La sensibilidad social de Sánchez y sus aliados se comprueba fácilmente con el fracaso de sus políticas de vivienda. Tras ocho años, la realidad es que no ha hecho nada. Por más que insista en sus mensajes propagandísticos no hay ningún argumento que permita defender lo contrario. Al igual que sucedió con la invasión marroquí de Ceuta y la dramática situación que viven sus habitantes desde entonces, Sánchez no ha reformado las leyes para ganar rapidez en los trámites y ofrecido seguridad jurídica al sector, liberado terrenos y construido viviendas, algo que podría haber hecho poniendo recursos económicos. No son medidas difíciles o complicadas, pero no olvidemos que es un Gobierno socialista comunista que, además, se caracteriza por su incompetencia. Es cierto que ahora intenta levantar la bandera a menos de un año de las elecciones, pero no tiene ninguna credibilidad. La izquierda política y mediática ha intentado utilizar el desahucio de Maricarmen para atacar a la comunidad autónoma y al ayuntamiento de Madrid. Una vez más es bueno acudir a los datos objetivos para soslayar la habitual manipulación sanchista. Estamos ante un procedimiento legal impecable cuyo desenlace se conocía desde hace años.. Este sábado me mandaron uno de esos memes que resume con gran precisión la realidad. Se ve el rostro de la anciana afectada con un letrero al lado con el yugo y las flechas característico de la época de Franco y Ministerio de la Vivienda con «esta casa está acogida a los beneficios de la Ley de 15 de julio de 1954 y es de renta limitada». Y debajo lo que realmente ha sucedido: «El extraño caso de Maricarmen, la mujer que vivió setenta años en un piso de alquiler gracias a la Ley de Vivienda franquista, fue desahuciada por una ley socialista y bajo un gobierno progresista pero la culpa es de Ayuso». Es difícil, por no decir imposible, resumir mejor una situación que está intentando manipular, como siempre, la izquierda y su poderosa armada mediática. La norma fue modificada por el Gobierno de Felipe González acabando con el sistema de renta antigua que era muy perjudicial para los propietarios, pero, además, era razonable porque con el paso del tiempo se había convertido en una situación tan disparatada como injusta. Maricarmen se benefició durante toda su vida, pero el cambio legal impuesto por la izquierda conducía a que tuviera que comprar el piso o abandonarlo. Hemos conocido que se le ofreció en 2018 la primera opción, como en centenares de miles de casos similares por toda España, con un precio muy ventajoso, pero decidió no hacerlo. Ni los gobiernos de izquierdas de Zapatero o Sánchez cambiaron la ley que permitía el desahucio, aunque ambos se han considerado siempre unos adalides del progresismo.. Antes de que llegará el triste momento por el que Maricarmen tenía que abandonar ese piso situado en una de las zonas más caras de Madrid, como sucede en todas las grandes ciudades europeas, se le ofrecieron diversas alternativas habitacionales que iban desde una residencia a una vivienda en otras zonas. No quiso aceptar ninguna de ellas. Y el resumen final es que la culpa es de Ayuso. Es el comodín que utiliza siempre Sánchez, así como sus aliados políticos y mediáticos, para intentar encubrir su incompetencia y sus mentiras masivas. Desde que se conoció el caso, las televisiones y radios públicas, que pagamos todos los españoles para que sean los mariachis de Sánchez, se han dedicado a expandir las mentiras de los argumentarios que elaboran los bien pagados guionistas monclovitas. No han criticado al líder del PSOE, sino que han acudido a la IA y Wikipedia para erigirse en fatuos expertos en Derecho Administrativo y han sacado a pasear los artículos de la Constitución que hacen referencia a estos temas. La verdad es que ha resultado, como es habitual, un espectáculo tan lamentable como patético.. A los propietarios de la vivienda, una empresa familiar que entra dentro de lo que se entiende como una Pyme, se la ha tildado de fondo buitre. Ha sido un gran ejercicio de rigor