La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) ha sido analizada minuciosamente por dos equipos de científicos distintos, que no han estado conectados. En las conclusiones de sus trabajos de investigación básica, difundidos por «Immunity», en el caso del equipo israelí del Instituto Weizmann, y en «Science» por el grupo del Instituto australiano Walter y Eliza Hall.. Los investigadores del Weizmann descubrieron que la inflamación intestinal transitoria puede dejar cambios irreversibles en la mucosa intestinal que, a su vez, puede derivar en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Los hallazgos apuntan a nuevas vías para el tratamiento y la detección temprana de esta patología cuya causa exacta aún es desconocida, aunque los especialistas sospechan que puede influir un cambio en la función del sistema inmunitario, así como causas medioambientales y la genética; esto es, los antecedentes familiares aunque la mayoría de las personas con EII carecen de ellos.. Desde Melbourne, sede del Instituto Walter y Eliza Hall, aseguran que han encontrado señales de alerta moleculares tempranas de la EII, revelando que la afección puede comenzar antes de que aparezcan los síntomas y continuar silenciosamente incluso cuando los pacientes parecen estar bien. Además, descubrieron un defecto oculto que puede dañar las células intestinales y que está presente incluso en pacientes cuya enfermedad está bien controlada.. La EII –según Mayo Clinic–, es un término general que engloba un grupo de afecciones que causan hinchazón e inflamación de los tejidos en el tracto digestivo. Los tipos más comunes de EII son la colitis ulcerosa, que causa inflamación y llagas (úlceras), en el recubrimiento del colon y el recto; y la enfermedad de Crohn que, en general, compromete las capas más profundas del aparato digestivo.
Dos trabajos de investigación básica analizan minuciosamente este grupo de afecciones que causan hinchazón e inflamación de los tejidos en el tracto digestivo
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) ha sido analizada minuciosamente por dos equipos de científicos distintos, que no han estado conectados. En las conclusiones de sus trabajos de investigación básica, difundidos por «Immunity», en el caso del equipo israelí del Instituto Weizmann, y en «Science» por el grupo del Instituto australiano Walter y Eliza Hall.. Los investigadores del Weizmann descubrieron que la inflamación intestinal transitoria puede dejar cambios irreversibles en la mucosa intestinal que, a su vez, puede derivar en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Los hallazgos apuntan a nuevas vías para el tratamiento y la detección temprana de esta patología cuya causa exacta aún es desconocida, aunque los especialistas sospechan que puede influir un cambio en la función del sistema inmunitario, así como causas medioambientales y la genética; esto es, los antecedentes familiares aunque la mayoría de las personas con EII carecen de ellos.. Desde Melbourne, sede del Instituto Walter y Eliza Hall, aseguran que han encontrado señales de alerta moleculares tempranas de la EII, revelando que la afección puede comenzar antes de que aparezcan los síntomas y continuar silenciosamente incluso cuando los pacientes parecen estar bien. Además, descubrieron un defecto oculto que puede dañar las células intestinales y que está presente incluso en pacientes cuya enfermedad está bien controlada.. La EII –según Mayo Clinic–, es un término general que engloba un grupo de afecciones que causan hinchazón e inflamación de los tejidos en el tracto digestivo. Los tipos más comunes de EII son la colitis ulcerosa, que causa inflamación y llagas (úlceras), en el recubrimiento del colon y el recto; y la enfermedad de Crohn que, en general, compromete las capas más profundas del aparato digestivo.
