximo domingo, ¿qué será lo primero que haga al llegar?. Lo tengo muy claro: nada más llegar hay que hacer una auditoría interna, no solamente a nivel económico, sino también estructural, para ver realmente cómo está el Colegio. Y a continuación voy a hacer algo que el actual presidente en funciones prometió hacer, pero que no cumplió, que es realizar una asamblea extraordinaria para comunicar a todos los colegiados qué es lo que ha pasado realmente en la institución estos cuatro años y cuáles son las acciones concretas que vamos a realizar en cuanto tengamos la información a nuestro alcance.. ¿Qué es lo más grave que ha sucedido en esta legislatura y que genera tanta desconfianza?. Ha habido en torno a 40 despidos, y se han pagado muchas indemnizaciones a personas con una gran trayectoria y experiencia profesional, mientras que se ha contratado a nuevo personal, lo que demuestra que no era por una cuestión de reajuste laboral. A raíz de ello, la percepción que tenemos los colegiados es que el servicio que se nos ofrece ahora es peor.. Pero las cuentas que presenta Martínez del Peral parecen estar muy saneadas…. Eso dicen, porque no lo sé. Los presupuestos están redactados de tal manera que las partidas son agregadas y resulta muy difícil de entender. Hay conceptos que no sabemos en qué están invertidos.. ¿Falta transparencia?. Sí, con detalles como el hecho de que en las asambleas se ha pedido votar en urnas, y no a mano alzada, y eso se ha denegado. En mi Junta de Gobierno, nadie va a votar en contra de las urnas nunca.. Más allá de las cuestiones internas, ¿qué otros retos tiene por delante el COFM durante los próximos cuatro años?. Hay que ponerse a trabajar con la Administración, porque tenemos sobre la mesa el desarrollo de la Ley de Ordenación y Atención Farmacéutica (LOAF) y no podemos permitir posibilidades como el «delivery» de los medicamentos. Debemos conseguir estructurar un marco jurídico estable con todas las garantías de que el modelo no se va a romper. Además, la farmacia comunitaria tiene un problema real de sostenibilidad económica debido a muchos factores y hay que abordarlo con urgencia. Ofrecer una farmacia más asistencial no solo es bueno para nuestros colegiados, sino también para la sociedad, como demuestra el ejemplo de otros países como Inglaterra, donde tienen unos protocolos consensuados con los médicos para atender a un paciente con síntomas menores, lo que destensaría la atención primaria. Y hay que pelear porque podamos dispensar los fármacos innovadores y por separar la dispensación de la prescripción de medicamentos veterinarios.. La candidatura de Martínez del Peral ensalza la experiencia acumulada en estos años, frente a su falta de trayectoria. ¿Está de acuerdo?. Todo lo contrario. La pasada legislatura reflejo el inmovilismo de la actual Junta, tal y como demuestra que no hemos avanzado nada. Y en lo personal puedo acreditar mi larga experiencia en la universidad y como expresidenta de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria y Familiar de Madrid, desde donde pude participar en muchas reuniones con la Administración en la pandemia.