periodístico. Los habituales de la Zeja, que viven en chalés y pisos millonarios, han acudido a mostrar su solidaridad con Maricarmen, aunque como muchos tienen sus casas en la zona no les ha resultado un gran esfuerzo. He encontrado a faltar a la líder de Más Madrid, que también tiene un piso en el Retiro y es otra sanchista, aunque milite en otro partido, obsesionada con Ayuso. La izquierda pijo progre resulta entrañable. Es bueno recordar que el fervor de estos artistas, periodistas, productores, editores, presentadores y columnistas está muy bien engrasado con los centenares de millones que ha gastado Sánchez desde que llegó al poder. El genero de los estómagos agradecidos es una constante de los diferentes gobiernos socialistas desde que Felipe González llegó al poder.. A Sánchez y sus seguidores, Maricarmen es solo una excusa para buscar una bandera electoral, aunque lo tienen francamente mal. Es lo mismo que les sucede con el feminismo, gracias a los puteros del PSOE y los negocios de prostitución femenina y masculina de la familia Gómez; la regeneración democrática, con un presidente que incumple la Constitución sistemáticamente y ha puesto la Administración del Estado a su servicio, así como las cloacas que organizó el PSOE para atacar a jueces, fiscales, policías, guardias civiles, empresarios y periodistas; y la corrupción sistémica. Un efecto colateral del desahucio es que ha abierto una grieta profunda con Sumar, porque sus exigencias en el decreto de vivienda son características del modelo comunista y parece difícil que Junts e incluso el PSOE las pueda aceptar. Por supuesto culpará al PP por no someterse a su arbitrariedad y radicalismo populista de izquierdas, pero la realidad es que ha tenido ocho años y no ha hecho nada para que se construyan viviendas y exista una alternativa habitacional para los millones de jóvenes españoles que la necesitan.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
«Ha tenido ocho años y no ha hecho nada para que se construyan viviendas y exista una alternativa habitacional para los millones de jóvenes españoles que la necesitan»
La sensibilidad social de Sánchez y sus aliados se comprueba fácilmente con el fracaso de sus políticas de vivienda. Tras ocho años, la realidad es que no ha hecho nada. Por más que insista en sus mensajes propagandísticos no hay ningún argumento que permita defender lo contrario. Al igual que sucedió con la invasión marroquí de Ceuta y la dramática situación que viven sus habitantes desde entonces, Sánchez no ha reformado las leyes para ganar rapidez en los trámites y ofrecido seguridad jurídica al sector, liberado terrenos y construido viviendas, algo que podría haber hecho poniendo recursos económicos. No son medidas difíciles o complicadas, pero no olvidemos que es un Gobierno socialista comunista que, además, se caracteriza por su incompetencia. Es cierto que ahora intenta levantar la bandera a menos de un año de las elecciones, pero no tiene ninguna credibilidad. La izquierda política y mediática ha intentado utilizar el desahucio de Maricarmen para atacar a la comunidad autónoma y al ayuntamiento de Madrid. Una vez más es bueno acudir a los datos objetivos para soslayar la habitual manipulación sanchista. Estamos ante un procedimiento legal impecable cuyo desenlace se conocía desde hace años.. Este sábado me mandaron uno de esos memes que resume con gran precisión la realidad. Se ve el rostro de la anciana afectada con un letrero al lado con el yugo y las flechas característico de la época de Franco y Ministerio de la Vivienda con «esta casa está acogida a los beneficios de la Ley de 15 de julio de 1954 y es de renta limitada». Y debajo lo que realmente ha sucedido: «El extraño caso de Maricarmen, la mujer que vivió setenta años en un piso de alquiler gracias a la Ley de Vivienda franquista, fue desahuciada por una ley socialista y bajo un gobierno progresista pero la culpa es de Ayuso». Es difícil, por no decir imposible, resumir mejor una situación que está intentando manipular, como siempre, la izquierda y su poderosa armada mediática. La norma fue modificada por el Gobierno de Felipe González acabando con el sistema de renta antigua que era muy perjudicial para los propietarios, pero, además, era razonable porque con el paso del tiempo se había convertido en una situación tan disparatada como injusta. Maricarmen se benefició durante toda su vida, pero el cambio legal impuesto por la izquierda conducía a que tuviera que comprar el piso o abandonarlo. Hemos conocido que se le ofreció en 2018 la primera opción, como en centenares de miles de casos similares por toda España, con un precio muy ventajoso, pero decidió no hacerlo. Ni los gobiernos de izquierdas de Zapatero o Sánchez cambiaron la ley que permitía el desahucio, aunque ambos se han considerado siempre unos adalides del progresismo.. Antes de que llegará el triste momento por el que Maricarmen tenía que abandonar ese piso situado en una de las zonas más caras de Madrid, como sucede en todas las grandes ciudades europeas, se le ofrecieron diversas alternativas habitacionales que iban desde una residencia a una vivienda en otras zonas. No quiso aceptar ninguna de ellas. Y el resumen final es que la culpa es de Ayuso. Es el comodín que utiliza siempre Sánchez, así como sus aliados políticos y mediáticos, para intentar encubrir su incompetencia y sus mentiras masivas. Desde que se conoció el caso, las televisiones y radios públicas, que pagamos todos los españoles para que sean los mariachis de Sánchez, se han dedicado a expandir las mentiras de los argumentarios que elaboran los bien pagados guionistas monclovitas. No han criticado al líder del PSOE, sino que han acudido a la IA y Wikipedia para erigirse en fatuos expertos en Derecho Administrativo y han sacado a pasear los artículos de la Constitución que hacen referencia a estos temas. La verdad es que ha resultado, como es habitual, un espectáculo tan lamentable como patético.. A los propietarios de la vivienda, una empresa familiar que entra dentro de lo que se entiende como una Pyme, se la ha tildado de fondo buitre. Ha sido un gran ejercicio de rigor periodístico. Los habituales de la Zeja, que viven en chalés y pisos millonarios, han acudido a mostrar su solidaridad con Maricarmen, aunque como muchos tienen sus casas en la zona no les ha resultado un gran esfuerzo. He encontrado a faltar a la líder de Más Madrid, que también tiene un piso en el Retiro y es otra sanchista, aunque milite en otro partido, obsesionada con Ayuso. La izquierda pijo progre resulta entrañable. Es bueno recordar que el fervor de estos artistas, periodistas, productores, editores, presentadores y columnistas está muy bien engrasado con los centenares de millones que ha gastado Sánchez desde que llegó al poder. El genero de los estómagos agradecidos es una constante de los diferentes gobiernos socialistas desde que Felipe González llegó al poder.. A Sánchez y sus seguidores, Maricarmen es solo una excusa para buscar una bandera electoral, aunque lo tienen francamente mal. Es lo mismo que les sucede con el feminismo, gracias a los puteros del PSOE y los negocios de prostitución femenina y masculina de la familia Gómez; la regeneración democrática, con un presidente que incumple la Constitución sistemáticamente y ha puesto la Administración del Estado a su servicio, así como las cloacas que organizó el PSOE para atacar a jueces, fiscales, policías, guardias civiles, empresarios y periodistas; y la corrupción sistémica. Un efecto colateral del desahucio es que ha abierto una grieta profunda con Sumar, porque sus exigencias en el decreto de vivienda son características del modelo comunista y parece difícil que Junts e incluso el PSOE las pueda aceptar. Por supuesto culpará al PP por no someterse a su arbitrariedad y radicalismo populista de izquierdas, pero la realidad es que ha tenido ocho años y no ha hecho nada para que se construyan viviendas y exista una alternativa habitacional para los millones de jóvenes españoles que la necesitan.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
